<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042</id><updated>2012-01-23T01:00:35.052-03:00</updated><category term='Sergio Sinay'/><category term='cuentos'/><category term='escritores'/><category term='Anthony de Mello'/><category term='Susi Mauer'/><category term='Alina Diaconu'/><category term='Enrique Valiente Noailles'/><category term='Paulo Coelho'/><category term='Juana Libedinsky'/><category term='autores'/><category term='proverbios'/><category term='Cecilia Absatz'/><category term='fragmento literario'/><category term='publicación'/><category term='Guillermo Jaim Etcheverry'/><category term='Arturo Pérez-Reverte'/><category term='mensajes'/><category term='Enrique Pinti'/><category term='Teresa Batallanez'/><category term='periodistas'/><category term='Fernando Peña'/><category term='Rosa Montero'/><category term='Mori Ponsowy'/><category term='Jorge Bucay'/><category term='Lee Carroll'/><title type='text'>Marock on line</title><subtitle type='html'>publicaciones &amp;amp; cuentos para pensar</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>492</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8225217433790929732</id><published>2012-01-22T17:45:00.002-03:00</published><updated>2012-01-22T17:45:48.362-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Principios y contingencias</title><content type='html'>Los principios son una cosa y las contingencias son algo completamente distinto. Los principios de un ser humano son unas bases adquiridas desde la más tierna infancia y tienen que ver con la educación recibida, el medio familiar donde uno ha crecido y el afecto y la contención que uno ha tenido. El ejemplo de los mayores, la lucha por concretar alguna vocación, la inserción dentro de un campo laboral y los frutos que uno haya podido cosechar gracias al esfuerzo y el estudio.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ese cúmulo de sucesos son los cimientos que sirven de base a una estructura de vida que incluye fundamentalmente una serie de principios rectores de nuestra existencia. Quien ha tenido todo eso va a ser respetuoso, disciplinado, tenaz, afectuoso y generoso. Quien haya carecido de ese sostén tendrá tendencias agresivas que pueden llevarlo a tomar caminos de tortuosos atajos y desembocar en la mentira, la trampa y la falta total y absoluta de respeto por el prójimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que no todo es blanco o negro y que muchas personas criadas en un ambiente sano tienen conductas perversas y muchas otras crecidas en medios hostiles, sin recursos y en medio de grandes caos individuales y colectivos llegan a buen puerto y se convierten en personas respetables y positivas. Pero siempre será preferible la buena base y la fuerza del afecto circundante a la hostilidad y la falta de oportunidades. Y también es claro que el mundo es una calesita que no siempre gira ordenadamente y con una música de fondo agradable y juguetona. Por el contrario, muchas veces adquiere un vértigo y una sensación de confusión y borrachera que nos hace caer del caballito de madera o del botecito rococó. Y la desesperación por sacar la sortija que nos permita dar más vueltas gratis puede llevarnos a olvidar todo lo aprendido y tratar de pisar cabezas para lograr nuestro triunfo. Así los principios se van al infierno y lo peor de nuestra condición humana sale a la superficie con una ferocidad inusitada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas son las contingencias, las pruebas a las que nuestro destino nos somete y que no siempre podemos sortear exitosamente: los períodos de crisis son más frecuentes de lo que nuestra percepción capta. En realidad el estado de crisis es permanente, sólo que muchos de nosotros, refugiados en nuestro individualismo algo enfermo, no solemos palpar hasta que las desgracias golpean nuestras puertas. Algunas sociedades son proclives a las crisis económicas derivadas de las corrupciones administrativas, los robos descarados y la instalación de métodos especulativos de dudosa ética que, al recibir la bendición de mercados y gobiernos, se aposentan con certificado de buena conducta en las bases de esas sociedades. Crean, con sus flujos y reflujos, beneficiados o perjudicados que son las dos caras de realidades falsas que no pintan fielmente lo que realmente pasa, porque con facilismos demagógicos le hacen creer a una mitad que vive en un paraíso y, a la otra, que habita un infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras sociedades las guerras, la destrucción, los bombardeos y las ocupaciones por ejércitos extranjeros dan por tierra con todos los sueños e ilusiones construidos en los períodos de paz y arrasan con violencia todas las pautas culturales que se habían edificado con amor y paciencia. Ahí los principios se sustituyen por la lucha por la supervivencia a cualquier precio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy difícil mantener el equilibrio en momentos críticos. Es por eso que los seres humanos vagan de un lugar a otro buscando la paz, la tranquilidad, el trabajo digno, la remuneración adecuada, la salud garantizada y la educación para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos han encontrado su lugar en el mundo en su país, otros en lugares remotos con otras costumbres y otros idiomas, y nunca nada es definitivo. Vamos y volvemos. Esperamos y desesperamos. Pero cuando los principios están firmes, las contingencias resultan ser sólo eso, contingencias, momentos, etapas de las que se podrá salir con más sabiduría y con mayor madurez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resurgir de las cenizas no es imposible si los principios son sólidos y no se basan en la destrucción de los valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8225217433790929732?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8225217433790929732/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8225217433790929732&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8225217433790929732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8225217433790929732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2012/01/principios-y-contingencias.html' title='Principios y contingencias'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1759840150510610041</id><published>2012-01-15T06:51:00.000-03:00</published><updated>2012-01-15T06:51:00.113-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Luces y sombras</title><content type='html'>Generalmente elogiamos aquellas cosas que no somos capaces de hacer, a veces por imposibilidades reales y concretas y otras porque no las haríamos por nada del mundo, pero las elogiamos porque queremos presumir de políticamente correctos. Así, nos deshacemos en loas a los misioneros que se internan en territorios hostiles llenos de peligros y riesgos mortales por razones humanitarias, y elogiamos a voz en cuello a los que se ponen como escudos humanos en guerras sangrientas y no vacilan en dar su vida por la de inocentes niños desvalidos. Pero, claro, no somos santos y lo sabemos; entonces, cumplimos dándoles apoyo moral, aportando unos pesitos en colectas humanitarias, y a seguir viviendo la vida lo más alegremente que se pueda.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no está mal ni bien ni regular, somos así y seguiremos siendo así mientras las vueltas de la vida no nos pongan en la encrucijada de tener que actuar frente al horror cuando se nos mete en nuestras realidades cotidianas. Ahí, cuando la historia nos pone a prueba, sacamos fuerzas de nuestras flaquezas y valor de nuestra cobardía y nos jugamos enteros. A veces esa oportunidad no llega y nuestra existencia transcurre sin mayores sobresaltos, otras nos hacemos los burros y miramos para otro lado dándonos mil excusas para justificar nuestra indiferencia. Y llega un momento en el que tomamos conciencia de nuestro egoísmo, de nuestra capacidad de aislamiento y autismos de todo tipo, de nuestra calidad de avestruz que esconde la cabeza bajo tierra creyendo que al no ver lo que pasa a nuestro alrededor eliminamos la realidad circundante. Negamos lo evidente, justificamos lo injustificable e ignoramos lo obvio. Malas recetas para vivir, pésimos resortes que nos llevan a vendarnos los ojos, tapar nuestros oídos y amordazar nuestras bocas por miedo, conveniencia o estupidez. Pero eso sí, elogiando a los que hacen todo lo contrario y aclarando luego de haber tolerado el horror con el usual yo no sabía nada y, además, aunque lo hubiera sabido, yo no soy un santo, soy nada más que un ser humano normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta dualidad casi esquizofrénica entre lo que somos y lo que deberíamos ser llena capítulos enteros de muchas vidas. Desde situaciones familiares y domésticas, hasta acontecimientos políticos y sociales que sacuden la historia de los pueblos y las civilizaciones, los seres humanos somos reacios a asumir nuestras responsabilidades por error u omisión. ¿Cómo se explican los avances y encumbramientos de movimientos que llevan a los pueblos a la destrucción y a la guerra civil? ¿Cómo se puede celebrar que millones de personas no adviertan los peligros de prédicas que incluyen el odio racial, la discriminación política, la intolerancia religiosa o la crueldad desenfrenada contra el diferente? ¿Y cómo, después de pasado el desastre de tales desmanes, los que vivieron como espectadores pasivos tienen el coraje de decir yo no sabía nada? Vaya a saber qué resorte de hipocresía, conveniencia o complejo de culpa se dispara en esas mentes. De nada valdrá que para lavar culpas y conciencias sucias se recurra al elogio tardío por los que se opusieron a la injusticia y el atropello. No hay que elogiarlos después de su sacrificio, no hay que improvisar discursos fúnebres en su memoria, hay que entender, apoyar y ser solidarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni santos ni demonios, sólo personas que ante los atropellos y las arbitrariedades de los abusadores del poder, se enteran de lo que pasa realmente y tratan con cualquier medio pacífico y racional de sostener a los que luchan por las cosas que valen la pena: la libertad, la tolerancia y la responsabilidad cívica. Y tendríamos que asumir estas actitudes antes de que la sangre llegue al río y no elogiar a difuntos mártires que no supimos entender en vida. No somos santos, pero con ser sinceros enemigos de las hipocresías sociales estaremos en el camino virtuoso de los que transitan esta vida con el propósito de agregar luces en medio de las sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1759840150510610041?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1759840150510610041/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1759840150510610041&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1759840150510610041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1759840150510610041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2012/01/luces-y-sombras.html' title='Luces y sombras'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-7745152879117840006</id><published>2012-01-08T14:30:00.000-03:00</published><updated>2012-01-08T14:30:49.901-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>El tiempo no pasa</title><content type='html'>El tiempo pasa con esa extraña manera que combina la rapidez con la velocidad, característica que nos hace vivir como si cada día fuera a ser el último. Y de pronto nos miramos al espejo y observamos cuántas cosas han marcado ese rostro. Es un gesto de cada mañana, pero una mañana en especial nos hace ver que el tiempo pasó día a día, despacito y muy ligero.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece ayer cuando no llegábamos a vernos en el espejo y teníamos que usar un banquito para peinarnos, parece tan reciente el día de la primera comunión, el fin de la primaria, la foto del curso de quinto año nacional, aquella vez que, acicalados con una camisa a la moda, el pelo largo a la usanza de los setenta y un pantalón Oxford apretado en la cintura y con pata de elefante, creíamos que íbamos a matar en una fiesta y matamos, pero de risa, a un montón de pinchadores de globos que gritaron: "¿Vos te miraste al espejo?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y uno llega a cada fin de año haciendo proyectos, planificando todo con la ilusión y la prepotencia vital del que sabe que tiene la vida por delante, impaciente, ansioso, sin tomar conciencia real de que lo que parece tan lejano va a llegar mucho más rápidamente de lo que uno cree.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ansiedades, ambiciones, angustias, incógnitas, enigmas, miedos y júbilos y, de pronto, casi sin darse cuenta, las cosas pasan, lo futuro se vuelve presente y muy pronto queda en el pasado, y ahí vienen las preguntas sin respuesta. ¿Esto era todo?, ¿ya fue?, ¿y ahora? Y la rueda vuelve a empezar pero poco a poco vamos comprobando que ya no nos queda tanto tiempo. Y no es que uno pretenda vivir cien años (de sólo pensar mi propia vida si hubiera nacido en Europa en 1870 y hubiese tenido que morfarme la centuria entera hasta el 1970 se me erizan los pelos). Claro que ustedes pensarán qué diferencia hay si naciste en 1939 en la Argentina y deberás fumarte los despioles locales y mundiales hasta 2039, año que, sin hacerme el Nostradamus del subdesarrollo, amenaza con una destrucción planetaria y ecológica que salvo los locos de Greenpeace, nadie parece querer resolver. No, no es que creemos que vamos a ser inmortales, todo lo contrario, a medida que envejecemos tomamos conciencia de que los plazos se van acortando. Algunos encuentran filosofías de vida adecuadas, mezcla de ansiedad y resignación, otros bajan los decibeles y algunos cambios en el acelerador vital y se concentran en lo que consideran importante, y con sabiduría dejan de hacerse problemas, por lo que asumen que ya es tarde para resolver y se dedican a disfrutar lo mucho o poco que la vida les haya brindado. Y también hay quien en edades avanzadas descubre una nueva etapa de realizaciones personales y (¡a la vejez, viruela!) encuentra un gran amor, una habilidad ignorada o una vocación adormecida por la rutina y que de pronto despierta con inusitado entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calesita de la vida es sorpresiva y apasionante, nadie puede saber qué traerá la próxima voltereta. Y eso es lo más hermoso que tiene: sus sorpresas, sus cambios, esos que poco y nada tienen que ver con la edad biológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo hay que dar tiempo al tiempo, un tiempo tramposo que parece que no pasa nunca y de pronto se precipita y nos hace ver toda la energía que hemos malgastado en tonterías y, del mismo modo, todo lo que podemos recuperar antes de que sea muy tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cosa es cierta y nos ocurre a la inmensa mayoría de los veteranos: nuestra paciencia se agota más rápido que antes, ya no tenemos tanta tolerancia ante los errores repetidos de los que nos ningunean y, perdido por perdido, decimos lo que pensamos sin los frenos hipócritas de la domesticación masiva; volvemos a ser niños en ese aspecto, caen las hipocresías, se acaban los filtros y como ya no nos interesa quedar bien con nadie que no nos guste, nuestras verdades (que no son la verdad, pero que son nuestras) brotan como en la más tierna infancia y nos vamos convirtiendo en inimputables. Alguna ventaja tiene que tener llegar a viejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-7745152879117840006?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/7745152879117840006/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=7745152879117840006&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7745152879117840006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7745152879117840006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2012/01/el-tiempo-no-pasa.html' title='El tiempo no pasa'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2568846361583638570</id><published>2011-12-18T15:55:00.000-03:00</published><updated>2011-12-18T15:55:16.685-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>¿Auto qué?</title><content type='html'>A nadie le gusta perder, ni a los políticos ni a los deportistas ni a los actores y productores ni a los hinchas de fútbol ni a los niños ni a los viejos ni a los que compran billetes de lotería ni, por supuesto, a los jugadores empedernidos que se patinan fortunas en las mesas de póquer, ruleta o truco sin olvidar a las antiguas generaciones que juegan por el honor sin apostar un peso a la vieja y querida escoba de quince.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es natural, todos queremos saborear el gustito de la victoria y vivir la hermosa sensación de ser los más listos, los más hábiles, los más astutos y los más carismáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿y si perdemos? Bueno, ahí hay que desplegar toda nuestra inteligencia para asumir la derrota con gracia y donaire sin dar lástima, pero con autocrítica. ¿Auto qué? Flor rara y muy exótica, la autocrítica no tiene el mismo lugar que ostenta el autobombo, trampa mortal de la vanidad y parienta muy cercana de la alienación que nos conduce inexorablemente al ridículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aplastante mayoría de los políticos minimizan sus fracasos por más estruendosos que estos hayan sido y culpan por la debacle a la ignorancia de un pueblo aletargado, abúlico, sin memoria, frívolo, pancista y tarado, el mismo pueblo al que hasta cinco minutos antes del fin de campaña le chuparon las medias y otras cosas, calificándolo como vox Dei, que si mis lejanos estudios de latín no me engañan quiere decir ni más ni menos que la voz de Dios. Si así se comportan cuando pierden fácil es imaginar la actitud cuando ganan, en ese caso ponen al pueblo en un pedestal de sabiduría a niveles altísimos, se agrandan como poroto en agua y pronostican una instalación perpetua en el poder. Ni ellos mismos se lo creen, porque si tienen una trayectoria más o menos larga en la actividad saben por experiencia que pueden ir de la cumbre al abismo en menos de lo que dura un suspiro, a menos que se instaure una dictadura. Y aún así, ni ellas son eternas, aunque a veces sean demasiado largas y los tiranos se den el lujo de morir de viejos en camas confortables, pero gracias a Dios eso no sucede siempre (Hitler y Mussolini lo demuestran).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los actores, productores o directores tenemos lo nuestro también, aunque debo decir en nuestro descargo que nuestras vanidades y mentiras no causan daño al pueblo sino a nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la obra fracasa, los actores culpamos al autor, al director, al productor y hasta a la sala. Estrenamos en mala fecha... Mucho calor... Mucho frío... La gripe A... La sala está fuera del circuito... Faltó promoción... Los afiches salieron tarde y los tapó la campaña electoral... El director se equivocó..., decimos los actores. Estos actores son un desastre, dice el director. Y en una unión fraternal, actores, director, productor dicen a coro la obra está obsoleta y no le interesa a nadie, mientras el autor, si está vivo, replica con un la destrozaron, hijos de una gran puta. Y si está muerto, les tirará una pedorreta desde el cielo, el infierno o el purgatorio, rubricada con un corte de manga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los deportistas, sobre todo futbolistas en el mundo latino de América y Europa, sin olvidar a británicos, escandinavos y eslavos, tienen su proyección negadora en hinchas, hooligan y demás fanáticos que verán goles que no fueron tales, ignorarán faltas flagrantes reproducidas en imágenes HD más fieles que la perra Lassie y harán volar sillas y mesas de bares y pubs de todo el planeta en peleas encarnizadas que si se desarrollan en la cancha, en vivo y en directo, pueden llegar a convertirse en trifulcas sangrientas con muertos y heridos. Cualquier cosa, menos aceptar la derrota y ponerse las pilas para tratar de remontar la mala racha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lógico que cada acusado de un crimen diga que es inocente y niegue su culpabilidad para evadir el castigo. Lo que no es lógico ni aceptable es que cuando algo no sale como nosotros hubiéramos querido, adoptemos la actitud inmadura e infantil, en el peor sentido de la palabra, de no afrontar nuestros errores y asumirlos como primer y fundamental paso para llegar al verdadero éxito, o sea, saber quién es uno y cómo se puede llegar a ser otro mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2568846361583638570?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2568846361583638570/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2568846361583638570&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2568846361583638570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2568846361583638570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/12/auto-que.html' title='¿Auto qué?'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6900735977960998567</id><published>2011-12-11T14:27:00.000-03:00</published><updated>2011-12-11T14:27:16.293-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Fotos</title><content type='html'>Por alguna extraña razón no tengo registro fotográfico de mi persona entre los catorce y los veinte años, cosa rarísima porque mi familia siempre fue bastante obsesiva con las fotos. Teníamos un ataque documentalista y mi padre ponía al pie de cada imagen la fecha, el año y el acontecimiento.&lt;span id="fullpost"&gt; Desde la primera entrada al cine Baby (hoy teatro Ateneo) para una sección de dibujos animados y cortos de Chaplin, hasta el primer día de clases con guardapolvo y una cara de traste por el madrugón (la mañana siempre fue conflictiva para este gordito dormilón), pasando por cumpleaños, casamientos, reuniones varias y hasta una foto de familia en la sala de nuestra casa, fechada en 1942, mi evolución física quedó inmortalizada en una enorme cantidad de fotos en blanco y negro que engrosaron varios volúmenes de álbumes. Veraneos en Mar del Plata hasta el año 1944. Luego hubo vaivenes económicos que no permitieron gastos superfluos; en esas épocas a nadie se le ocurría endeudarse por una semana de vacaciones, se gastaba cuando había y cuando no había no se gastaba a cuenta, así de simple. La rigurosa foto de primeros pantalones largos a los trece, la del ingreso al secundario y después se acabaron las fotos. A mi familia se le pasó la furia fotográfica, quizá porque la edad del pavo no resultaba tan atractiva como la del bebe con el culito al aire recostado en almohadones o la del nene disfrazado año tras año de pollito, holandés, mexicano, gaucho, cadete, pirata o zorro, ¡vaya uno a saber! Quizá también coincidía con esa etapa turbulenta del paso de la pubertad a la adolescencia con cambios físicos y desórdenes glandulares, deseos nuevos, represiones viejas, forúnculos y granitos inoportunos, algo de acné, odio a las malditas materias de un bachillerato con un poquito de todo y nada de nada, enfrentamientos con padres, profesores, preceptores y aquella amenaza de mi época de que llegaría a los veinte con la puta colimba vaya a saber en qué lejano rincón de la patria. Fuera por lo que fuere, no tengo fotos de esos momentos que no fueron sólo conflictivos, sino que también significaron la concreción de sueños como el hecho de comenzar en el teatro. ¿Por qué no tengo registro de mis primeros pasos en un escenario? Quizá los tuve y las tinieblas de la memoria luego de tantos años me los hicieron olvidar y sucesivas mudanzas lograron extraviarlos. No sé, sólo puedo recuperar mi imagen en amarillentas fotos del año 59 al representar en el inolvidable Nuevo Teatro, dirigido por Alejandra Boero y Pedro Asquini, El burgués gentilhombre de Molière, obra que por una hermosa vuelta del destino representé hasta el mes pasado en el Teatro San Martín y, debo decir, de ésta tengo cientos de fotos. Es que hoy en día la foto no es aquella ceremonia familiar con rollo, revelado y álbum para el recuerdo; en estos tiempos cada ciudadano se ha convertido en fotógrafo profesional y con sus celulares registran cuanta cosa se les cruce. Desde famosos a la salida de los teatros y canales de televisión hasta perros haciendo sus necesidades, pasando por romances fugaces, relaciones sexuales propias y ajenas y tirada de arroz en la puerta de algún registro civil. Mucha gente no sabe manejar el telefonito y no aciertan en botones y focos, pero eso no los amilana en lo más mínimo y siguen registrando imágenes. Lo que no se sabe es a dónde van a parar esas fotos. Muchas veces se borran, otras están en discos y se proyectan de vez en cuando en el DVD familiar, pero para el dinosaurio que esto firma nada puede reemplazar a la foto impresa guardada celosamente en cajas, archivos caseros o el viejo y querido álbum. Las fotos impresas pueden deteriorarse, perderse en mudanzas como puede haberme pasado con las imágenes de mi adolescencia, pero tienen el encanto de lo tangible, de lo que nos hace jóvenes para siempre con mucho más sentido y autenticidad que dudosas cirugías y Photoshop al borde del ridículo. Ya sabemos que muchas veces decimos ¡quemá esas fotos! Por muchos motivos, por muchas negaciones y por muchas personas que nos dañaron, nos defraudaron y que ahí están, abrazados a nosotros con sonrisas engañadoras. O también queremos quemarlas porque nos recuerdan qué jóvenes éramos y qué brillo en la mirada ostentábamos. Por lo que sea, yo prefiero la vieja y querida foto impresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6900735977960998567?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6900735977960998567/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6900735977960998567&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6900735977960998567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6900735977960998567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/12/fotos.html' title='Fotos'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-7254115883545940791</id><published>2011-12-04T13:09:00.000-03:00</published><updated>2011-12-04T13:09:39.301-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>¿El decamerón será una discoteca?</title><content type='html'>Hace unas semanas un cable proveniente de Italia informó que Woody Allen había decidido, de común acuerdo con los productores, cambiar el título de su hasta ahora última película que era una modernización del Decamerón del gran Boccaccio, cumbre de la literatura picaresca con alto contenido erótico, que escandalizó a la sociedad durante el Renacimiento y que a lo largo de los siglos fue piedra del escándalo y objeto de censura ejercida desde los poderes religiosos y políticos.&lt;span id="fullpost"&gt; En la década del 70, el también polémico y genial Pier Paolo Pasolini hizo una memorable versión, un gran éxito beneficiado por el revuelo que provocaron los desnudos y el erotismo desenfadado que el poeta y cineasta logró plasmar con gran talento. A partir de esa versión hubo una catarata de subproductos mucho más chabacanos, hechos a toda velocidad para aprovechar el filón comercial. Claro, todo esto fue en los 70 y los jovatos como el que esto escribe, contemporáneo del gran Woody, tiene la costumbre de creer que los 70 fueron ayer nomás y no hace cuarenta años. Eso nos conduce a creer que el Decamerón es sumamente popular y que no hay quien no lo conozca. Pero parece que no es tan así, ya que los marketineros que forman parte importante del negocio cinematográfico han hecho sus encuestas y han llegado a la conclusión de que hasta en Italia, patria de Boccaccio, hay una generación que no tiene la más pálida idea de qué corno es el Decamerón. Y esas encuestas han logrado que un cineasta tan personal que no va tras el gran éxito pochoclero (de hecho la mayoría de sus filmes, exceptuados algunos títulos como Medianoche en París, no han tenido éxito masivo) haya decidido cambiar el título primitivo por otro más accesible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiere decir que no sólo en nuestra sociedad argentina la educación está en crisis y una parte de las nuevas generaciones no es instruida en la preservación de la historia de las civilizaciones anteriores, de los valores culturales de un pasado que, aunque alejado en el tiempo, es de suma utilidad para explicar los altos y bajos de cada época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie pretende que todo el mundo sepa todo, nadie dice que el conocimiento perfecto del arte de cada etapa histórica asegure la solución de los problemas que aquejan a la humanidad. Pero de todas maneras, es descorazonante ver la indiferencia y la ignorancia entronizadas por una borratina de lo que fue, de las bases y de los orígenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace falta retrotraerse a la época del Decamerón, a la del Quijote, o a la de Víctor Hugo para comprobar lo poco que importan los que nos precedieron. Da lástima y un poco de bronca ver que pocos recuerdan a Luis Sandrini, a Osvaldo Pacheco, a Olinda Bozán, entre los ídolos populares que divirtieron a varias generaciones y a grandes escritores, músicos, políticos y científicos que hicieron mucho por nuestra cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el huracán de sensaciones que nos invade día a día y nos empuja a la solución rápida de problemas enormes, no nos haga perder la perspectiva de lo que vino antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno se toma el trabajo de dar una ojeada al pasado, no para estar atado a él sino para entender de dónde venimos y así saber adónde vamos, uno se da cuenta de que las cosas cambian dramáticamente en la superficie, pero siguen siendo muy parecidas en lo profundo. La actualidad de los clásicos es esa y el que se los pierde se pierde la posibilidad de ver con más claridad nuestra esencia humana. Lo excelso, lo horrendo, lo sublime, lo aberrante, lo milagroso, lo inmundo ya han sido reflejados por los que antes que nosotros lo sufrieron o lo gozaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De La Odisea al Decamerón, del Quijote al Martín Fierro, de Molière a Florencio Sánchez, todos han pintado su aldea, no podemos ser ignorantes y encima creernos piolas supermodernos con amnesias fatales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-7254115883545940791?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/7254115883545940791/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=7254115883545940791&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7254115883545940791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7254115883545940791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/12/el-decameron-sera-una-discoteca.html' title='¿El decamerón será una discoteca?'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1618992441260512915</id><published>2011-11-27T14:43:00.000-03:00</published><updated>2011-11-27T14:43:15.365-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>La pelea erronea</title><content type='html'>A lo largo de la historia universal los seres humanos han tenido la necesidad de canalizar su violencia interior apoyando la exhibición de la pelea muchas veces sangrienta entre animales, entre hombres o entre hombres y animales. Desde los más remotos tiempos y desde las más antiguas tradiciones nacieron esos combates que eran la exteriorizaciones de las luchas por la supervivencia más primitiva y básica.&lt;span id="fullpost"&gt; Con el tiempo esos enfrentamientos tomaron la forma de espectáculos masivos. Celebraciones, fiesta de las cosechas de los frutos de la tierra, sacrificios a los dioses implorando por la curación de pestes, el fin de sequías y demás calamidades fueron convirtiendo esos eventos en un entretenimiento popular. Los centros del poder vieron lo eficaces que eran esas exhibiciones para divertir y también para que las masas sublimaran sus frustraciones y problemas cotidianos en una búsqueda morbosa de ver el sufrimiento ajeno y olvidar el propio. Los romanos, con su pan y circo, crearon deportistas extremos como los gladiadores, muchas veces esclavos que con su fuerza muscular se trenzaban en peleas a muerte esperando el pulgar favorable del emperador de turno que, en caso de ser negativo, decretaba la muerte del perdedor y, a lo mejor, la libertad del vencedor. Las riñas de gallos, el boxeo y las corridas de toros se fueron incorporando como deportes no sólo tolerados sino idolatrados por multitudes. Desde luego que también florecieron y tomaron las formas de espectáculos deportivos de pura competencia leal, exaltación de valores nobles, creadores de sentido de equipo y pasión de muchedumbres que pusieron en esas competiciones y campeonatos mucha adrenalina, y a veces un orgullo nacional que llevó también a algunos gobiernos dictatoriales a fomentar esos encuentros para que sirvieran de cortinas de humo que ocultaban excesos y crímenes de todo tipo. Como modernos gladiadores los boxeadores y cracks de fútbol, tenis, béisbol y karate coparon las primeras planas de diarios y revistas formando una farándula que no esquivó el escándalo, los amoríos, las drogas y la decadencia que siguieron siendo espectáculo popular con el morbo de llorar a los ídolos caídos como valor agregado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que los seres humanos necesitamos llevar la pelea como una valija que nos acompaña hagamos lo que hagamos. Peleas familiares, peleas laborales, peleas por política y deporte, por vanidad, por envidia, por frustraciones, por lo que sea pero peleas al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en este rincón del Sur y en este nuevo siglo parece que, arrastrados por la fiebre mundial mezcla de tecnología mal usada, tweets indiscretos y violatorios de todo derecho a la intimidad y malversaciones del viejo y querido arte de la actuación, la vida se ha convertido en un reality permanente y con fronteras imprecisas que hacen que todo parezca mentira aunque sea verdad. La pelea ha tomado dimensiones grotescas y en algunos casos siniestras. Parte de nuestra televisión ha hecho del insulto y la agresión física un espectáculo que, por ahora, no ha llegado a la barbarie del circo romano, pero que para el grado de civilización al que mal o bien ha llegado nuestro mundo surcado por la violencia, la indignación ciudadana a nivel global y la decadencia y manoseo de virtudes de convivencia, suena gratuito y patético. Gente que en notas y reportajes expresa su preocupación por la delincuencia, la violencia y la inseguridad, llegando a exigir mano dura con los transgresores, no vacila en pegarse, cachetearse, agredirse e insultarse en cámara con un total desprecio por las más mínimas reglas de educación, denigrando al otro y muchas veces a sí mismos. Y tampoco vacilan en justificar semejantes disparates con el argumento de estoy haciendo un acting. O son una interpretación de un personaje que no está escrito por un autor para hacerlo en una ficción, sino que es una cara de la supuesta celebridad hecha para tener un perfil propio -si se trata de personas que tienen una trayectoria de años en el show- o para conseguir salir del anonimato -si son recién llegados-. Para los que hemos elegido el camino de la actuación como un placer para nosotros y para los demás no es aceptable revivir sangrientos combates de circo romano y, por lo tanto, no confundimos violencia y estupidez con actuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1618992441260512915?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1618992441260512915/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1618992441260512915&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1618992441260512915'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1618992441260512915'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/11/la-pelea-erronea.html' title='La pelea erronea'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-240416923922486804</id><published>2011-11-20T14:55:00.000-03:00</published><updated>2011-11-20T14:55:50.721-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arturo Pérez-Reverte'/><title type='text'>Retrato de un heroe</title><content type='html'>Hay héroes en la vida real. No sólo en el cine, la tele o la literatura. Usted y yo nos cruzamos con ellos con frecuencia, sin reconocerlos. Es injusto, pero así son las cosas. La gente debería llevar su biografía escrita en la cara. En la mirada. A veces la lleva, pero no todo el mundo sabe leer allí. Pocos lo hacen. De cualquier modo, las biografías visibles no son el caso.&lt;span id="fullpost"&gt; Los héroes pasan por nuestro lado sin que reparemos en ellos. Se sientan en la terraza del bar, se sujetan a la barra del metro o hacen cola en la oficina del paro, como tantos. Conozco a uno con pinta de pobre diablo: un emigrante rumano que se busca la vida trabajando de albañil en lo que puede. Es joven, de maneras toscas. Un día, camino de la obra, vio que una anciana, a la que no conocía de nada, quería tirarse por la ventana de un tercer piso. El hombre trepó arriba como pudo y la estuvo sosteniendo, jugándose la vida en el vacío, hasta que llegaron los vecinos y los bomberos. Después se fue a acarrear ladrillos, como cada día, y agachó la cabeza cuando el capataz lo abroncó por llegar tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé de otro héroe, entre tantos, con el que se cruzan algunos de ustedes de vez en cuando. Lleva casi treinta años salvando vidas, pero no se le nota. Es un tipo callado. Discreto. Supongo que nunca me perdonaría que diese aquí su nombre, así que ni lo intento. Baste decir que hay quien lo admira y quien lo ama. Quien le lleva la cuenta de los rescates que ha realizado en el mar. Unos cuatro mil, calculan. Primero como buceador y luego en Salvamento Marítimo. De manzanilla man, que dicen allí; porque, como las bolsitas de infusión, lo cuelgan con un cabo desde un helicóptero y lo sumergen en el agua para que trinque a la gente. Una vez salió su foto en los periódicos, sujetando los intestinos de un fulano al que llevaban en una zódiac camino del buque hospital Esperanza del Mar. Antes de evacuar al herido tuvo que reducir a golpes al tripulante que se paseaba por la cubierta del pesquero con un ataque de delírium trémens, llevando en la mano el cuchillo con el que acababa de rajar a su colega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo, el helicóptero donde volaba con tres compañeros cayó al agua frente a la Costa de Almería. Cosas de la mala suerte. De que salga tu número. Nuestro héroe es un hombre entrenado para esa clase de situaciones: sabe cosas que el común de los mortales ignoramos. Así que las puso en práctica por instinto de adiestramiento. Se llenó el pecho de aire segundos antes del impacto, hiperventiló mientras se inundaba la cabina, se zafó del arnés que lo ataba al helicóptero que se hundía, y subió a una balsa salvavidas. Allí cogió un cuchillo y una linterna, se quitó el chaleco inflado para poder sumergirse, y tras palpar la carne levantada en su cuero cabelludo y comprobar que pese al golpe y las heridas estaba entero, buceó de nuevo en busca de sus compañeros. No los encontró. Agotado, volvió a la balsa. No usó las bengalas de mano porque sabía que flotaba en una mancha de queroseno. Lanzó una con paracaídas, se tumbó en la balsa y aguardó haciendo señales intermitentes con la linterna. Rescatado por una patrullera de la Guardia Civil, sus palabras en el hospital fueron «¡Cosedme ya, joder! ¡Tengo que ir a por mis compañeros!». Pero los tres habían muerto en el impacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo medallas con distintivo rojo para los cuatro. Los muertos y el superviviente. A menudo queda alguien para contarlo, aunque éste sea poco amigo de contar. Aquel día, el telediario apenas mencionó la noticia: un helicóptero de rescate caído al mar y tres palabras del ministro del ramo. Punto. Nada sobre quiénes eran los tres desaparecidos, qué los llevó a la muerte, cuántas vidas salvaron jugándosela durante años y años. Nada sobre el cuarto hombre. El que seguía vivo. El que se lamía las heridas. Por aquellos días aún lo copaba todo el terremoto de Haití, más espectacular y vistoso. Comparados con las conexiones en directo desde Puerto Príncipe, tres rescatadores muertos eran poca cosa. Para lo que sí hubo espacio fue para que la tele y los periódicos se ocuparan de las andanzas de Brad Pitt y Angelina Jolie. Sus vacaciones solidarias en no sé dónde. También en Haití, me parece. Tan humanitarios ellos. Tan guapos y tan fashion.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hágase un favor, estimado lector. A usted mismo. Cuando vaya hoy a tomar un café, una caña o lo que sea, preste atención al apoyarse en la barra del bar o la cafetería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez haya a su lado un hombre o una mujer, solos o acompañados, mojando un churro en la taza, despachando un pincho de tortilla o tomándose una aspirina. Tipos normales, como usted o como yo. Gente de infantería. Obsérvelos de reojo y con respeto, porque nunca se sabe. Quizá esté mirando a un héroe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Perez Reverte&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-240416923922486804?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/240416923922486804/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=240416923922486804&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/240416923922486804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/240416923922486804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/11/retrato-de-un-heroe.html' title='Retrato de un heroe'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-3417319077590922013</id><published>2011-11-20T14:53:00.000-03:00</published><updated>2011-11-20T14:53:09.138-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Imagen y palabra</title><content type='html'>Suele decirse que una imagen vale más que mil palabras, pero muchas veces hay imágenes que necesitan no mil sino un millón de palabras para explicarlas. La foto de un niño desnutrido mirando a cámara con una expresión mezcla de miedo, hambre y desesperanza será todo lo elocuente que se quiera, pero es sólo la punta del iceberg, sólo el resultado final de una larga historia de injusticia, desigualdad, crueldad, guerra de intereses que necesitan muchas palabras para ubicarnos en la real dimensión del problema.&lt;span id="fullpost"&gt; Pasan por mi memoria los horrores de la Segunda Guerra Mundial, que estremecieron mi corazón desde la más tierna infancia al ver noticieros en el cine o terribles fotografías en los diarios de la época; desde las caravanas de personas cargadas con sus pertenencias tratando de huir de las tropas de ocupación, hasta las espantosas imágenes de los cadáveres escuálidos de las víctimas de muchos holocaustos, pasando por el horror de Hiroshima, la destrucción de Berlín, Londres o Stalingrado y las atrocidades de la inmediata posguerra en toda Europa. Todo estaba ahí, en esas macabras postales, pero tuvieron que explicármelo con muchas palabras para que yo pudiera tratar de enterarme y juro que es el día de hoy y todavía me cuesta entender tanta crueldad. Yo mismo, ya mayor, tuve que explicarles a los más jóvenes eso y tantas cosas más de las que había sólo imágenes claras, indiscutibles y contundentes, pero necesitadas de ser explicadas con ese instrumento maravilloso que es la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que cuando la palabra es usada como palabrerío y retórica, oscurece más que aclarar, pero también es cierto que es el único camino racional del que disponemos para contar lo que vivimos desde adentro o desde afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las imágenes de la felicidad plasmadas en fotos alegres y gozosas son diáfanas y expresivas, pero sólo nosotros sabemos si esas caras con sonrisas ocultaban algún drama o si alguno de esos amigos o familiares eran capaces de traicionar o mostrar la hilacha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, cada foto tiene una historia que va más allá de la imagen y que requiere muchas palabras para darles el verdadero sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie niega la ayuda invalorable de la imagen, nadie duda de la validez de la foto, pero solo el complemento de la palabra puede acercarnos a la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pensadores, los filósofos, los historiadores y los escritores y poetas dejan constancia con sus sabias palabras de lo que ven, sufren, gozan, ríen o padecen; los pintores, los fotógrafos, los cineastas y los escultores legan a la humanidad sus imágenes. Y así el gran Goya pintando Los desastres de la guerra, Platón o Aristóteles llenando de palabras sus tratados de filosofía, o los grandes arquitectos erigiendo edificios que son muchas veces símbolos de cada época, combinan con su talento el rompecabezas que permite explicar los misterios de nuestras conductas y las razones o sinrazones de nuestras locuras y nuestras grandezas. Imagen y palabra van juntas y no son enemigas, sino compañeras complementarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto también que las dos pueden engañarnos y ocultarnos la verdad. La palabra, con la fascinación de los demagogos y aventureros que desde balcones, púlpitos, estrados o canales de televisión lanzan cataratas de banalidades, mentiras hábilmente disfrazadas y verdades a medias; la imagen, con su tendencia a embellecer lo horrible y a afear lo que no conviene al poder de turno. Retacear imágenes, archivarlas o destruirlas para no dejar constancia histórica de hechos aberrantes es la trampa mortal donde quedan atrapadas las explicaciones de por qué ocurren ciertos hechos luctuosos para la humanidad y cierran las puertas que podrían abrirse para que los seres humanos no volvamos a repetir horrores del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen es el principio, la revelación, el impacto emocional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra es la razón, el intento válido de entender, de aprender, de superar el error. Ahí están las dos a nuestra disposición. Quedarse con una de ellas en forma excluyente es una muestra de inmadurez o, peor aún, de miedo a la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-3417319077590922013?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/3417319077590922013/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=3417319077590922013&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3417319077590922013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3417319077590922013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/11/imagen-y-palabra.html' title='Imagen y palabra'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1727143477568992541</id><published>2011-11-13T12:49:00.000-03:00</published><updated>2011-11-13T12:49:26.453-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Bienestar</title><content type='html'>Las idas y vueltas de la historia cambian muchas veces dramáticamente el significado de palabras y expresiones a las que se les endilgan distintas acepciones. Uno de los ejemplos más actuales es la demonización del estado de bienestar, expresión que durante algunas décadas definió a las socialdemocracias europeas y también a las de Canadá y Australia.&lt;span id="fullpost"&gt; Medicina socializada al alcance de las mayorías, protección y fomento a las artes y ciencias, educación gratuita a niveles elementales, secundarios y gran parte de los universitarios, asistencia a la tercera edad, hospicios estatales para personas con trastornos mentales y albergues para desocupados amén de seguros de desempleo muy amplios. Fue luego de la Segunda Guerra Mundial que comenzaron a gestarse estas políticas que encontraron su concreción en las décadas del 60 y 70 y ayudaron a lograr, más allá de los vaivenes políticos y la alternancia de izquierdas, centros y derechas en los gobiernos, un nivel de vida decente a la mayoría de sus pueblos y brindaron con distintos niveles de éxito, una lección consistente en demostrar que en estados democráticos, ya fueran republicanos o monárquicos, se podía establecer un equilibrio entre el capitalismo salvaje y el comunismo. El sistema funcionó y superó algunas crisis, pero, como todos los sistemas más tarde o más temprano, comenzó a hacer agua y a caer en desvirtuaciones del proyecto inicial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, también como siempre, lo que falló no fue el sistema, sino la manera de instrumentarlo; o sea, fallaron los gobernantes y funcionarios, los hombres y mujeres que, apoltronados en la comodidad de sus despachos, perdieron de vista que la burocracia, el despilfarro, el acomodo, los excesos, los robos y los negociados pueden hundir el mejor de los sistemas. Y, como de costumbre, al explotar burbujas irreales, que con un efecto dominó desparraman el caos en esta primera década del siglo XXI, los eternos ajustadores le echan la culpa al concepto estado de bienestar (poniéndolo como sinónimo de mala praxis social) y vuelven a proponer austeridades tardías y recortes violentos que siempre perjudican a los sectores de menor nivel adquisitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bienestar es el estado que todos queremos, no es vagancia subvencionada ni dolce far niente ni que el Estado me dé todo. El bienestar se gana trabajando, tiene que haber un salario que permita comer, educar, cuidarse la salud y salir a la calle con la tranquilidad básica de que nadie nos va a matar por dos pesos que le falte a una porción enorme de la sociedad sumergida en el delito por falta de oportunidades, o condenada al maltrato y la penalización de su pobreza muchas veces por portación de cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las desigualdades, cuanto más grandes son, más problemas generan, y provocan el estado de malestar que a nadie que tenga dos dedos de frente le puede resultar indiferente. No sirve encerrarse en autos lujosos con vidrios polarizados y cuatro guardaespaldas para no ver los desastres que producen el desempleo y, sobre todo, la falta de educación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bienestar es un derecho y cualquiera sea el camino (honesto, claro) que recorramos para lograrlo es la mejor batalla que podemos librar en este mundo traidor en donde por negociados, aberraciones, guerras inútiles y enfrentamientos dialécticos carentes de sentido práctico vamos a los tumbos amando, odiando, idolatrando o defenestrando a figuras políticas que prometen el oro y el moro, se quedan con el oro y nos dejan morados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este vejete está harto de escuchar los mismos argumentos de lados diversos y opuestos de la realidad (nuestra e internacional), que oscilan entre el derroche y el estrangulamiento con una impudicia y una torpeza indignante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es casual que desde la Puerta del Sol de Madrid hasta el Puente de Brooklyn de Nueva York, pasando por las calles de Grecia, los piquetes nacionales, los estudiantes chilenos, los maestros madrileños y los jardines de la Casa Blanca, el adjetivo indignado haya reemplazado al revoltoso, que en otras épocas era el más usado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La indignación es reflejo del malestar, no tiene nada de malo, porque ya se probó por muchos años que, aun no siendo perfecto, el estado de bienestar era preferible a este desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1727143477568992541?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1727143477568992541/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1727143477568992541&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1727143477568992541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1727143477568992541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/11/bienestar.html' title='Bienestar'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2556076440826965438</id><published>2011-11-06T11:53:00.000-03:00</published><updated>2011-11-06T11:53:33.890-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mori Ponsowy'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>Hombres perfectos</title><content type='html'>Afirmar que a las mujeres nos resulta más fácil que a los varones hablar de nuestros problemas es casi un lugar común. Aunque en lo personal todas hemos constatado esto con frecuencia, laboralmente tuve la prueba de ello hace unos años, cuando empecé a trabajar en lo que, esperaba, sería una colección de relatos de vida de quince hombres argentinos.&lt;span id="fullpost"&gt; Poco antes había publicado No somos perfectas, un libro en el que dieciocho mujeres hablaban sin tapujos sobre sus frustraciones, miedos, amores y desamores. El libro había vendido bien y la editorial aceptó con entusiasmo la idea de publicar su segunda parte natural: un volumen en el que un grupo de señores ilustres contaran sus vidas y dificultades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cobré el adelanto, hice una lista de los hombres que me gustaría que escribieran para el libro, y empecé a contactarlos. Casi todos aceptaron y, una vez que acordamos la fecha de entrega, me senté de lo más contenta a esperar sus textos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el libro de mujeres, ellas habían hecho gala de una sinceridad y una introspección sorprendentes. Escritoras, cantantes, directoras de cine, contaron para miles de lectores anécdotas íntimas relacionadas con la infidelidad, el paso del tiempo, la maternidad, los celos. Sin embargo, cuando llegó la fecha y los hombres empezaron a enviar sus escritos, el alma se me vino al piso: ¡los textos eran aburridísimos! Esos señores a quienes había convocado por la admiración que me causaban, se mostraban como protagonistas perfectos de vidas sin dobleces. Ninguno había sufrido por amor; la idea de ser infiel no se le había pasado a ninguno jamás por la cabeza. La obsesión de los celos, la timidez enfermiza, la pulsión del mujeriego, parecían situaciones propias de otra especie, otro mundo, otra galaxia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si se hubieran puesto de acuerdo entre ellos, todos habían escrito acerca de su adolescencia. La confesión más dura tenía que ver con el temor a la masturbación. Un escritor a quien admiro dedicó diez páginas a contar su emoción al empezar a usar pantalones largos. Un dramaturgo hablaba extasiado acerca de los paseos con su primera noviecita. ¿Quién querría leer un libro así? Devolví el dinero del adelanto a la editorial y el proyecto quedó en la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, de vez en cuando me pregunto cómo tendría que haber hecho para que el libro funcionara. Quizá eligiendo a otro grupo de hombres, me digo a veces. ¿O quizá les di consignas inadecuadas? Hace poco pensé que al fin había encontrado la respuesta cuando leí en el diario un titular que parecía contestar mis dudas: un grupo de psicólogos de la Universidad de Missouri, en Estados Unidos, acababa de publicar una investigación que pretendía explicar por qué los varones son más reacios a hablar de sus problemas que las mujeres. Leí la noticia con avidez y me enteré de que, después de haber entrevistado a más de dos mil niños y adolescentes desde 1998 hasta 2007, los investigadores concluyeron que lo que pasa es que a los varones, hablar de sus dificultades, les parece una pérdida de tiempo y los hace sentir incómodos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Las mujeres solemos pensar que hablar de nuestros problemas ayudará a resolverlos," explicó la psicóloga Amanda Rose, directora de la investigación. "Además, hablar nos hace sentir queridas, comprendidas y menos solas. En cambio, los varones suelen pensar que hablar de un problema sólo lo hará lucir más grande. Por eso, prefieren concentrarse en otra actividad y dejar de pensar en el asunto."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Trabajaron diez años y entrevistaron a dos mil personas para concluir que a los hombres les incomoda hablar de sus problemas? ¡Vaya noticia! Eso lo sabemos todas desde jovencitas... y también lo saben ellos. Cuando les escribí a los señores del libro contándoles que no se haría porque ninguno se había animado a contar algo jugoso, no se sorprendieron. Reproduzco algunas frases de los mails que me mandaron entonces: "Lo que sucede, Mori, es que a diferencia de lo que les pasa a ustedes, para los hombres no hay nada más aburrido que hablar de nosotros mismos," dijo uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro lo explicó así: "Según como se nos mire, todos los hombres somos unos maricones y, por consiguiente, elegimos con cuidado aquello que vamos a contar. Si hicieras una antología en la que se tratara de confesar cómo seduje y cayó a mis pies la vecinita de al lado, los cuentos te lloverían a montones; plagados de mentiras, claro."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué será que les cuesta tanto asumir sus imperfecciones? A lo largo de los años, cada vez que he hablado del libro de mujeres con algún hombre y le he dicho que se llama No somos perfectas, siempre he recibido la misma respuesta. Como si se hubieran puesto de acuerdo entre ellos, unánimemente, con sonrisa ganadora, afirman: "Nosotros, sí".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo esto no se concluye nada. Tendrán que seguir investigando en Missouri por qué hombres y mujeres somos como somos. Por lo pronto, lo único seguro es que ser perfectos no sirve para convertirlos en personajes de un libro interesante. Es así, qué se le va a hacer: la perfección es aburridísima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mori Ponsowy&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2556076440826965438?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2556076440826965438/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2556076440826965438&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2556076440826965438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2556076440826965438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/11/hombres-perfectos.html' title='Hombres perfectos'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6433707435941288768</id><published>2011-11-06T11:46:00.000-03:00</published><updated>2011-11-06T11:46:26.402-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Torre de Babel</title><content type='html'>Dicen que el saber no ocupa lugar, y el que esto escribe agrega: "Y saber idiomas es abrir puertas a la sabiduría". Y no afirmo esta sentencia sobre una calidad de políglota ni mucho menos. Por pereza, una pereza que muchos pueblos tienen a pesar de globalizaciones y redes gigantescas de comunicación tecnológica, dejé pasar muchas oportunidades de aprender seriamente idiomas.&lt;span id="fullpost"&gt; En el secundario, tres años de inglés y dos de francés apenas me permitieron un lenguaje tarzanesco de yo soy, yo tengo, the pupil and the teacher, ok, yes, no, good bye, mezclado con merci mon chéri, monsieur, madame y pâté de fois.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al comenzar a viajar por Europa y Estados Unidos, cuando ya era un señorito de treinta y cuatro años, comenzaron los tropiezos al no entender ni jota, confundir palabras y pedir en Nueva York en un restaurante eggplants parmiggiana pensando que eran huevos al gratín (por lo de eggs, ¿viste?), y encontrarme con que los dichosos eggplants eran las por mí odiadas berenjenas. Y de la vergüenza me las tuve que tragar. Como Dios y el público que seguía llenando los teatros donde yo actuaba me permitieron viajar todos los años, fui aprendiendo a los ponchazos algo parecido al inglés, un símil francés no apto para parisinos impacientes y un italiano más sospechado que aprendido que junto con rudimentos de un portugués que haría reír de lástima a la mismísima Carmen Miranda me han permitido comunicarme con un nivel aceptable con camareros, amigos, compañeros de viaje y boleteros de teatro. Entiendo un poco más de lo que hablo y mi estúpida pretensión de expresarme con la misma riqueza de léxico y claridad semántica que en español limitan mi discurso, que se parece más a una mala traducción literal que a una más simple y, por lo tanto, más comprensible expresión gramatical. Es que pretender pensar en otro idioma, cuando uno es un cuarentón, resulta un desafío no imposible, pero sí muy dificultoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, si se puede, no hay que descuidar ese aspecto de la formación cultural desde la infancia, esa época en la que los seres humanos comenzamos a descubrir lo que es un idioma y lo aprendemos con la más absoluta naturalidad. Ya se sabe, lamentablemente, que millones de niños no llegan a tener una educación elemental y otros tantos ni siquiera se alimentan sanamente, pero quien tiene posibilidades de una formación medianamente normal no debe desaprovechar el estudio de idiomas, pues cuantos más se dominan más abarcativa y completa será la imagen del mundo circundante y, por lo tanto, habrá mayores oportunidades de comunicar e intercambiar información, valores y distintas formas de vida. Claro, son muchos los que no pueden acceder a esos niveles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que es incomprensible es que los que se dedican a la política con ambiciones presidenciales hayan descuidado tanto esta materia. No se trata de aprender inglés como un idioma del amo practicando un cipayismo estilo Gunga Din, aquel personaje hindú chupamedias del invasor británico, símbolo de la sumisión al colonialismo. No, se trata de poder debatir de igual a igual sin traducciones simultáneas transmitidas por auriculares confusos y voces inexpresivas. Cuando uno habla no pesan sólo las palabras, sino las intenciones, los tonos, las entrelíneas, los subtextos y las ironías. ¿Cómo pueden ir a reuniones cumbres sin entender ni jota? ¡Así salen de esas reuniones! Con sonrisa para la foto y alguna apreciación del tiempo, la humedad, el frío o el calor: "Nice day, mister president" "¡Oh, yes, milord!" Los norteamericanos no conocen otra lengua, el inglés de Zapatero, Felipe González o Rajoy es tan lamentable como el de Menem o el de la mayoría de nuestros presidentes, ni hablar de la falta de tacto de Berlusconi en cualquier lengua, las barbaridades de Reagan en sus fallidos intentos de español, la desvergüenza de algunos funcionarios de cancillerías que viajan con traductor pegado cual mellizo siamés y el patético inglés, inexistente francés o vomitivo italiano de tripulaciones en muchas empresas de aeronavegación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el saber no ocupa lugar, entonces no renunciemos a comunicarnos. Lo digo desde mi propia ignorancia, desde el tiempo perdido, pero que día a día trato de recuperar. Claro, pido demasiado, hay tanta gente que todavía no ha terminado de aprender el español, idioma que ni siquiera saben escribir con corrección. ¿Cómo van a saber otros idiomas? ¡Dale al mensajito de texto!: ¡T kiero man!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6433707435941288768?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6433707435941288768/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6433707435941288768&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6433707435941288768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6433707435941288768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/11/torre-de-babel.html' title='Torre de Babel'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-3462876616289341075</id><published>2011-10-30T13:11:00.000-03:00</published><updated>2011-10-30T13:11:51.652-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arturo Pérez-Reverte'/><title type='text'>Los dos coches de la M</title><content type='html'>Pues eso. Que son las once y media de la mañana y voy dando un paseo por el centro de Madrid. Acabo de calzarme un vermut con pincho de tortilla en la barra del Schotis, en la Cava Baja, justo enfrente de la Taberna del Capitán Alatriste, y ahora camino despacio, mirando librerías y escaparates, aprovechando que hoy me tocaba bajar a Madrid porque tengo Academia, y no me pego las habituales ocho horas de madrugar y darle a la tecla que me calzo cada día. Porque, según para qué cosas, no hay más irritante esclavitud laboral que ser tu propio jefe. Contigo mismo resulta imposible engañarte. O casi.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que voy dando una vuelta tranquila por el viejo Madrid, que en mañanas soleadas como ésta suele estar para comérselo, mientras pienso que hay capitales europeas más limpias -cualquiera de ellas, me temo-, más elegantes, monumentales y cultas; pero muy pocas, o ninguna, tienen el hormigueo de vida natural que bulle en ésta, el carácter peculiar que imprimen los miles de bares, terrazas y restaurantes, la animación de sus calles, el mestizaje magnífico de razas y acentos diversos. Hasta los turistas, que en otras ciudades europeas son núcleos humanos móviles que no se integran en el paisaje urbano, en Madrid se imbrican en el gentío general con toda naturalidad, formando parte de él; como si aquí se borrasen recelos y líneas divisorias y en las calles de esta ciudad se volviesen, por el hecho de pisarlas, tan madrileños como el que más. En esta especie de legión extranjera cuya identidad se basa, precisamente, en la ausencia de identidad; o tal vez en la suma indiscriminada, bastarda y fascinante, de infinitas identidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy pensando en eso, como digo, esperando que sea la hora del segundo vermut, esta vez con patatas a lo pobre como tapa, en el bar Andaluz de la Plaza Mayor, cuando, al pasar ante una tienda donde está el dueño en la puerta -nos saludamos desde hace años-, éste señala hacia dos coches negros detenidos enfrente, en torno a los que hay siete u ocho pavos con traje oscuro y pinganillo en la oreja. "Tiene narices -me espeta-. Llevo aquí desde las nueve de la mañana, como cada día, en esta tienda que no he cerrado todavía porque hay ocho familias que desde hace treinta años dependen de que siga abierta, y ahí los tiene usted. Las once y media, y esperando a que baje la ministra."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me paro a mirar, sorprendido. Nunca había coincidido con esos dos coches en esta calle. No sabía, comento, que viviese ahí una ilustre rectora de nuestras vidas y costumbres. Pero el dueño de la tienda me informa que sí, desde hace tiempo. Antes ya de ser ministra o de lo que sea ahora. "Y oiga -añade con amargura-. Cada día la veo salir de su casa desde mi tienda, y raro es cuando lo hace antes de las diez o las once de la mañana. Pero lo mejor es el tinglado que se monta cada vez: los dos coches oficiales, los chóferes, las escoltas y todo el barullo. Hay que joderse, ¿no? Cualquiera diría que están esperando a Barack Obama."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscando aliviarle la pesadumbre, respondo que es lógico. Que un ministro arrastra su inevitable parafernalia, y que vea el lado positivo: lo ejemplar de que la pava, pese al cargo oficial, los coches y los guardaespaldas con pinganillo, siga viviendo en un barrio céntrico y castizo como éste. Sin renunciar, añado con retranca, a sus esencias naturales. Pero el tendero se chotea. "¿Naturales? -responde-. ¿Se imagina usted a una ministra yendo a las rebajas del Corte Inglés...? Además, no diga que no es para encabronarse. Todos con el agua al cuello, sobreviviendo como podemos mientras se cierra una tienda tras otra, y esa señora moviliza dos coches oficiales y a seis tíos cada mañana para ir al curro, como hoy, pasadas las once y media. Eche cuentas: multiplíquelo por el número de ministros y sume los altos cargos que quiera. El circo y el derroche que cada día nos restriegan por las narices."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Igual estos que los que vendrán luego -pronóstico lúgubre, para darle ánimos-. Y con las mismas ganas de coche". Luego me despido y sigo unos metros calle abajo, hasta una librería que está muy cerca. Y mientras compruebo cómo disminuye cada día la pila de ejemplares de Los enamoramientos de Javier Marías en la mesa de novedades, comento lo de la vecina ministra. No sabía, le comento al librero, que ese notable ornato de la política nacional vivía por aquí. Y el librero, al que también conozco hace años, encoge los hombros y responde: "Eso dicen, pero no la he visto nunca. No ha puesto los pies en la librería en la puta vida."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Perez Reverte&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-3462876616289341075?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/3462876616289341075/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=3462876616289341075&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3462876616289341075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3462876616289341075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/10/los-dos-coches-de-la-m.html' title='Los dos coches de la M'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6349522122651641247</id><published>2011-10-30T12:53:00.000-03:00</published><updated>2011-10-30T12:53:36.159-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Misericordia y amnesia</title><content type='html'>Todos, o por lo menos todos los que yo he conocido en mi vida, han tenido peleas, discusiones y enfrentamientos que han provocado enojos, rupturas de matrimonios, familias y amistades. Esas grandes peleas muchas veces tienen que ver con problemas económicos, traiciones amorosas que desencadenan celos furibundos, diferencias de opinión, antagonismos políticos y posiciones extremas en ideologías de vida.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También hay tormentas de verano, naufragios en un vaso de agua, tonterías surtidas y peleas fomentadas por algunas copas de más en noches de Navidad, velorios, casamientos o cenas de egresados. Viejos rencores reflotan en esos reencuentros con personas que no vemos hace añares y que las nieblas de nuestra memoria han disfrazado de nostalgia piadosa, pero que, al volverlas a ver, pasado el primer saludo y los primeros: ¿Te acordás?, fermentados en brindis abundantes resurgen las viejas diferencias. Primero lo pensamos y luego la incorrección política nos desborda y ya sin freno verbalizamos aquello de: ¡Seguís siendo el mismo alcahuete de siempre, mal intencionado, resentido y envidioso! Y se arma la gorda. Pasada la bronca y evaporados los vahos etílicos, nos preguntamos: ¿Era necesario? ¿Hice bien en revolver basura antigua? Y sólo nuestra honestidad brutal podrá contestar esas dudas. Hay cosas que duelen en lo más hondo aunque con el correr del tiempo parezcan baladíes; el contexto puede cambiar, pero las traiciones, las puñaladas traperas y las decepciones de nuestra adolescencia y juventud son heridas que muchas veces no se pueden superar. Y cuando alguien nos ha ofendido, ninguneado, despreciado y perjudicado, aunque nada de eso nos haya impedido desarrollarnos y cumplir con nuestros objetivos, igual nos siguen molestando en el recuerdo y nuestra capacidad de perdón no alcanza para borrar aquellos desconsuelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto uno no puede ni debe vivir atado a las amarguras del ayer, pero sí puede recordar el qué, el cómo y el quién o quiénes. Muchas veces ocurre que al volver a ver a ciertas personas nos viene a la memoria un sentimiento de rechazo y nos preguntamos: ¿Por qué me distancié de éste? Hurgamos y revolvemos nuestro cerebro y no podemos recordar precisiones: ¿Qué me pasó con este tipo? ¿En qué me perjudicó? Y no hay caso, no sabemos qué pasó, pero si sabemos que algo malo nos hizo, entonces archivamos esa sensación y nos decimos: Si no me acuerdo, debe de haber sido una estupidez. Es que a medida que pasan los años los datos superfluos se van borrando y quedan las cosas importantes, lo que para cada uno de nosotros significa vivir, existir y ser felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso resulta imposible olvidar lo que destruyó nuestra existencia; por eso junto a la superación de pasados terribles llenos de injusticia, miedo y angustia debe estar atenta la memoria, como un perro fiel y guardián que nos advierta para que no vuelvan a pasar los sucesos que nos llevaron al desastre. Es imprescindible no resignarse a la injusticia, a la arbitrariedad, a la calumnia y a la mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre pueden volver a engañarnos, pero que al menos no sea el mismo engaño, la misma piedra que nos hizo tropezar y el mismo resorte enfermo que activamos como una especie de reflejo condicionado cada vez que la vida nos pone a prueba. No es rencor, es memoria; y no es venganza, es coherencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ser plenamente felices tenemos que saber perdonar lo perdonable (y cada uno sabrá qué es exactamente) y recordar lo que no se perdona, lo que nos llenó de dolor y de frustración (y cada uno también sabrá de qué se trata).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Errar es humano y perdonar es divino, pero como no somos dioses y sí somos humanos, erraremos más de lo que podríamos perdonar. Misericordia, sí; amnesia sentimental, jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6349522122651641247?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6349522122651641247/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6349522122651641247&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6349522122651641247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6349522122651641247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/10/misericordia-y-amnesia.html' title='Misericordia y amnesia'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-640658893795998901</id><published>2011-10-16T11:31:00.000-03:00</published><updated>2011-10-16T11:31:49.595-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>¿Qué fiesta?</title><content type='html'>En un canal español vi hace poco a un alcalde ponerse muy serio al decir que ante la crisis iba a aplicar la política de la verdad, y declaró algo así como: "Si en el futuro me dicen señor Alcalde esa carretera es muy necesaria, yo les contestaré que si no se puede financiar esa carretera, no se hará; que llegó la hora de la verdad y que se acabó la fiesta". Y olé. ¿Qué fiesta? ¿De qué fiesta hablan los que casual o causalmente las han armado, ayudado a armar o miraron para otro lado? Y no me estoy refiriendo puntualmente a ese alcalde, a quien no conozco y del que ni siquiera recuerdo el nombre.&lt;span id="fullpost"&gt; Me refiero al poder en general. ¿Quiénes, sino los grandes titiriteros políticos, son los que sientan bases y establecen pautas o reglas de juego a los pueblos? ¿Quiénes decretan que todo va bien o todo está mal, pero vamos bien o compre ahora, venda ya, ahorre, gaste, juegue al euro, apueste al dólar, exportemos, importemos, produzcamos, compremos todo hecho afuera, compremos nacional, invierta en propiedades, especule en la bolsa, etcétera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quiénes gastan desorbitadas cantidades de dinero en guerras, armamentos y agencias de espionaje? ¿Quiénes no vacilan en arrojar millones y millones en carreras espaciales dignas de mejor causa? ¿Quiénes fomentan el consumo de artículos suntuarios como símbolos y emblemas de pertenencia propios de mundos mejores, sofisticados y lujuriosamente sobrevaluados? Esas sí son fiestas que dejan tendales de muertos y malheridos, bacanales en donde el derroche es el rey y el exceso, el Dios adorado. Pero llega el momento en el que las burbujas revientan, los que sacan tajada ya han hecho su agosto y entonces llegan los golpes de timón, los cambios de rumbo, las crisis, las devaluaciones y los daños colaterales, eufemismo para representar a cientos de miles librados a su suerte, sin techo, sin crédito, sin empleo y sin esperanzas. Y cuando alguien reclama por condiciones mínimas de vida aparecen esas frases: se impone la austeridad, la fiesta terminó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el hombre común se pregunta ¿encima me echan la culpa? ¿Bailé al ritmo que ellos marcaron y ahora soy el que paga los platos rotos? Preguntas sin respuestas concretas que seguimos haciéndonos los seres humanos en épocas de crisis económicas, morales y de nervios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el descalabro económico sacude los cimientos de las sociedades vienen los inevitables precios para pagar. Pagar por los que tienen apenas lo indispensable: casa, empleo y una cobertura de salud, generalmente cara si es privada e insuficiente si es estatal. Y los ajustes deben sufrirlos los que menos tienen, porque los que más tienen se limitan a dejar de ganar, pero casi nunca a perder, a menos que la corruptela haya sido tan excesiva y obvia que no haya habido otra más que la quiebra, la cual, si es fraudulenta como en muchos casos, será pasajera. Y en poco tiempo veremos a los arruinados emerger de sus cenizas, mientras que al hombre común le costará años recuperar lo perdido en esas fiestas a las que fueron invitados por especuladores y magos financieros, mercaderes como aquellos a los que Jesucristo echó del templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hay que verlos, rasgándose las vestiduras arengando a sus atónitos súbditos acerca de los beneficios de no tener educación, acceso a la cultura, a la salud y ni siquiera poder circular por buenas carreteras, porque hay que ajustar el cinturón, pasar el invierno, cruzar el río Rubicón cual Julio César o acampar hasta que aclare.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto vemos sin poder dar crédito a nuestros ojos, ríos y mares contaminados por la ambición humana, la naturaleza desafiada una y otra vez, basura espacial por toneladas, radiaciones mortales y teorías de enemigos permanentes que exigen gastos tremendos para la defensa del latente ataque terrorista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las prioridades no son las de los hombres y mujeres que quieren hacer más digno y placentero su paso por la vida. Todo parece pretencioso, exagerado y excesivamente demandante. La fiesta ha terminado, dicen, mientras se lamen las heridas preparando la próxima, esa fiesta con invitados de primera, segunda y tercera clase, como en el Titanic, el más lujoso ataúd que conoció la ambición desmedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-640658893795998901?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/640658893795998901/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=640658893795998901&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/640658893795998901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/640658893795998901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/10/que-fiesta.html' title='¿Qué fiesta?'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-255949704344458642</id><published>2011-10-09T12:43:00.000-03:00</published><updated>2011-10-09T12:43:24.282-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>¿Habemus vergüenza?</title><content type='html'>En el interesantísimo film de Nanni Moretti, Habemus Papa, se plantea una cuestión fundamental: el poder y su impacto en los elegidos para ejercerlo. Con gran astucia, Moretti no cae en la trampa de mostrar la parte sucia de la política o la manipulación del voto popular por medio de artimañas, golpes de efecto y chicanas vergonzosas; eso ya se ha visto infinidad de veces.&lt;span id="fullpost"&gt; El director y guionista prefiere referirse a una elección cerrada y ultrasecreta: nada más y nada menos que el acto eleccionario entre cientos de candidatos al cargo de Sumo Pontífice. O sea, el elegido por hombres que representan lo más alto de la cúpula del poder de la Iglesia Católica. Europeos, australianos, africanos, asiáticos y latinoamericanos forman el cónclave que luego de arduas deliberaciones hará aparecer en el firmamento romano la fumata blanca que hará estallar de júbilo a cientos de miles de fieles que aguardan expectantes la consagración del nuevo jefe de la Iglesia. Pero nada de eso va a ocurrir. Simplemente porque el electo, el oscuro y modestísimo cardenal Melville, por extrañas razones, se niega a asumir tal responsabilidad. De la perplejidad pasa al ataque de pánico y de ahí en más a una huida desesperada por los lujosos laberintos del Vaticano. No vacilan ante semejante calamidad en recurrir a los servicios del mejor psicoanalista italiano, un inefable Moretti en rol actoral, agnóstico, ateo e intelectual, muy probablemente de izquierda, aunque no se mencione explícitamente. El Papa está tan bloqueado que no puede explicarle nada coherente al profesional y logra escapar vestido de civil por las calles de Roma tomando contacto con una realidad que su largo encierro en los claustros le hizo ignorar. Su relación con esas vivencias perdidas y olvidadas le hace recordar su infancia, su adolescencia, su primera vocación, la de ser actor; su fracaso en pruebas y audiciones que lo pusieron frente a frente a su falta de talento, algo que sí tenía su hermana, que llegó a interpretar al gran Chéjov y sus clásicos: La gaviota y Tío Vania.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El psicoanalista entretanto, encerrado en el Vaticano por el carácter secreto de su presunta terapia, se entretiene formando equipos deportivos con los obispos. De todo ese enredo en tono de comedia lunática, sazonada con la ácida impronta satírica de Moretti, brota el tema principal: la autocrítica, la responsabilidad y los pies en la tierra de un hombre honesto que tiene el coraje y no la cobardía de asumir sus límites, ese hombre que interpretando la parte más piadosa de la religión duda de su capacidad para el cargo. Tiene conciencia de que se necesita un cambio profundo desde arriba hacia abajo para que la gente vuelva a tener fe, verdadera fe y no fanatismos histéricos más parecidos a la intolerancia que a la misericordia, pero no cree en su capacidad para llevar a cabo tal empresa. Por eso sale al balcón y renuncia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas épocas de arrogantes que se creen poseedores de la varita de Harry Potter y que avasallan al poco sentido común que todavía queda en el mundo, este cardenal magistralmente interpretado por el gran Michel Piccoli, con sus gloriosos 81 años resplandecientes de talento, eleva su voz trémula para agradecer la fe de sus electores y la devoción de su pueblo universal, pero también para afirmar, ya sin dudas ni cavilaciones, que no está a la altura de las necesidades de un mundo complicado y cambiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moretti ha declarado públicamente su desagrado ante la catastrófica administración de Berlusconi y su derecha de mano dura y frivolidad más que blanda, pero también ha castigado a la izquierda por su inutilidad y su falta de coherencia. El cree, como muchos creemos, que el poder está enfermo por muchos costados y que sólo la coherencia y el verdadero sentido de la solidaridad y los valores de honestidad y verdad podrán cambiar los males que nos aquejan y es muy bienvenida esta parábola satírica al estilo de moderna fábula acerca del hombre honesto que no vacila en reconocer sus propios límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberían ver este film muchos que se lanzan a las lides políticas sin preparación ni responsabilidad, creyendo que la difícil tarea de gobernar es soplar y hacer botellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-255949704344458642?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/255949704344458642/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=255949704344458642&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/255949704344458642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/255949704344458642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/10/habemus-verguenza.html' title='¿Habemus vergüenza?'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-7588370193492096357</id><published>2011-10-02T14:52:00.000-03:00</published><updated>2011-10-02T14:52:00.687-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Vil metal</title><content type='html'>"Poderoso caballero Don Dinero", así lo dijo un poeta en el siglo XVII y todo sigue igual. No es ningún descubrimiento comprobar el poder de ese metal calificado de vil, pero reverenciado más que al más santo de los santos.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verdadero tirano que decide quién es más importante, quién es desechable, imprescindible o indispensable. Motor que activa o paraliza sectores vitales de países, familias o individuos. No trae necesariamente felicidad, pero calma los nervios, como suele decirse con cierto cinismo irónico. Es factor decisivo en casamientos entre futbolistas multimillonarios y jovencitas mediáticas con una máquina registradora como cerebro e hijos concebidos como futuras inversiones en caso de divorcio. Más tarde o más temprano todos estaremos atados a su carro triunfal, todos vamos a necesitarlo para darnos el gusto de viajar, gozar, curar nuestras enfermedades y las de nuestros seres queridos y, por qué no, para invertirlo, ahorrarlo, depositarlo en cuentas con o sin garantías, ganarlo y perderlo en especulaciones, casinos, prodes, tómbolas o jueguitos eróticos más o menos frecuentes. Ya sabemos que a pesar de su poderío no puede comprar el amor verdadero, el afecto real, la vida eterna o la ilimitada impunidad de hacer lo que se nos cante para siempre. Desata guerras, pero no puede pararlas; envenena mentes, pero no sabe fabricar el antídoto que pueda frenar el deterioro moral que a la postre nos hundirá en el caos y la decadencia. Puede ilusionarnos con el espejismo de la eterna juventud mediante cirugías, cremas, tratamientos y carísimas técnicas de recauchutaje, chapa y pintura más propios de modernos monstruos de Frankenstein que de eternos Narcisos, Venus con brazos o Apolos de bíceps brillosos y siliconados. Es también el vehículo de cosas buenas y de causas solidarias, bien utilizado para fomentar ciencias, educación, inclusión social, cultura y esparcimiento, puede redimirse de sus pecados de ostentación y abuso de poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se convierte en el único objetivo de vida suele ser letal y despiadado, y conduce a los hombres y mujeres de este mundo al descontrol, el delito, el asesinato y sobre todo a la anulación drástica de cualquier freno moral. En su aspecto más diabólico y perverso, borra vínculos sagrados y no habrá padres, hijos, amigos y afectos que no sean violados en la vorágine asesina de conseguir el poder por el poder mismo. Corrompe a jueces y policías, a funcionarios y a políticos, a ultra ricos y a paupérrimos y reina impune en palacios, congresos y villas miseria con la misma ferocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lucha eterna que debemos entablar para no hundirnos en la ciénaga inmunda de tener por tener, acaparar por codicia y no por real prevención de males mayores o por ejercer un poder mafioso sobre nuestros semejantes, es una lucha que vale la pena asumir, pues de eso depende en gran parte la futura y verdadera felicidad. Usarlo con mesura, compartirlo con los que amamos, gozarlo para acariciar nuestro espíritu con lo que más nos guste sin despreciar a nadie, ayudar a los que menos tienen dentro de nuestras posibilidades sin fomentar vagos ni ceder ante aprovechadores arribistas, evitando caer en el círculo vicioso de acumular y acumular especulando al soberano cohete y, en suma, usarlo nosotros y no ser usados por él, es una labor del día a día que merece ser asumida por los que ostentan el gran privilegio de tener más que la inmensa mayoría de seres humanos que navegan entre la estrechez y la total carencia de ese poderoso caballero tan necesario como cruel y despiadado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, como siempre, la filosofía popular, la que se aprende sólo en la universidad de la vida, esa que no cobra otro arancel de ingreso que no sea el del sentido común, tiene su frase simple para los asuntos complejos y, en este caso, es aquella que nos dice sabiamente algo tan obvio como olvidado frecuentemente: las mortajas no tienen bolsillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-7588370193492096357?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/7588370193492096357/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=7588370193492096357&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7588370193492096357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7588370193492096357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/10/vil-metal.html' title='Vil metal'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-9059906948244587555</id><published>2011-10-02T14:50:00.000-03:00</published><updated>2011-10-02T14:50:08.532-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alina Diaconu'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>La nostalgia ya no es lo que era</title><content type='html'>Se acuerda de los tiempos en que el amor tenía misterio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando el sexo no descartaba el pudor?&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando la privacidad no era pública?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando los regalos no se cambiaban?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando aún podíamos ir a cualquier evento social porque atravesar la Capital no se convertía en una tortura, con cortes de calles, manifestaciones a granel y embotellamientos producidos en las horas pico por los miles y miles de autos circulando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando escribíamos cartas y esperábamos que el cartero nos trajera la ansiada respuesta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando en los aviones, en clase turista, nos entregaban un menú?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando viajar a otro continente era un hito en nuestra vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando la literatura era algo reverenciado por mucha gente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando los padres ejercían su autoridad sobre los hijos sin dejar de ser cariñosos y comprensivos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto no pasaba en la prehistoria, sino hace apenas más de veinte años. En ese ayer próximo, en ese pasado actuante, como lo denomina el escritor español Javier Cercas. No hay que ser, pues, un dinosaurio para rememorarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, al resucitarlo, uno siente un hilo de nostalgia. Pero también, para ser ecuánimes, hay que volver vívidamente a esa época y recordar otras cosas que, francamente, solían ser bastante nefastas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se acuerda también cuando en el país, conseguir un teléfono para nuestro hogar podía tardar décadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando debíamos hacer largas filas detrás de los teléfonos públicos para comunicarnos con otras personas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando había tantos prejuicios y, en consecuencia, mucha menos libertad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuando la gente se moría mucho antes de que le colocaran un bypass (Favaloro, ¡gracias!), o un stent porque no existían. Ni la laparoscopia ni los estudios médicos computarizados ni las drogas que fueron apareciendo y mejorando la calidad de vida de todos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se puede advertir, no todo tiempo pasado fue mejor. En algunas cosas, sí; en muchas otras, no. La lista, como toda lista, es absolutamente incompleta, pero es lo primero que aparece en mi cabeza cuando hago un pequeño ejercicio de memoria para trasladarme, luego, al presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A este presente con celulares, globalización, computadoras cada vez más pequeñas y sofisticadas, cámaras digitales, plasmas, información sobre cualquier tema en Internet, conexiones inmediatas con cualquiera en cualquier parte, edificios inteligentes, cajeros automáticos, medicina nuclear, Photoshop, botox, e-books, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un presente alucinante, hiperquinético, en el que ya no cabe el asombro porque los inventos son cada vez más sorprendentes y veloces y uno se va insensibilizando incluso para lo maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un presente que ya se parece al futuro, porque la ciencia ficción dejó de ser ficción hace rato y estamos leyendo noticias como por ejemplo que un señor en Estados Unidos está vendiendo lotes en la Luna y entre los compradores hay 1800 argentinos que ya son dueños de 2000 hectáreas lunares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces la nostalgia, lo repito, no es más que un hilito que nos ata -a algunos- a un pasado cercano en el que los verbos ser y tener se conjugaban de otra manera (creo), en el que el sentimiento y los valores tenían cierto lugar de privilegio, y los códigos también (más allá de la gente sin escrúpulos que existió en todas las épocas). Algo distinto había, sin embargo, una generación atrás; algo diferente en el universo de los afectos, por lo menos, y esto lo digo tratando de no caer en la simplificación ni en las idealizaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconozco y me reconforta ver lo mucho y lo bueno que surge cada día en este mundo convulsionado, en este planeta maltratado, donde hay poco tiempo para el silencio y la contemplación. En este entorno donde todo cambia, donde todo parece desmoronarse y vuelve a renacer, y donde ya un reloj o una lapicera de oro no son para toda la vida, sino una de las tantas cosas descartables, al igual que los últimos juguetes electrónicos que tanto ansiamos para no quedarnos atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viene a mi mente el título de aquellas apasionantes memorias de la actriz francesa Simone Signoret: La nostalgia ya no es lo que era (1978).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta afirmación irónica sigue vigente. Con tanto presente y futuro prodigiosos, ni siquiera la nostalgia puede perdurar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alina Diaconu&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-9059906948244587555?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/9059906948244587555/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=9059906948244587555&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/9059906948244587555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/9059906948244587555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/10/la-nostalgia-ya-no-es-lo-que-era.html' title='La nostalgia ya no es lo que era'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1395341801677203164</id><published>2011-09-25T13:14:00.000-03:00</published><updated>2011-09-25T13:14:29.897-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arturo Pérez-Reverte'/><title type='text'>El iceberg del Titánic</title><content type='html'>Ayer entré en un bar y no pude tomarme un vermut porque la máquina registradora no funcionaba. Era un chisme con pantalla táctil y casillas determinadas para cada consumición, y se había estropeado. Le dije al camarero que me dijese cuánto debía y punto. Como toda la vida. Pero respondió que era imposible. Tenía que marcarlo antes. Sus jefes no le dejaban hacer otra cosa; y hasta que la máquina funcionase, no podía servir nada.&lt;span id="fullpost"&gt; Así que me fui al bar de enfrente, regentado por una china simpática: un sitio como Dios manda, con moscas, albañiles y borracho de plantilla. La dueña hablaba español con acento entre chino y de Lavapiés. Tomé mi vermut, pagué y dejé propina. Cuando salí a la calle me acordaba del Titanic, que era insumergible, y de los mil y pico de gilipollas que se ahogaron en él con cara de asombro, como diciendo: Esto no puede pasarme a mí. Cielos. No estaba previsto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me alejaba, pensé más cosas. En cómo nos gusta apretar un botón y tener la vida resuelta. En los peligrosos atajos suicidas por donde nos deslizamos sin vuelta atrás, por la cuerda floja. En cómo hacemos el mundo cada vez más vulnerable, sujeto al chispazo más tonto, al fallo inevitable, al iceberg puesto por el destino en el rumbo del frágil barco en el que navegamos a toda máquina, a ciegas en la noche. En los millones de cuentas bancarias y tarjetas de crédito, por ejemplo, que unos piratas informáticos destriparon hace unos días, al meterse en unas plataformas de juegos electrónicos. O en el amigo contándome hace poco que, durante un viaje a Nueva York, perdió su teléfono móvil y con él toda su agenda; y cuando le pregunté por qué no tenía una libreta de teléfonos anotados, como yo, me dijo: Hala, antiguo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordé también cuando fui a echar una carta a Correos y se había ido la luz, y el de la ventanilla me dijo que verdes las iban a segar, porque la máquina de franquear era eléctrica. Y cuando pedí un sello de siempre, de aquellos con el careto del Rey, se tronchó de risa y dijo que de eso no tenían ya. Que probara suerte en un estanco. También recordé cuando en un restaurante no funcionó el chisme de las tarjetas y el camarero dijo que esperase a que volviera la línea, y yo respondí que me hicieran una copia manual de la tarjeta o me iba a esperar a la calle, y entonces me hicieron la copia. Aunque la culpa fue mía; porque también, como todos, llevo la cartera llena de plástico con claves, chips y cosas así, y me la rifo aceptando las reglas de esta ruleta rusa en la que, en nombre del confort y el mínimo esfuerzo, nos zambullimos todos de cabeza. Entre otras cosas -lo diré a modo de descargo-, porque a quien no acepta, lo dejan fuera. Hace tiempo, por ejemplo, que es imposible sacar un billete de avión normal en una oficina de Iberia de Madrid, y cualquier día las agencias dejan de emitirlos. Entonces sólo podrán sacarse por Internet; y el que no sepa manejarse allí, o no le apetezca, o sea un carcamal opuesto a teclas y pantallas de ordenador, que se fastidie. Que trague o que no viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, unos sinvergüenzas ahorran personal y sueldos, y otros idiotas nos vamos al diablo. Resolver cualquier problema nos cuesta horas de teléfono frente a voces enlatadas, marcando tal para esto o cual para lo otro. Todo cristo se ha puesto contestador automático en el móvil, en vez de la antigua señal de comunicando sale un buzón de voz, y ahora llamamos cinco veces a quien antes llamábamos una. Coches que antes se reparaban con una llave inglesa, quedan bloqueados y ni gira el volante al menor fallo electrónico. O nos vemos sin teléfono, sin ordenador portátil, sin tableta electrónica o sin lo que sea, porque se escachifolla el cargador y la tienda de repuestos no abre hasta mañana; o no hay tienda. Yo mismo, el idiota al que mejor conozco, dependo cada día de que haya electricidad para que funcionen el teclado y la pantalla con que me gano la vida. De nada me sirve haber tenido la precaución de conservar dos viejas Olivetti, por si acaso, si ya no venden en ningún sitio las cintas de máquina de escribir que las alimentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un consuelo: así lo hemos querido. Nadie nos obligaba. Pero hasta los más renuentes hemos aceptado las reglas de este disparate. De esta espiral imbécil. Nunca fuimos tan vulnerables como hoy. Hemos olvidado, porque nos conviene, que cada invento confortable tiene su accidente específico; cada Titanic, su iceberg; y cada playa paradisíaca, su ola asesina. Por eso nos van a dar, pero bien. A todos. Ya nos están dando. Y déjenme que les diga algo: a veces, incluso cuando palmo yo, me alegro. O casi. Hay siglos en que simpatizo con el profesor Moriarty.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Perez Reverte&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1395341801677203164?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1395341801677203164/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1395341801677203164&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1395341801677203164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1395341801677203164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/09/el-iceberg-del-titanic.html' title='El iceberg del Titánic'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-3934065931824455211</id><published>2011-09-25T13:11:00.000-03:00</published><updated>2011-09-25T13:11:42.870-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Paciencia y años</title><content type='html'>De pequeño no tenía paciencia, el mundo era un enorme y fascinante misterio lleno de incógnitas y preguntas sin respuestas claras. Era la década del 40 y los niños ignorábamos cómo veníamos al mundo y al confrontar teorías con compañeritos de escuela se llegaba a conclusiones que iban del repollo y la semillita que plantó papá a la cigüeña que venía desde París desafiando vientos y tormentas.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La impaciencia por saber la verdad era lo que identificaba nuestra infancia. ¿Por qué esto? ¿Por qué lo otro? Y la frase irritante de los mayores era: Sos muy chico todavía. Los años 50 trajeron la pubertad con sus cambios de voz, de altura, de sensaciones preadolescentes, urgencias sexuales y mutaciones de carácter violentas y opuestas, frío y calor, arrebatos y depresiones, euforias y decepciones. Y allí estaban los adultos rompiendo los quinotos: ¿Qué querés hacer? ¿Qué carrera vas a elegir? ¡Acá el que no estudia tiene que trabajar! ¡Y el que no trabaja no come, así que decidite! Esta vez ellos eran los impacientes. Los 60 trajeron la juventud, las revueltas sociales, el pelo largo, el secundario lleno de materias horribles que había que estudiar aún sabiendo que no nos iban a ser de ninguna utilidad, porque ya habíamos elegido nuestro camino y, en mi caso, ese camino era el arte, el teatro, el cine y la literatura. ¿Qué significaban en ese derrotero los logaritmos, las raíces cuadradas, la química, la física y la contabilidad? ¡Nada! Sólo tedio y vacaciones arruinadas por profesoras particulares que nos preparaban para los exámenes de marzo. Espantosos recuerdos acuden a mi mente al evocar esas tardes de enero y febrero de calor agobiante, pisando el cemento ardiente de calles y avenidas que conducían a la casa de la maestra, aburrida de desasnar burros aplazados en interminables lecciones llenas de problemas, fórmulas y cálculos. Los años 70 fueron la madurez rebelde, el horror subterráneo de libertades reprimidas que iban del corte de pelo a las opiniones políticas, pasando por las conductas sexuales, las películas que no nos dejaban ver, los libros prohibidos y los exilios externos e internos. El miedo, la bronca contenida, verdaderas pruebas de fuego para la paciencia y el aguante. La frustración de estar en la plenitud de la vida y no poder ser quien uno quería ser. Los años 80 trajeron democracia, replanteos, éxitos y reconocimientos, coraje para admitir culpas y omisiones, desorden, polémicas y, sobre todo, la búsqueda de un equilibrio entre lo bueno y lo malo, los famosos balances, tan necesarios para tener una mediana salud mental. Tener libertad para elegir es un trabajo diario y a veces extenuante, pero siempre preferible a los que están esclavos de la ignorancia y la falta de inclusión social; para ellos la libertad no es más que una palabra vacía de contenido. En los años 90 ejercí la paciencia más estricta al ver cómo se inflaba un globo de seudoprosperidad sobre dibujos, fábricas cerradas, ferrocarriles abandonados y un empobrecimiento paulatino con ritmo de fiesta primermundista. Era inútil advertir, razonar y prevenir. Ni teniendo sesenta venerables años era uno merecedor de un mínimo crédito. Y llegó el 2000 y su primera década, y la paciencia va disminuyendo. ¡Qué viejo estoy! Aquella actitud de curiosidad, rebeldía racional y domesticación prudente decrece en forma proporcional al aumento de edad. Ya no aguanto estupideces, o lo que para mí son estupideces. No me creo nada que no quiera creer, no me caso con nadie; a lo sumo puedo tener alguna que otra calentura, entusiasmos sin tirar cohetes, ganas enormes de vivir y valorizar lo que más me importa: la amistad, la solidaridad, la verdad del presente que no olvida el pasado y proyecta un futuro. Atento y vigilante, viviendo el tránsito a los ochenta con menos paciencia, pero con la misma curiosidad de aquel niño que preguntaba ¿Por qué esto? o ¿Por qué lo otro? Ya encontraré las respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-3934065931824455211?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/3934065931824455211/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=3934065931824455211&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3934065931824455211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3934065931824455211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/09/paciencia-y-anos.html' title='Paciencia y años'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-4256998769036154512</id><published>2011-09-18T11:33:00.000-03:00</published><updated>2011-09-18T11:33:12.062-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Absatz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><title type='text'>En la vereda</title><content type='html'>Hay un lindo clima en la calle cuando uno sale temprano por la mañana. Temprano en serio, digamos, a las 6. Somos pocos y nos saludamos entre nosotros como si viviéramos en un pueblo, el pueblo de la gente que se levanta a horas ridículas para ir a trabajar. &lt;span id="fullpost"&gt;Salvo una eventual excepción literalmente trasnochada, sólo se ve al repartidor de pan en bicicleta, el mozo del bar de la esquina que camina apurado y vestido de civil, el chico del puesto de diarios y los encargados de los edificios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el gran momento de los encargados de los edificios: dueños de la vereda y de la información, intercambian saludos gestuales o verbales, se ponen al día y contemplan con aire reflexivo el barrio y su gente en este nuevo amanecer. El único problema es que todo esto lo hacen, con la parsimonia del caso, mientras lavan la vereda y dejan correr el agua que sale de la manguera, con dolorosa prodigalidad.Como si fuera gratis. Cierta vez no pude contenerme: me acerqué a un encargado (en un barrio que no era el mío, lo admito) y le supliqué que cerrara la canilla. El conversaba con una vecina mientras el agua corría inútilmente hacia el cordón. Yo la pago, me contestó el hombre de mal modo; son respuestas como trompadas, uno no sabe cómo responder a eso. En el gimnasio, una chica joven se lava los dientes frente al espejo y deja la canilla abierta; luego queda contemplándose con cierta ensoñación y lentamente comienza a retocar su maquillaje. Todo ese tiempo, la canilla sigue abierta. Otra vez no puedo contenerme y le pido por favor que cierre la canilla. Me mira como una joven divina mira a una vieja loca. Puedo leer su mente como si tuviera un subtítulo: ¿A quién le importa que la canilla esté abierta? Por fin la cierra como diciendo qué lata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente que vive en Buenos Aires, una buena cantidad, abre la canilla de su casa y recibe ese generoso chorro de agua como si fuera lo más natural. No sabe que es un privilegio. No le entra en la cabeza. Nunca vivió en una ciudad en la que el agua potable se mide por gotas y la presión no alcanza. La ciudad de México, por ejemplo, Kandahar o sin ir más lejos la provincia de Córdoba, en nuestro país. Qué lata. Las películas que hablan de la desertificación son aburridas o políticamente tendenciosas; los rumores sobre gente que viene a comprar tierras para robarse el acuífero son leyendas urbanas. Hay unas débiles campañas oficiales, de vez en cuando, y también imágenes en la televisión de lugares secos, acá nomás, donde se hace fila para llenar un balde con agua que se usará para beber, asearse, cocinar y por último, regar las plantas. Es una realidad feroz, pero ¿qué puede hacer uno desde su casa, verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues algo que cada uno puede hacer desde su casa es cerrar la canilla, por una cuestión de respeto a la humanidad. Un acto modesto de contrición. Los encargados de los edificios podrían mojar la vereda y luego lavarla con la escoba en lugar del chorro de la manguera. Verlos cada mañana dilapidar el agua potable, en medio de ese clima bucólico de la ciudad al amanecer, es algo que rompe el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También es relativo que paguemos el agua. Pagamos una cifra genérica y no el verdadero consumo individual, como la electricidad o el gas. Si cada familia pagara su propio consumo, como ocurre en otras ciudades, las madres enseñarían a sus hijas a cerrar la canilla mientras se retocan el maquillaje, e incluso, mientras se lavan los dientes. Y la vereda se lavará con un par de baldes. Para sacar esas hojitas rebeldes que se atascan entre los surcos no hay nada mejor que la escoba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cecilia Absatz&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-4256998769036154512?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/4256998769036154512/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=4256998769036154512&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/4256998769036154512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/4256998769036154512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/09/en-la-vereda.html' title='En la vereda'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2250157841003565344</id><published>2011-09-18T11:28:00.000-03:00</published><updated>2011-09-18T11:28:34.310-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Invasores</title><content type='html'>Quieren saberlo todo, su ansiedad los supera y en una catarata de preguntas e inquisiciones sobre los más variados temas, caen sobre nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son esas personas que te llaman por teléfono a las 7 o, peor aún, a la 1 de la madrugada, y te preguntan: ¿Te desperté? ¿Dormías? ¿Es una hora imprudente? Y, claro, es una hora imprudente en la que el llamado tiene que tener una justificación de urgencia porque si es sólo porque estaba pensando en vos o tuve un mal sueño en el que vos eras protagonista y me angustié, la respuesta deberá ser más imprudente que la hora.&lt;span id="fullpost"&gt; Son los que, además, pretenden ser adivinos e intuitivos y sin dejarte terminar de decir hola, te espetan: ¡Qué voz rara! ¿Estás bien? ¿Estás afónico? Y cuando después del carraspeo uno logra emitir un saludo, comienzan a juzgar tu entorno, que no ven pero intuyen: ¿Por qué tenés tan alto el volumen de la tele? ¿Estás sordo? Uno trata de aclarar las cosas y les contesta que no es la tele, sino el equipo de audio de un vecino, pero ellos siguen con sus conjeturas: Pensé que era tu tele porque el otro día en el restaurante me pareció ver que no oías bien la conversación y pensé en recomendarte un fonoaudiólogo genial que curó la sordera a la prima de una tía abuela mía que estaba como una tapia. Y uno intenta explicar, pero ellos saltan de un tema a otro y la incógnita sigue siendo el motivo de la llamada. A veces se trata de un chisme que tienen que contar sí o sí porque pueden olvidárselo, otras es algo medianamente importante, pero que podría haber sido informado sin tanta premura y muchas otras es las ganas de hablar con alguien por aburrimiento y hastío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la cosa es tête à tête, puede resultar peor aún porque no se ahorran ninguna impresión acerca de tu persona: ¿Estás más gordo? ¡Cuidate! ¿Estás más flaco? ¡Cuidado con las dietas mágicas! Te veo muy pálido, estás muy acalorado, ¿y esas pastillas? ¿Te las recetaron? ¡Ojo con la automedicación! No ves bien, ¿por qué no te operás de la miopía? ¡Es otra vida! Yo lo sé por lo que le pasó a. Aquí viene una larga lista de recuperados que uno no conoce y después de mil recomendaciones de médicos, sanadores, chinos acupunturistas, manosantas, yerbas mágicas, tiradores de tarot y técnicas ultramodernas contra todos los males dejan el tema salud para interpretar gratuitamente todos tus comentarios acerca de tu vida, tu trabajo, tus relaciones sentimentales y cuanto ítem se les ocurra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando advierten en tu semblante el hartazgo que sólo la buena educación ha evitado explotar en gritos, golpes y patadas, te zampan la moraleja: No hay peor ciego que el que no quiere ver ni peor sordo que el que no quiere oír. Todo esto es por tu bien y porque te quiero, porque si no te quisiera, me callaría la boca. Y ahí uno no puede más y grita: ¡Entonces no me quieras, dejame en paz!, y hay que echarlos para que no se cumpla aquello de el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flaco favor nos hacen, quizá desde las mejores intenciones, esos pesados que se dedican a la interpretación de cuanto gesto nos observan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los seres humanos somos cajas de Pandora que escondemos bajo las apariencias mundos internos que muchas veces ni nosotros mismos llegamos a descifrar y menos aún lo harán los de afuera. Sería mejor la observación silenciosa, el acompañamiento tranquilo y solidario desde la comprensión discreta, la disponibilidad y la compañía cómplice que no juzga apresuradamente, que abre los brazos en silencio con el lenguaje eterno de la mirada amorosa y compasiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que luchar contra la invasión defendiendo el sagrado derecho de ser uno mismo con un entorno comprensivo, solidario y, en lo posible, sin hablar al soberano pedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2250157841003565344?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2250157841003565344/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2250157841003565344&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2250157841003565344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2250157841003565344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/09/invasores.html' title='Invasores'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6828966001736420311</id><published>2011-09-11T09:46:00.000-03:00</published><updated>2011-09-11T09:46:25.316-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Highlanders</title><content type='html'>La violencia engendra más violencia. Esto se sabe, se dice, se experimenta en hechos concretos y se enuncia en tono preocupado y gestos adustos por gobernantes y gobernados. Y no obstante, el ser humano echa mano a métodos cada vez más violentos para defenderse de la otra violencia, la que emana de reglas y leyes escritas o simplemente aplicadas por tradición y costumbre.&lt;span id="fullpost"&gt; No se toman medidas preventivas para contener situaciones de injusticia y desigualdad, se minimizan los efectos residuales que graves crisis económicas y sociales marcan a generaciones de seres humanos criados y mal educados por situaciones de todo tipo de carencias y miserias y luego, al explotar las protestas con virulencia y salvajismo, se reprime brutalmente tirando queroseno sobre el incendio social. Y mientras se incuban los males que nacen de la pobreza y la falta de educación o, peor aún, de la mala educación, los gobernantes se visten con sus mejores galas, sean sus países ricos, pobres o paupérrimos. Trajes de buen corte y corbatas de moda para los hombres, y elegantes chaquetas mezcla de secretarias ejecutivas y estrellas de cine para las señoras, se agrupan frente a palacios con reminiscencias versallescas, sonríen para la foto y se sientan en grandes salones con la botellita de agua mineral y dos asesores con cara de yo no fui rodeándolos como en un círculo de protección y aislamiento. Las conclusiones suelen ser vagas, generales, con algún que otro entuerto o duelo verbal más referidos a diferencias ideológicas de mucho enunciado y poca sustancia real que a verdaderas soluciones. En los alrededores de esos palacios de asambleas rugen multitudes con pancartas reclamando respeto por el planeta, finalización de guerras interminables e inútiles, educación, alimentación, consideración humana y supresión de torturas y persecuciones políticas. Si alguno se pasa de la raya, gases lacrimógenos, palos, corridas y ¡hasta la próxima!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan los años, las cumbres, los pactos, los ajustes y los desbarajustes y el pescado sin vender y a veces muerto en el fondo de los ríos y mares contaminados por industrias que dan trabajo a miles y matan a millones. El sálvese quien pueda, el abuso de los poderosos, la mala intención de los que quieren río revuelto para oscuras ganancias, la ignorancia, el egoísmo y los prejuicios y marginaciones de todo tipo acorralan a millones de personas en el callejón sin salida en donde estallan las pasiones y la violencia explota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comunidad negra en Estados Unidos incendiando ciudades allá por los sesenta; las rebeliones contra dictaduras de derecha e izquierda; el horroroso muro de Berlín y los peligrosos conatos de conflictos bélicos durante la Guerra Fría fueron algunos momentos cruciales de la historia del siglo pasado y cada tanto reviven en esta primera década del nuestro y pareciera que nada alcanza, nada se aprende, nada se termina por superar de una buena vez. Mientras científicos estudian y se afanan por encontrar antídotos y curaciones para enfermedades que de mortales han pasado a ser crónicas y tratables, mientras creadores, agrupaciones solidarias, filántropos y misioneros tratan de llevar alivio al que sufre y cultura, inclusión y esperanza al relegado social, la violencia, como una especie de mal incurable, sigue golpeando las estructuras de nuestras sociedades, desde la doméstica hasta la social, desde la religiosa hasta la política. La lucha entre el bien y el mal sigue sin pausas para la reflexión, para volver a plantearse el verdadero sentido de la vida, una vida que es más breve de lo que parece, una vida que puede terminar bruscamente a la vuelta de la esquina y que no debería tener otra prioridad que la de hacer de este paso por la tierra una travesía lo más feliz posible, sin egoísmos, sin maldad gratuita, con menos cumbres y más piedad. Esto no parece tenerlo claro la gente de poder; viven como si nunca fueran a morir, como highlanders. ¡Qué error!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6828966001736420311?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6828966001736420311/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6828966001736420311&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6828966001736420311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6828966001736420311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/09/highlanders.html' title='Highlanders'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8697793385491928080</id><published>2011-09-04T10:46:00.000-03:00</published><updated>2011-09-04T10:46:13.301-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teresa Batallanez'/><title type='text'>Feminidad</title><content type='html'>Es de noche en Barrio Norte y un grupito de adolescentes pasa por la vereda con botellas de cerveza en mano. Van gritando, insultando, escupiendo. Llevan los pies descalzos, la postura encorvada y silban un canto de cancha. Avanzan a los golpes en lo que parece una mezcla de juego y agresión. Son todas mujeres. Chicas que viven por ahí. Que llevan jeans de marca y el rodete alto, que está de moda. Caminan probablemente resguardadas en esa pose masculina que las aleja de cualquier percepción de fragilidad.&lt;span id ="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sus madres, sus tías o sus cantantes favoritas enfrentan el mundo con la misma actitud de mujeres de pelo en pecho, tentadas por la falsa creencia de que les servirá para ganar autoridad, poder o respeto. O por simple pose transgresora que les permite distanciarse de la estereotipada imagen de mujer naif.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desprestigio de la feminidad no surge como reacción al culto por la belleza sino más bien como fruto del desprecio -o tal vez de la frustración- que provocan cualidades como la sensibilidad, la dulzura, la delicadeza en todas sus formas. El bombardeo contra esos valores es constante: las publicidades se empeñan en endiosar mujeres con pose y ropa masculinas (y entre varias modelos hasta está de moda afearse); los canales de TV suben su rating cuando las muestran aguerridas, indomables, irreverentes. En algunas empresas corren con ventaja las que frecuentan el maltrato, las que no se conmueven más que con sus propios logros, las que miran sólo al frente y jamás a los costados. Según cuentan, en algunos colegios las líderes de los equipos de hockey son las que pegan palazos y tienen amenazada a buena parte de la clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En muchas circunstancias pareciera que lo femenino cayó en desuso, que es cursi o que pasó de moda. Que si no se es del estilo masculino te pasan por encima. Y tal filosofía no impera sólo en el mundo de los negocios y de las profesiones ni sólo a la edad madura. Impresiona ver cómo se transmite esa idea hasta a las mujeres más chiquitas. Antes, el peor insulto para una niña en el jardín de infantes era que le dijeran varonera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy muchos padres alientan y festejan el costado masculino de sus hijas, desde el modo de vestir hasta los modales, los juegos y la agresión para defenderse. Algunos se jactan de cómo sus hijas tienen atemorizados a los chicos de su misma edad. En ese contexto no llama la atención ver a la pequeñísima hija de Brad Pitt y de Angelina Jolie, dotada de la misma belleza de sus padres, luciendo pelo cortísimo, pidiendo que la llamen como varón, y que la vistan y la traten como tal. Lo cual obtiene sin ningún reparo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco sorprende que Natascha Kampusch, la chica que pasó mas de 3000 días secuestrada por un abusador, y a la que sobran motivos para su distorsión perceptiva, diga luego de ver el mundo tras el encierro: "Con mi cuerpo no me siento nada bien. Me gustaría ser un poco más grande, fuerte, masculina. Como hombre se tienen menos problemas físicos... y se pueden hacer más cosas."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una lástima que ya no se inculque ni exalte la feminidad. Porque no se trata de vestidos lindos ni de cabellos sueltos, sino de gestos, modales y actitudes teñidos de una delicadeza y de una gracia especial que proceden de la finísima sensibilidad propia del género. Tono suave no es sinónimo de inseguro. ¿No tiene acaso más autoridad una mujer que logra posicionarse sin necesidad de levantar su voz? Arreglarse y procurar un aspecto agradable no es sinónimo de superficialidad ni de pretender seducir para lograr por esa vía lo que cuesta más por otra. Más bien refiere a una armonía donde la estética se complementa con los valores que se llevan puestos. Expresar los sentimientos, usar la intuición, ser comunicativa, no son sinónimos de sensiblería, no inhiben la razón ni convierten a las mujeres en charlatanas. Por el contrario, sus cualidades emocionales y expresivas alientan el entendimiento, la coherencia y una percepción más integral de cualquier análisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer femenina es en todos los casos una belleza. Que habla, que se mueve y que se expresa de manera inspiradora de suspiros y de admiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresa Batallanez&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8697793385491928080?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8697793385491928080/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8697793385491928080&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8697793385491928080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8697793385491928080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/09/feminidad.html' title='Feminidad'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8629272073814758308</id><published>2011-09-04T10:43:00.000-03:00</published><updated>2011-09-04T10:43:02.905-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Valorar lo que hay</title><content type='html'>A todo se acostumbra uno. A lo bueno, a lo malo y a lo peor. Las cosas positivas que se van logrando se asimilan con rapidez, se convierten en cotidianas, y al cabo de los años nadie las valoriza demasiado. Es como respirar, como prender la luz eléctrica, como usar la plancha, como ir al cine. Sólo aquellos que tuvieron que lidiar con la falta de todo lo que hoy abunda podrían valorar ciertas cosas. Pero, claro, ellos nunca lidiaron con velas, lámparas a gas, tranvías a caballo o carretas miserables transitando caminos llenos de barro y sin señalizar.&lt;span id="fullpost"&gt; Claro que todavía quedamos (y somos muchos) los que recurríamos el correo para comunicarnos con amigos y parientes, los que sólo usábamos el teléfono fijo de línea, los que sin computadora ni Internet teníamos que usar el cerebro para hacer las cuentas, los que tecleábamos a dos dedos las modernas máquinas de escribir (original y tres copias con papel carbónico). Los que no teníamos televisión y sólo nos entreteníamos con la radio, el cine, el teatro y, claro, el fútbol: un fútbol de domingo que era en la cancha o transmitido radiofónicamente, sin HD. Los que por años vimos todo en blanco y negro, adivinando los colores que las presentadoras describían con lujo de detalles y le creíamos a la Legrand cuando nos decía que las rosas del centro de mesa eran rococó rosadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía existimos los que en los años cincuenta nos maravillábamos con licuadoras y con películas en 3D que se podían ver en el desaparecido cine Radar de Esmeralda, entre Sarmiento y Corrientes. Lo hacíamos con aquellos anteojos de cartón a dos colores, verde y rojo, que nos hacían estremecer de terror viendo huir jóvenes atractivas perseguidas por un asesino en las neblinosas calles de un Londres reconstruido en Hollywood, en la inolvidable Museo de cera (con el rey del terror, Vincent Price). O tratar de esquivar las flechas y los soldados americanos arrojados desde la pantalla por los indios enloquecidos del western Retaguardia, del que nadie recordaría ni un fotograma si no hubiera sido por aquel inventito que duró lo que un suspiro y que fue reemplazado por el cinemascope, que en sus dimensiones y pantalla panorámica extasió a todos con El manto sagrado. Después vino el cinerama, que nos envolvía con su magia a pesar de las costuras de una imagen triple. Luego fue superado por el Super Technirama y el Super Panavision 70. Hasta que todo se hizo costumbre y llegamos a la actualidad, donde los jóvenes no quieren ver películas en blanco y negro porque les parecen prehistóricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hay otras cosas, mucho más importantes, que a veces ninguneamos olvidando cuánto se luchó para obtenerlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia es una de ellas. El derecho al voto, al disenso, a la confrontación de ideas con debates que nos hagan pensar cuál es el país que queremos. Ya sabemos que no es perfecta ni aquí ni en otros sitios, pero también sabemos que cuando desaparece, las cosas no mejoran y no tenemos ni siquiera el derecho al pataleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho de que el poder de turno cometa errores, excesos, actos de corrupción o de lentitud en la administración de la justicia, no implica que haya que rechazar el sistema y añorar dictaduras que con la ley del silencio, la amenaza o directamente el asesinato del opositor ensangrentaron nuestra historia y la de muchos países del mundo. Por peor que sea un gobierno democrático, siempre será más fácil de combatir que la más "ordenada" dictadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia puede estar deformada, mal usada, pervertida o desperdiciada, pero el pueblo puede premiar y castigar con su voto. Hay que velar por ella, presentarse a elecciones como lo hacen muchos compatriotas de ochenta o más años, que son los que recuerdan mejor las terribles épocas del silencio impuesto, de la ilegalización del que pensaba diferente y de la sensación de no poder ser protagonistas con voz y voto. Mientras haya memoria habrá esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8629272073814758308?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8629272073814758308/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8629272073814758308&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8629272073814758308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8629272073814758308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/09/valorar-lo-que-hay.html' title='Valorar lo que hay'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-3185346799460777733</id><published>2011-08-28T06:43:00.000-03:00</published><updated>2011-08-28T06:43:58.472-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Lo nuevo, lo viejo y lo eterno</title><content type='html'>Los veteranos tenemos una costumbre un poquito odiosa para los jóvenes, es la de expresarles permanentemente que, sin ninguna de las facilidades y/o adelantos tecnológicos que ellos tienen, nosotros vivíamos, trabajábamos y resolvíamos todos los problemas que la vida puede plantear de manera más o menos satisfactoria. Y, si bien en algunos aspectos las cosas son así, también hay que convenir que muchas veces no podíamos llegar a buen puerto con la misma velocidad que ellos lo logran.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho de que Shakespeare o Molière escribieron sus geniales obras con pluma de ganso y a la luz de una vela no quiere decir que haya que anular la luz eléctrica, la ya perimida máquina de escribir ni la computadora. Los genios como los arriba citados no lo fueron por escribir a mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es claro que las escaleras son buenas para ejercitar las piernas, cosa que tengo bien presente cuando en viajes por Europa visito castillos de la Edad Media, y no dejo de preguntarme cómo hacía esa gente -que a los 30 o 40 años palmaba por reumas, gotas y demás bellezas- para usar esas tortuosas y altísimas escaleras, pero el hecho de que los antiguos las subían no tiene por qué negar las enormes ventajas del ascensor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colón llegó al nuevo continente en unas carabelas que eran como cáscaras de nuez, con las que desafió tormentas, oleajes, remolinos y huracanes y, dejando de lado el pequeño despiste de creer que América era las Indias, no se puede decir que haya fallado. Pero eso no significa que haya que reemplazar el avión por una carabela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas cosas que han logrado los antiguos habitantes de nuestro atribulado planeta Tierra son remarcables. Desde las pirámides de Egipto hasta los templos romanos, pasando por murallas chinas, deslumbrantes palacios paganos y monumentales iglesias, sinagogas y mezquitas. Han sido construidos a pulmón por esclavos que al ritmo del látigo y la amenaza de muerte edificaron esos monumentos de poder que aún hoy se consideran patrimonio de la humanidad. Todo bien. Pero aunque la esclavitud continúa, a veces disfrazada y otra descarnadamente materializada en fábricas y talleres llenos de inmigrantes ilegales explotados asquerosamente, no podemos negar que levantar edificios es un trabajo menos terrible que en aquellas épocas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes no se hablaba de colesterol, ACV o Alzheimer; era simplemente se le espesó la sangre, tuvo un síncope o tenía la esclerosis. Pero eso no quiere decir que no existieran. Y aunque algunos veteranos tengamos la costumbre de decir había menos problemas, hoy la gente está muy loca, no podemos olvidar que la humanidad, sólo en el siglo XX, pasó por la Primera Guerra Mundial, la Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Mundial, Corea, Vietnam, Camboya, holocaustos varios, crisis económicas tremendas, campos de concentración, desórdenes sociales, cacería de brujas, Hungría, Checoslovaquia, Polonia y sus rebeliones, amenaza permanente de bombas atómicas durante la prologada Guerra Fría, revueltas políticas, Sudáfrica, Ruanda y dictaduras sangrientas en toda América latina. ¡Altro que ACV!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenemos los veteranos que caer en la tentación de ignorar todo eso aunque hayamos pasado por la vida sin ser salpicados por el horror y la sangre en forma directa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí podemos y debemos hacer es contar lo que nos pasó y cómo lo enfrentamos, a veces sin las posibilidades de hoy, que de ninguna manera hay que ignorar y menos aún negar. Pero si no están, no significa que haya que cruzarse de brazos a la usanza del tan argentino lo atamos con alambre. Ese aspecto tiene una cara negativa, que es el perpetuo remiendo y la ley del menor esfuerzo, y otra positiva, que es aguzar el ingenio y lograr que el alambre se transforme en creatividad. Y a veces, cuando la adversidad nos coloca en situaciones de carencia y apuro, poder hacer a mano y a pulmón algo que se haría más rápidamente con la maquinaria adecuada puede ser una confirmación positiva de que somos algo más que autómatas tecnológicos. Y no importa si no podés twittear tu logro, vos lo sabés y eso basta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-3185346799460777733?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/3185346799460777733/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=3185346799460777733&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3185346799460777733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3185346799460777733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/lo-nuevo-lo-viejo-y-lo-eterno.html' title='Lo nuevo, lo viejo y lo eterno'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6802911602930934473</id><published>2011-08-28T06:41:00.000-03:00</published><updated>2011-08-28T06:41:26.799-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Absatz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><title type='text'>Yo y sólo yo</title><content type='html'>Es interesante observar cómo los cambios sociales se producen en lentas oleadas, tan sutiles que a veces toman décadas en ser detectados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El novelista Tom Wolfe instaló en Estados Unidos la expresión The Me decade para caracterizar los años 70, un fenómeno que nosotros, acá en el Sur, conocimos en los 80: la época en que se caían a pedazos las últimas ilusiones del movimiento hippie y todo el mundo estaba harto de hacer el amor y no la guerra.&lt;span id="fullpost"&gt; Los Beatles se habían separado, ya no se podía creer en nadie. Pero en cambio la cultura y la economía abrían algunas puertas y comenzaba a degustarse el sabor irresistible de la buena vida. Es difícil encontrar una traducción afortunada para The me decade. ¿La década de mí mismo? No hay manera de incluir el Yo con alguna dignidad idiomática. Pero ésa es la idea. La gente se lanzó de lleno al hedonismo y lo adoptó como religión. Sin culpa. Lo que en siglos anteriores habría fustigado la conciencia, respaldada por cualquier sistema moral organizado, las epístolas de San Pablo o el Libro Rojo de Mao, ahora tenía una nueva Biblia de la felicidad: la literatura de autoayuda. Especialmente la parte en que uno comenzaba a merecerse cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la década del noventa apareció el dinero. Admito que es osada esta afirmación, pero voy a tener que sostenerla. Nunca el dinero había gozado de semejante protagonismo en sí mismo y no por los servicios que pudiera prestar. La debacle de 1929 dejó de ser un hecho histórico de manual: el mundo aprendió a convivir con las burbujas financieras y los grandes fraudes como formas cotidianas de la crisis. El dinero reclamó, obtuvo y aún conserva la posición más alta en el universo totalizador de las creencias. Para decirlo de una manera brutal, es Dios. Un dios de pérfida seducción que formula su propia liturgia celebratoria: hay revistas y programas de televisión que se dedican casi exclusivamente a mostrar cómo viven los ricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la primera década de 2000 pasó algo interesante en los medios: entró en escena la gente común. Los oyentes que llaman a las radios, por ejemplo, comenzaron a tener un lugar preponderante, y a escala planetaria una mente de filosa actualidad inventó los realities del estilo Gran Hermano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez el programa captó algo que estaba en el aire y lo puso en la televisión, o tal vez articuló como una bisagra una nueva circunstancia social: la democratización de la celebridad. La fama dejó de ser privilegio de los artistas y otras figuras descollantes. Si hasta en los cumpleaños las niñas juegan a ser producidas, filmadas y fotografiadas. Para ser famoso en estos tiempos sólo se necesita estar en la televisión. Y al parecer todo el mundo quiere ser famoso. Esta nueva debilidad está muy cerca de la devoción por el dinero, y tal vez resulte más accesible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy llegó la hora del protagonismo, el desvergonzado culto a la propia personalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas figuras llegan a hablar de sí mismas en tercera persona. En los medios se comparte con el público hasta el más nimio detalle del anecdotario personal. Unos artistas de variedades incluyen en su revista el relato patético de la época en que no tenían trabajo. Unas actrices se presentan con su propio nombre y circunstancia, contada con detalles, al finalizar una obra en la que actúan. Los políticos firman con nombre y apellido en grandes letras cada obra de gobierno que realizan con los fondos del erario público, naturalmente: no es una donación personal que ellos hacen a la República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las figuras del espectáculo tienen todavía una categoría más alta y paradógica, que justamente suprime los nombres en los avisos de gráfica. Se supone que al ver la cara del artista sabremos de inmediato cuál es su nombre, como si titilara en una marquesina interna del cerebro. Como estilo de promoción es arriesgado, sin duda, pero exhibe una saludable autoestima por parte de los actores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cecilia Absatz&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6802911602930934473?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6802911602930934473/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6802911602930934473&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6802911602930934473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6802911602930934473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/yo-y-solo-yo.html' title='Yo y sólo yo'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-5202136033054919481</id><published>2011-08-28T06:38:00.000-03:00</published><updated>2011-08-28T06:38:46.015-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Furia en la penumbra</title><content type='html'>Están ahí, agazapados en la penumbra, interrumpiendo nuestro placer, metiéndose inoportunamente en tramas dramáticas o divertidas, en viajes espaciales en tercera dimensión, en diálogos de Ingmar Bergman o Woody Allen y en algún hermoso tango de Gardel.&lt;span id="fullpost"&gt; Están ahí llegando tarde, tropezando, riendo a destiempo, conversando de pavadas como si estuvieran en el living de su casa y masticando ruidosamente pochoclo, panchos o crocantes papas fritas. Y uno se pregunta: ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Nada, compré una entrada de cine y tengo la pretensión de ver eso que me propuse ver para entretenerme, divertirme, emocionarme o dormir plácidamente en el hipotético caso de que sea un plomazo. Pero ellos viven en otro mundo, en otra galaxia. Creen que están solos, en sus casas, bajando por Internet alguna película y compartiendo con amigos, familiares y mascotas una velada que incluye pizza, comida china o empanadas y vino. Ahí, en esa party privada, comentan la película, acotan, contestan los diálogos, se solazan reflexionando en voz alta acerca de efectos especiales o del modo en que se les notan las cirugías a las actrices con esto del HD. O pidiendo que paren la proyección porque necesitan desahogar sus vejigas y traer más cerveza. Todo lo cual está perfecto para veladas privadas, pero cuando se intenta hacer lo mismo en una sala cinematográfica la cosa se convierte en un acto agresivo de muy mala educación. Son pequeños actos de desprecio por el otro que no revisten mayor importancia en términos vitales (no se trata de cosas hechas con premeditación y alevosía ni entrañan peligro físico para el semejante, no producen la muerte de nadie y, por lo tanto, no pueden calificarse como delitos, crímenes y pecados. Muchas veces, ni siquiera como contravenciones). Simplemente son errores de conducta que molestan sólo a los locos que no vamos a cines y teatros a matar el tiempo, sino a tratar de gozar, sufrir y a veces a reflexionar acerca de nuestra naturaleza. Somos esos dinosaurios para los que una sala de cine, grande o pequeña, lujosa o modesta, es un lugar elegido libremente para ver algo que puede gustarnos mucho, poco o nada. Pero que en cualquier caso queremos tener la mínima tranquilidad como para poder evaluarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras personas, en cambio, entran al cine para refugiarse de la lluvia, gozar de la refrigeración en bochornosas jornadas veraniegas, hacer arrumacos con su pareja o descansar entre compra y compra en algún shopping. De esos nada bueno puede esperarse. Probablemente ronquen ruidosamente, lo cual ya es bastante molesto, pero será preferible a soportar a los que han hecho del cine un lugar para comer. ¡Qué lejos están aquellos tiempos de mi infancia donde el máximo exceso gastronómico eran los caramelos! ¡O, como una orgía pantagruélica, los helados que comprábamos en los intervalos entre película y película (en aquellas maratones de los triples programas de las salas de barrio), que devorábamos en ese momento, con las luces encendidas, para que al comienzo del film ya estuvieran en nuestro estómago! En las últimas décadas han proliferado las franquicias de gaseosas, helados, golosinas, pizza, panchos con ketchup y mostaza, papas fritas y café, que parecen ser el objetivo mayor del evento. Las colas frente a los mostradores son tanto o más largas que las de la boletería. Tras demorarse en elegir, pagar, reclamar por promociones que no son válidas ese día y otros comentarios, sus integrantes llegan a la sala con varios minutos de retraso, justo cuando los estúpidos puntuales que comemos antes o después de la función estamos tratando de entender de qué va la peli. Y, claro, como ellos no pueden ver bien porque las luces se han apagado, tropiezan desparramando pochoclo y gaseosas. Cuando no logran que alguna porción de pizza se estrelle como una escarapela en nuestras solapas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego siguen el scrunch, scrunch de la masticación y las tentaciones de risa aunque estén proyectando una tragedia griega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, la retirada rápida pisando nuestros pies y no dejándonos leer los créditos finales a los que todavía vamos al cine a tragar algo diferente del pochoclo. No puedo callármelo: los odio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-5202136033054919481?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/5202136033054919481/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=5202136033054919481&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5202136033054919481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5202136033054919481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/furia-en-la-penumbra.html' title='Furia en la penumbra'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1356745544230213066</id><published>2011-08-28T06:34:00.000-03:00</published><updated>2011-08-28T06:34:30.542-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arturo Pérez-Reverte'/><title type='text'>Los que no salen en la foto</title><content type='html'>También están ellos. Los que no fueron a buscar nuevos campos de batalla para sus empresas. La pobre y maltrecha infantería que no es fiel sino a sí misma; y eso sólo cuando puede. Los mercenarios en busca de un amo que les dé de comer, sea quien sea: cualquiera que asegure dos mil euros al mes y un futuro a corto o medio plazo.&lt;span id="fullpost"&gt; Los que no se van con ademán heroico sino por la puerta pequeña, discretamente, dejando atrás a padres, madres y novios que los echan de menos. Alejándose por mucho tiempo de la gente querida, a la que, muy de vez en cuando, visitan en vacaciones cada vez más cortas, sabiendo que no podrán estar con ellos cuando vayan al hospital, o mueran; y a los que, si alguien avisa con tiempo, quizá lleguen a acompañar en su entierro. Aunque también puede ocurrir que haya suerte, y los padres, o el perro que acompañó su vida durante diez o doce años, esperen a morirse cuando están en casa, de vacaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llaman María, Noemí, Héctor, Manolo. Tienen cerca de cuarenta años, se fueron de España hace tres o cuatro, y no salen en los dominicales de los diarios: en esos patéticos reportajes dedicados a convencernos de lo orgullosos que debemos sentirnos de que el mundo esté salpicado de jóvenes españoles que se buscan la vida fuera. A su edad no son tan fotogénicos. No lucen posando con bata de laboratorio en Oslo, con gorro de cocinero en Berlín, con camiseta de baloncesto en Nueva York. Ni siquiera valen para la foto en revistas de camarero guapo y veinteañero que friega platos, sólo de momento, en un local de moda de Londres o Nueva York; entre otras cosas porque ni son veinteañeros ni guapos, y cuando friegan platos o sirven mesas, a su edad, puede ser para toda la vida. Son seres vencidos sin segunda oportunidad, que saben que lo seguirán siendo, sin remisión. Sin otro anhelo que no ir a peor. No ir a menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahí afuera andan, a miles. Su generación ni siquiera es la de los aeropuertos, el ordenador portátil y el hotel barato, a la caza de mercados aunque sean modestos. La suya es la del billete de ida, de las hipotecas imposibles de pagar. La generación engañada por el espejismo y la irresponsabilidad de quienes pudieron hacer un país culto, trabajador y decente, y no lo hicieron. De quienes, respaldados en las urnas por ilusiones y sueños de futuro, tenían la obligación de encauzar esto y no supieron, o les importó una mierda; y ahora siguen ahí, impasibles, cobrando el sueldo del partido, trincando los favores hechos a compadres. Sin que nadie les diga fue por tu culpa, cabrón. Sin que nadie, al cruzárselos cuando salen del restaurante de lujo o de dar conferencias, con esas caras de cerdos que les han puesto los años, la pasta, el estatus y el coche con chófer que nunca perdieron, les parta la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus víctimas se fueron, eso es todo. Sin hacer ruido, como digo. Fueron cuarenta en la clase del instituto y doscientos en el aula de la facultad, y todo para conseguir un título universitario que a nadie importa un carajo. Que nadie les dijo que no sacaran. Los sentenciaron a la cola del paro y les preguntaron mil veces, cuando eran mujeres, si estaban embarazadas o tenían hijos, en grotescos simulacros de entrevistas de trabajo. Por su edad les habría correspondido agachar la cabeza, aceptar mil euros al mes, cerrar la boca y desangrarse con la hipoteca del piso y las letras del coche, como todo cristo. Tragar y sobrevivir once meses soñando con el duodécimo de vacaciones baratas en Cancún. Se trataba de eso o de tener el coraje, la desesperación, de organizarse con sus iguales para incendiar esta España de mierda. Para conseguir, al menos, que los culpables tuviesen miedo o lo pagasen caro. Pero eso resulta más fácil escribirlo que hacerlo; así que optaron por lo razonable: largarse de aquí. Alejarse, sacudiendo de los zapatos el polvo de este paraje ingrato, envidioso y miserable, históricamente enfermo. De esta ruin madrastra y sus turbios, desvergonzados, impunes secuaces. Por eso están afuera y no volverán si pueden evitarlo. Hicieron lo más difícil, que fue saltar al vacío, echarse la mochila al hombro, internarse en territorio hostil, desconocido. Se buscaron la vida lo mejor que supieron, y así sobreviven, comen caliente, rehacen como pueden sus maltrechas vidas. Ni siquiera pretenden ya reconciliarse con esta triste España que los echó a patadas. Si van a morirse lejos, tan solos como viven, por ellos puede pudrirse esta mala perra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Perez- Reverte&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1356745544230213066?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1356745544230213066/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1356745544230213066&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1356745544230213066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1356745544230213066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/los-que-no-salen-en-la-foto.html' title='Los que no salen en la foto'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6622456548483350111</id><published>2011-08-28T06:31:00.000-03:00</published><updated>2011-08-28T06:31:35.871-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Tráfico pesado</title><content type='html'>No es ninguna novedad que el tráfico de las grandes urbes es una maraña de embotellamientos y bocinazos que pueden crispar los nervios del más paciente. Cada habitante de esas ciudades se queja amargamente, propone soluciones y, sobre todo, descarga en los otros su ira con insultos, que en todos los idiomas expresan la misma bronca.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como turista no accidental el que esto firma ha sufrido esperas interminables como pasajero, jamás como conductor, pues en mi vida intenté manejar un volante como no fuera el del coche a pedal que me regalaron los Reyes Magos el 6 de enero de 1946.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He gozado de esos embotellamientos en las maravillosas autopistas de Nueva York, que allá por 1975 despertaban mi envidia de sudaca subdesarrollado, envidia que aplacaban los insultos del chofer puertorriqueño, cubano, colombiano y, por qué no, afroamericano o rubio patriota descendiente de polacos. Caían bajo el filo de esas lenguas el alcalde de turno, la imprevisión de los gobiernos y el exceso del parque automotor que, si bien reflejaba prosperidad de clase media, traía todos esos calvarios que no sólo perjudicaban el trayecto turístico desde el aeropuerto al centro, sino que arruinaban los nervios y el hígado de los trabajadores y empresarios que tenían, sí o sí, que desplazarse diariamente de un extremo al otro de esa maravillosa y energética ciudad, por razones laborales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cantinela quejosa se repetía en Los Angeles con freeways espectaculares, año tras año cada vez más atestadas de vehículos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni hablar del airado clamor parisino con taxistas enardecidos que aconsejaban, contra su propia conveniencia, usar el metro y no molestarlos por diez o doce cuadras con calles estrechas, llenas de autos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Italia mejor no hablar, pues la cantidad de callejuelas romanas que desembocan en históricas escalinatas con carteles que dicen una sola mano y arreglate como puedas hacen mucho más prácticas las caminatas para llegar a destino antes y con mejor humor, además de extasiarse con las bellezas arquitectónicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para disfrutar del idioma español, nada mejor que coger un taxi en Madrid para escuchar -desde 1977, en mi primera visita, hasta 2010, en la última- los quejidos e imprecaciones del hombre al volante que, mucho antes de los indignados de hoy, ya se acordaban de la parentela de los jefes de gobierno en una catarata de insultos de los que sólo se salvaban, y no siempre, el Rey y la Reina. O sea que el problema es mundial, pero por casa hay agregados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por casa, desde tiempos inmemoriales, he visto y sufrido los avatares de un tránsito mal controlado, baches abismales, cambios de mano a granel, peatonales, patentes pares e impares, ocasionales severidades con multas, grúas malvadas, carriles especiales, controles de alcoholemia y demás medidas, siempre insuficientes, generalmente tardías y, en suma, ineficaces. Agréguese a estos cócteles molotov el toque nacional de piquetes, cortes y arreglos -más bien remiendos- de calles y avenidas en plena temporada de tráfico intenso -en lugar de realizarlas en verano con la ciudad transitada por un cincuenta por ciento menos de automóviles-, sin olvidar la pésima costumbre de realizar actos, eventos, recitales, campañas, carreras de automovilismo y festejos patrióticos, taponando las principales avenidas que son salida y entrada forzosa de la gran ciudad, olvidando que Buenos Aires es inmensa y abunda en espacios como para realizar muchos de esos actos, cosa que permitiría descongestionar el Obelisco y sus adyacencias y no agregar caos al caos. Nueva York festeja el año nuevo en Times Square y el día de Acción de Gracias en la calle Broadway, pero son dos eventos anuales tradicionales y esperados y no improntus propagandísticos, parafernalias desatadas por la demagógica de frívolos gobernantes que tratan a esta urbe como si fuera una pequeña ciudad de provincia con la plaza, la iglesia y la gobernación, y que por lo tanto son los únicos lugares para el festejo y la gente lo agradece y van todos felices y contentos. Buenos Aires no es así. No agreguemos caos al caos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6622456548483350111?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6622456548483350111/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6622456548483350111&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6622456548483350111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6622456548483350111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/trafico-pesado.html' title='Tráfico pesado'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8540349159106695593</id><published>2011-08-28T06:27:00.000-03:00</published><updated>2011-08-28T06:27:17.709-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>La mejor época</title><content type='html'>La deliciosa y afortunadamente exitosa comedia de Woody Allen Medianoche en París, aparte de ser un placer para el cinéfilo, es una revisión y un cálido homenaje a los grandes artistas que aportaron su creatividad y su talento a una gran parte del siglo XX. Aunque no lo menciona explícitamente, entre los homenajeados por Woody hay un cineasta que no podemos dejar de recordar quienes pertenecemos a la misma generación del hombrecito atribulado de Manhattan.&lt;span id="fullpost"&gt; Se trata del genial director francés René Clair. Fue irónico, melancólico y cálido. También optimista con cierta dosis de pesimismo sabiamente dosificado; pícaro, frívolo pero no hueco y maestro de la imagen sin despreciar el diálogo chispeante plagado de apuntes satíricos de contenido social. Desde el cine mudo hasta una de sus primeras películas sonoras desarrolló un estilo moderno y nostálgico a la vez. En Para nosotros la libertad se adelantó al Chaplin de Tiempos modernos en su alegato contra el avance de la máquina sobre el hombre. Fue capaz de meterse en los enredos del vodevil con Un sombrero de paja de Italia. En la posguerra, luego de un exilio hollywoodense durante la ocupación nazi en Francia, brilló con muchas joyitas cinematográficas como La belleza del diablo (una versión del Fausto hecha con su vuelta de tuerca satírica) y sobre todo con Beldades nocturnas. Este film trata de un joven músico idealista, romántico, melancólico y no muy a gusto con su época (1953), que está tratando de escribir una ópera sin poder lograr concentrarse, ya que de día no duerme por el estrépito del suburbio y de noche sueña con una época mejor donde el arte sea más valorado. En su itinerario onírico llega a la Belle Epoque, donde el mundo es más romántico pero él sigue siendo un maestro de piano que imparte clases al hijo de una señora de clase alta (la infartante Martine Carol, una Marilyn Monroe francesa), cuyo celoso marido lo reta a duelo. Escapando de los padrinos pierde la oportunidad del triunfo y huye al Marruecos del siglo XIX, en donde se enamora de una princesa mora corporizada -¡y cómo!- por la deslumbrante Gina Lollobrigida que en 1953 es la modesta cajera del bar donde unos vecinos mecánicos se burlan de él y que en el Marruecos del sueño son los hermanos vengativos de la princesa que, cimitarra en alto, lo persiguen por el desierto. El pobre músico desemboca en 1789, en plena Revolución Francesa. Plebeyo como es, se enamora de una bellísima noble y es perseguido por los revolucionarios que quieren llevarlo a la guillotina por traidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada una de esas épocas aparece un viejo protestón y de muy mal carácter, que dice: "¡Qué época! ¡Estábamos mejor en.!" En la Belle Epoque evoca las conquistas coloniales, durante las conquistas coloniales añora a Napoleón, en la época de la Revolución Francesa elogia a Luis XIV, en los tiempos de Luis XIV está disconforme con el absolutismo del monarca y echa de menos a reyes del pasado. Y así sucesivamente, hasta que la loca carrera del músico llega a la prehistoria y allí vemos al vejete, garrote en mano, clamar por la época de los dinosaurios. Nadie está conforme con lo que le toca y a veces confunde la veneración por los grandes del pasado, sin entender que la inmensa mayoría de esos geniales creadores fueron rebeldes y lucharon contra los malos de su sociedad. Fueron discutidos, prohibidos, ignorados o menospreciados y de esa rebeldía nacieron sus obras, que no siempre fueron reconocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la misma conclusión a la que llega el atribulado protagonista de Medianoche en París. Y no es que Woody Allen "se copió de René Clair", sino que Woody llegó a la misma conclusión en clave siglo XXI. Hizo muy bien en plantear el tema con su estilo, su ironía, su melancolía, su pesimismo optimista y su humor. Bienvenida Medianoche en París que sirve de entretenimiento, solaz, recorrido feliz, difusión cultural para activar memorias perezosas que sólo saben apreciar los efectos, los 3D, los HD y los apocalipsis de transformers rápidos y furiosos. Hacía falta una película de hoy que tome la posta de aquel cine en blanco y negro situado en un territorio sólo visitado por cinéfilos fanáticos. Para que parte del público actual pueda volver a darse cuenta de que, como dice el protagonista de Medianoche en París: "Hoy, si me duele una muela, tengo novocaína. Y un antibiótico puede salvarme la vida". Una vida que podrá estar en peligro por diversas contaminaciones, pero que vale la pena ser vivida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8540349159106695593?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8540349159106695593/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8540349159106695593&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8540349159106695593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8540349159106695593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/la-mejor-epoca.html' title='La mejor época'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-5448624671928717755</id><published>2011-08-28T06:23:00.000-03:00</published><updated>2011-08-28T06:23:22.510-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Miedo y terror</title><content type='html'>En medio de campañas electorales de bajo nivel, llenas de chicanas, golpes bajos, demagogia y peleas más dignas de un conventillo farandulesco que de la alta política, nuestra pequeña aldea (todos los países considerados individualmente lo son) se conmueve por el espantoso atentado en Noruega.&lt;span id="fullpost"&gt; Su responsable, convicto y confeso, se erige en salvador de la raza superior en detrimento de las (según su no muy sano juicio), inferiores, causantes principales de la crisis mundial. Este brote de violencia extrema se agrega desde la más recalcitrante ultraderecha (salpicando con sangre inocente como lo hacen todos los terrorismos) a las ya existentes y activas células que provienen de los sectores más variados y de las etnias más diversas. Viene a corroborar, parafraseando un conocido y viejo tango, que "al mundo le falta un tornillo" (el que esto firma cree que varios). Esta locura puesta en funcionamiento a cara descubierta y con la creencia de que sólo así los gobiernos tomarán conciencia del origen de los problemas que aquejan al mundo, es una muestra más de una locura y aberración intelectual: la de culpar a grupos (en este caso a los inmigrantes) de todo lo malo y reservarse el papel de vengador heroico, declarándose único responsable. Esto último, por otra parte, es muy difícil de creer, puesto que atentados de esa magnitud necesitan bases y colaboradores que, por supuesto, no se denuncian para que, mientras el vengador purga sus culpas, otros tomen la posta y sigan con su accionar destructivo y salvaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada tanto aparecen estos fenómenos que no son hechos aislados producidos por una mente enferma. ¡Ojalá fueran sólo eso! Son emergentes de un deterioro social en el que factores reales van tramando una telaraña de prejuicios, errores de interpretación y simplismos primitivos que surgen de dividir al mundo en blanco y negro, sin matices, sin variantes y con una intolerancia extrema. De nada valen las prédicas religiosas, las razones humanitarias ni el ferviente deseo de millones de personas que quieren la paz, la armonía, el respeto, el derecho a disentir civilizadamente y la oposición a todo tipo de violencia. Los iluminados adalides de la mano dura avanzarán aprovechando la miseria, la falta de trabajo, la carencia de los límites de convivencia dictados por una educación desarrollada que caerá atacada por la brutalidad y el resentimiento ante la falta de oportunidades parejas para todos los hombres y mujeres del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una época fueron los judíos; en otra, los musulmanes; en otra, los negros; en otra, los homosexuales o los intelectuales. Ahora son los inmigrantes que huyendo de la pobreza, la injusticia, el hambre y la persecución política o religiosa, aterrizan en sociedades prósperas contratados como mano de obra barata o directamente sumergidos en sub-mundos de explotación laboral y sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pretender resolver estos temas con la presión de las bombas, amenazas y la metralla es aberrante. Las sociedades debemos ponernos de acuerdo y no justificar bajo ningún concepto esas prácticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noruega es una nación progresista y tolerante, con un buen nivel de vida a pesar de la crisis, cuna de los premios Nobel. Sus reyes y ministros han dado el ejemplo al incorporar extranjeros a sus obras de emprendimiento, que han podido brindar trabajo, educación, salud y seguridad a sus habitantes. En este país no se han registrado olas de violencia desde la Segunda Guerra Mundial, con la invasión de Hitler (otro iluminado que creyó que la solución final era exterminar lo que no le gustaba, llámese judío, árabe, negro, rojo, intelectual u homosexual). Que un país así, moderado y cuidadoso de todo tipo de derechos, tenga que sufrir esta afrenta a esta altura de la historia, indigna y asusta. Pero hay que sacar fuerzas de flaquezas y valentía del miedo para no permitir que el mal se agrande y tome la cabeza de jóvenes desorientados sin rumbo y sin ideales. Esta vez sería imperdonable cometer esos errores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-5448624671928717755?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/5448624671928717755/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=5448624671928717755&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5448624671928717755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5448624671928717755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/miedo-y-terror.html' title='Miedo y terror'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total><georss:featurename>Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina</georss:featurename><georss:point>-34.6084175 -58.37316129999999</georss:point><georss:box>-34.6977235 -58.471314799999995 -34.5191115 -58.27500779999999</georss:box></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-7932434558311169050</id><published>2011-08-28T06:20:00.000-03:00</published><updated>2011-08-28T06:20:26.914-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Pasiones que matan</title><content type='html'>Todos necesitamos afecto, amor, amistad, reconocimientos y, por qué no, pasiones. Las pasiones son ese plus que hace que nuestras vidas tengan objetivos de superación. Una vida sin pasiones es sólo un devenir, es más durar que perdurar y seguramente los que no hayan tenido ni una sola pasión no dejarán una huella de su paso por este mundo.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que, como todo en nuestra existencia, hay varios aspectos, caras o fases que distinguen lo positivo de lo negativo, lo bueno de lo malo y lo apasionado de lo obsesionado. Amar a los hijos, por ejemplo, es una cosa; obsesionarse con ellos tomándolos como una propia prolongación sin derecho a ser diferentes de nosotros, asfixiarlos con una sobreprotección excesiva o consentirlos hasta en sus más disparatados deseos es exactamente lo contrario del amor. Y aunque sea una pasión, será una enfermiza y destructiva conducta que puede conducirlos al odio, al suicidio o al parricidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, ojo con la pasión que junto al amor que la engendra puede desbocarse en un abismo de horror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las manifestaciones más comunes de las bajas pasiones que pueden partir de hermosos sentimientos es la idolatría. Poner en alguien a quien admiramos todos los valores positivos y convertirlo en un ser sobrenatural, intocable y adorado hasta el paroxismo es una peligrosa costumbre que puede derivar en atrocidades. Como el asesinato de John Lennon en manos de su más rendido admirador, que de tanto quererlo consideró que su John estaría mejor en el cielo. Otro caso resonante de pasión enferma fue protagonizado por la cantante Selena, muerta por su fanática más leal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deporte, una de las actividades más saludables para los seres humanos, ya sea en las rutinas en solitario para mejorar la calidad de vida como en los eventos competitivos que sirven de entretenimiento para millones de personas, ha sido y sigue siendo el marco de actos de violencia y fanatismo asesino que han llenado de muerte y desolación espacios pensados para la alegría y el esparcimiento. Se han ensayado sesudos estudios para tratar de encontrar los oscuros resortes que activan la reacción violenta e irreflexiva que llevan a las masas a desbordarse de manera tan peligrosa. Algunos opinan que muchos ponen en el hipotético triunfo de su equipo la realización de sueños y utopías, victorias y logros que en su vida cotidiana nunca han podido concretarse. Sus dioses con camiseta colorida y botines de oro son rectos, apuestos, de barrio, igual que ellos, pero ricos. Las mujeres deliran por ellos y son capaces de hacer esos goles que ellos no pudieron convertir en el potrero, el club barrial o, quizá, en alguna oscura división a la que llegaron con la esperanza de ser el ídolo que ahora es otro, pero que es vivido por la pasión admirativa como un otro yo que consiguió aquel sueño. Entonces, cuando el equipo pierde, cuando el ídolo no rinde y la afición lee en diarios y ve en la tele desenfrenadas fiestas con chicas ligeras y alcohol a raudales, la bronca estalla casi como una cosa personal, como si aquellos dioses hubieran traicionado a sus fieles. Otros dicen que esos desmanes son resultado de la mala educación, de la decadencia moral, de la falta de prevención, de las barras bravas prohijadas por dirigentes que, al no poder manejarlas, miran para otro lado y no accionan en contra de los indeseables y culpan a los medios de comunicación que, según ellos, fomentan la rivalidad de los clubes con polémicas desaforadas. Y en épocas de mundiales o copas internacionales entra a tallar otro factor pasional que, mal canalizado, puede ser mortal: el patriotismo (o patrioterismo, para decirlo con más propiedad) que convierte la pasión de multitudes en una causa nacional, por la cual un triunfo llevará al país a creerse el mejor e ignorar cualquier horror o miseria y una derrota levantará iras contra gobernantes de turno que asumen la derrota como un serio problema piantavotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, sean ídolos de rock, deportistas emblemáticos, clubes millonarios o de barrio humilde, la pasión puede convertirse en depresiones, malos humores, violencia familiar, destrozos, incendios, asesinatos y descontrol. Hay que ser apasionado para defender lo que uno considera sagrado y desterrar el fanatismo de todas las conductas humanas. Es una utopía, ya se sabe, nadie es perfecto pero vale la pena intentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-7932434558311169050?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/7932434558311169050/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=7932434558311169050&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7932434558311169050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7932434558311169050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/pasiones-que-matan.html' title='Pasiones que matan'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8772457963531271678</id><published>2011-08-28T06:16:00.000-03:00</published><updated>2011-08-28T06:16:47.476-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Perdón por mi ignorancia</title><content type='html'>Desde mi ignorancia -confesada muchas veces públicamente- acerca de una materia tan complicada como la economía de un Estado y, por extensión, de la economía mundial, no deja de asombrarme la catástrofe financiera que con un letal efecto dominó viene aquejando a nuestro atribulado planeta Tierra desde hace ya demasiado tiempo. &lt;span id="fullpost"&gt;Seguramente no es la primera hecatombe ni desgraciadamente será la última, pero el remolino de quiebras, bancarrotas, burbujas explosivas y deudas multibillonarias que como un vendaval sacude a países pobres, ricos, riquísimos, poderosos, débiles, grandes y pequeños gobernados por muy diversas políticas y con historias muy diferentes, no deja de llamar mi atención, usualmente más contemplativa con aspectos culturales, costumbres y conductas individuales o masivas de pueblos propios y ajenos. Ya se sabe que nada es para siempre. Desde nuestra propia existencia, que tiene fecha de nacimiento y vencimiento (gracias a Dios ésta última no la sabemos hasta que llega) hasta los procesos históricos que han visto nacer, desarrollarse y extinguirse a grandes imperios, todo es perecedero. Cayó Grecia, cayó Roma, cayó la monarquía absoluta de Francia y cayeron los poderes colonialistas de España, Inglaterra y Holanda; cayeron los zares y sus siglos de poderío, Hitler y Mussolini con su nazi-fascismo, Stalin y luego la perestroika, y el muro de Berlín; emergió China como gigante económico, desaparecieron las dictaduras de la Europa del Este y las militares de América latina, cayó el apartheid y Mandela pasó de la celda a la Casa de Gobierno. Esto ya lo sabemos, nada es eterno, por lo tanto no es cuestión de encogerse de hombros y decir: ¡Bah! ¡Esto es pasajero, coyuntural, Europa seguirá siendo Europa y Estados Unidos será Estados Unidos! Sí, todo bien, pero, ¿cómo quedaría Europa? ¿Cómo seguirá Estados Unidos? Porque una cosa son crisis como la de los años 30 o las de posguerra, tanto en América como en el Viejo Continente, y otra muy distinta es esta situación actual que lleva a peligros de default, palabra sólo aplicada diez años atrás a países subdesarrollados que figuraban diariamente en la picota mediática como ejemplos bochornosos para no seguir, por errores atribuidos a la corrupción y el desorden administrativo propios de territorios poco confiables y sin seguridad financiera. Por eso se los calificaba como de riesgo y aquel famoso riesgo país nos avergonzaba con cifras escandalosamente altas. Curiosamente este ignorante económico no ve hoy en día publicado ninguno de esos horribles índices asociado a los estados que naufragan en su macro y micro economía con altos niveles de desocupación, desalojos diarios de ciudadanos que quedan en la puta calle por no poder cumplir con los bancos, inseguridad y aumento del delito debido a las crisis económicas y morales de sociedades otrora prósperas, cesación de pagos, gastos públicos que pasan del despilfarro al ajuste salvaje, pasando por burocracia, corrupción y un descontento general por la lenta marcha de una justicia fuera de tiempo y lugar, con el agregado en alguna de esas potencias de variadas formas de terrorismo, generando paranoias y mal clima social, parecería que el riesgo es sólo para los subdesarrollados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gobernantes del tronco socialista (Zapatero) y conservador (Berlusconi o Sarkozy) llegan más o menos al mismo horror agitando distintas banderas y discursos opuestos. Obama, liberal demócrata Premio Nobel de la Paz, se encuentra en un brete impensado cuando hace poco subió al poder con una aclamación mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdón por ser simplista, ingenuo, elemental o como quieran llamarme, pero si gente tan diferente desde posiciones tan diversas llegan al mismo tipo de catástrofe gobernando países ricos, poderosos y con historia democrática prolongada, ¿no será que algo fundamental del sistema falló y sigue fallando? El comunismo cayó y asumió su fracaso, el capitalismo no tiene por qué caer si los que gobiernan asumen que algo ¡vaya a saber qué! ha fallado. ¡Ojalá este ignorante lo supiera! Para eso están ellos, los que se erigen en países guías y forman clubes poderosos que, cual maestros ciruelas, quieren enseñar sin ir a la escuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8772457963531271678?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8772457963531271678/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8772457963531271678&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8772457963531271678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8772457963531271678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/perdon-por-mi-ignorancia.html' title='Perdón por mi ignorancia'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-4223984272485305079</id><published>2011-08-27T00:43:00.000-03:00</published><updated>2011-08-27T00:43:22.090-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Verbo olvidado</title><content type='html'>La falta de respeto tiene muchas caras. En principio, lo más obvio es la intrusión en la vida de los otros aprovechando adelantos tecnológicos que deberían usarse con prudencia, pero, en cambio, se emplean de manera agresiva e insultante. Todos los días salen a la luz videos comprometedores grabados con teléfonos celulares que no son cámaras ocultas para denunciar a funcionarios corruptos, jueces truchos o traficantes de personas, sino que muchas veces están manipulados por parejas circunstanciales que quieren tener un souvenir del encuentro sexual para usarlo después como extorsión, amenaza o burla.&lt;span id="fullpost"&gt; Hombres y mujeres utilizan este nuevo chiche con igual irresponsabilidad. Y hay que oírlos después defendiendo su género con frases trilladas y cursis del tipo yo, como mujer, yo, como hombre, expresiones que en boca de trepadoras locas por el flash y vagonetas con afán de notoriedad pierden todo tipo de valor moral. Cada uno tiene derecho a hacer lo que quiera pero asumiendo el papelón, total, siempre tienen la otra frase de moda: Es un juego, ¿viste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se falta el respeto también cuando con total inconsciencia se conduce un automóvil hablando por teléfono, discutiendo, riendo, insultando o devanándose los sesos para recordar algún detalle olvidado, cometiendo el doble acto delictivo de tratar de anotar algo que al otro lado de la línea les están dictando. En el complicadísimo tránsito céntrico y, sobre todo, en rutas secundarias de doble mano, a veces en noches oscuras y sin adecuada iluminación, esas actitudes son verdaderos intentos de suicidio u homicidio. La omnipotencia de creer que a mí no me va a pasar es criminal. Y eso es una enorme falta de respeto a la propia vida y a la de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El no me importa es habitual, es la máxima expresión del individualismo más elemental y grosero, y no es una cosa exclusiva de estos tiempos, sino un comportamiento que forma parte de las debilidades humanas propias de todas las épocas. Pero convengamos que las crisis de valores afloran más salvajemente en ciertos momentos históricos signados por el sálvese quien pueda. Estas situaciones de crisis, pesimismo y desconfianza, cuando no de descreimiento total de valores, principios y pactos sociales más o menos civilizados, son las que impulsan y fomentan filosofías de vida donde los demás no cuentan. ¿Qué tienen en la cabeza los imbéciles que tuercen los carteles indicadores del nombre del las calles? ¿Dónde está la gracia o el supuesto arte de los espantosos grafitis que manchan edificios en nuestras ciudades con leyendas que van desde el insulto a nadie definido hasta la reinvindicación del nazismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué nos lleva a los humanos a hacerle la vida imposible al prójimo? Ruidos molestos de fiestas a horas imprudentes de vecinos escandalosos que no son alegres festejos, sino descontroles de sonido estereofónico a todo volumen con acompañamiento de zapateo, gritos, copas estrelladas en el piso y ladridos desesperados de dos o tres mascotas encerradas en la cocina, son algunas de las delicias que debemos aguantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No crea el lector que olvido las grandes faltas de respeto de gobernantes que no cumplen cabalmente lo que han prometido en campañas electorales carísimas, financiadas Dios sabe por quién o quiénes, ni tampoco la indiferencia y maltrato hacia ancianos desvalidos abandonados a su mala suerte en instituciones que deberían cuidarlos y donde, por desidia e imprevisión, terminan ahogados por escapes de gas o achicharrados por cortocircuitos provocadores de incendios, gracias a las deficiencias de instalaciones eléctricas obsoletas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo parte de lo mismo: el otro no existe, y si existe, que se las arregle como pueda. No es de ahora, es de siempre, pero no puede hacerse costumbre, no debe parecernos natural, es un trabajo que hay que hacer todos los días, cada minuto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los prójimos están ahí, no se puede amar a todo el mundo; lo que sí se puede es respetar, verbo que hay aprender a conjugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-4223984272485305079?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/4223984272485305079/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=4223984272485305079&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/4223984272485305079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/4223984272485305079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/verbo-olvidado.html' title='Verbo olvidado'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1329874546827828019</id><published>2011-08-27T00:34:00.004-03:00</published><updated>2011-08-27T00:41:09.260-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teresa Batallanez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>Aburrimiento en la era de la diversión</title><content type='html'>Entre los males emocionales que predominan en la actualidad el aburrimiento pareciera jugar un papel relevante en la sensación de desgano o en la depresión. Esto sucede en una cultura que exalta la diversión como valor supremo y que ofrece una gama aparentemente interminable de opciones de entretenimiento. La mayoría está ligada al consumo. Hoy casi todos los productos son vendidos para entretener: desde una mayonesa hasta un shampoo, de un curso de inglés a un automóvil, todo se rige por el imperio de lo divertido y de la satisfacción inmediata. Generando, por supuesto, cuotas enormes de frustración.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El modelo feliz sería una réplica de esas publicidades donde se ve una fiesta alrededor de la pileta, donde todos ríen, se abrazan y se divierten con una copa en la mano; no son tres o cuatro amigos, son alrededor de cien. Cuerpos perfectos, caras seductoras, un buen pasar. Para los que no pueden acceder a ello en el mundo real hoy Internet da a todos la posibilidad de ser, tener y lucir como más guste en el mundo virtual. Y ofrece gratuitamente juegos, películas, revistas, redes de amistad infinita y millones de formas de diversión. Pero muy poco de todo lo propuesto puede pasar la prueba de lo fugaz o despegarse de la lógica de consumo y descarte. Así de inmediata la satisfacción, así de rápido vuelve el aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces muchos hablarán de vacío, de una carencia que no saben con qué llenar. Ni el boliche, ni la PlayStation, ni llegar a los 1000 amigos en Facebook alcanzan para evitar el encuentro con ese agujero negro que, tras el velo del aburrimiento, provoca pánico, desilusión, incertidumbre y angustia. Nadie enseña cómo enfrentarlo y para algunos la única opción es escapar. Ese agujero alberga mil preguntas nunca hechas o jamás respondidas. Preguntas básicas del tipo quién soy, qué deseo, para qué existo, cuál es mi plan. Un programa demasiado aburrido como para no intentar postergar. Aunque a la corta o a la larga, siempre interpela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Responder a esas preguntas del núcleo más íntimo del hombre conlleva un proceso de búsqueda muy personal. Pero hay una ayuda para enfrentar el tedio del aburrimiento de manera menos efímera que las opciones actuales de diversión y que, al mismo tiempo, sacude la conciencia hacia la búsqueda de respuestas más hondas sobre la propia existencia. Se trata de abrir espacios para la sorpresa, de generar pequeños movimientos que puedan ser la grieta por la que se filtran oportunidades, desafíos, aventuras. Muchos de los que se quejan de aburrimiento hacen todos los días el mismo camino, hablan siempre con las mismas personas, van siempre a los mismos lugares, no modifican sus rutinas. El simple hecho de elegir un camino diferente para ir al mismo lugar coloca a la mente en una frecuencia de exploración, de apertura al cambio, de innovación. Y aunque parezca inverosímil, ese mínimo gesto de cambio predispone el ánimo con la energía de los que esperan una sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un primer empujón del aburrimiento o de la abulia hacia la dinámica de la novedad. La novedad es exploración y pregunta, salvo que se desista de ellas cerrando otra vez las puertas del crecimiento. Someterse a la interpelación de la sorpresa conecta con aquel lugar de las preguntas, mueve la conciencia, el juicio, conduce a pensar y a desear respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas personas se quejan de la falta de sorpresa en sus vidas sin saber que es necesario hacerle espacio, generar huecos por donde se pueda filtrar. Es difícil que las personas con ánimo de búsqueda se depriman con el aburrimiento. Cuando el horizonte entusiasma por encima del presente, se es capaz de esperar, sufrir y seguir buscando sin morir en el intento. Pero paralelamente, una vida no deprimente requiere ir revisando y contestando aquellos interrogantes existenciales para construir, así, un colchón que haga ese agujero negro más resistente, y tolerable, menos temido y más aceptado como un misterio para el que siempre habrá que estar buscando nuevas respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresa Batallanez&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1329874546827828019?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1329874546827828019/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1329874546827828019&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1329874546827828019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1329874546827828019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/08/aburrimiento-en-la-era-de-la-diversion.html' title='Aburrimiento en la era de la diversión'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6906700258922377766</id><published>2011-07-03T18:56:00.000-03:00</published><updated>2011-07-03T18:56:40.127-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Tangos viejos</title><content type='html'>Dicen que al tango se le encuentra real sentido a medida que uno cumple años. Y algo de cierto tiene ese dicho popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi lejana infancia El penado catorce, Pobre mi madre querida, Sus ojos se cerraron, Cuesta abajo, Mi noche triste o Anclado en París me provocaban indiferencia o risa.&lt;span id="fullpost"&gt; Claro, eran temas que reflejaban una Argentina que yo no había vivido. Las décadas del 20 y del 30 y aún la primera mitad de los 40 me eran ajenas. Pasó el tiempo y algunos de esos tangos me hacen piantar un lagrimón. ¿Qué ocurrió? ¿Maduré? ¿Me puse más sentimental? No, envejecí, perdí padres, amigos, pares y maestros y hoy en día, aún viviendo una existencia plena y feliz, tengo más sensibilidad para comprender aquellas penas de bandoneón que son más eternas que la humedad. Y está bien, esa es una de las cosas positivas de madurar y crecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras cosas no lo son tanto. Cuando uno se da cuenta de la cantidad de escaleras que hay en los lugares en que vivimos: las ciudades, los shoppings, las oficinas, ministerios, cines, teatros, restaurantes y hasta baños públicos por los que debemos transitar, es ahí cuando uno se da cuenta de que lo que antes era obvio y normal ahora es conflictivo y arriesgado. Cuando uno tropieza con obstáculos en calles, casas y lugares públicos y, en lugar de levantarse cual resorte, se queda hecho polvo en el piso y necesita la grúa municipal y diez manos amigas para incorporarse rezando por no haberse quebrado un osteoporósico huesito, ahí la fiera venganza del tiempo, tanguera y discepoliana, se nos presenta sin maquillaje, mostrándonos nuestro DNI con una fecha que nos tira a la cara el tiempo transcurrido desde el primer llanto hasta la actualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos autos bajísimos de diseño aerodinámico concebido para ágiles japoneses sin colesterol, que tienen puertas que no se abren del todo como para que un paquidermo reumático ponga sus dos extremidades inferiores en unos cordones de vereda de alturas variables y poca seguridad, y deba recurrir a sus reumáticos brazos para agarrarse del techo del coche, hacer fuerza con su cola mocha, con alguna que otra vértebra conflictiva haciéndose sentir con una puntadita no muy sutil, para emerger tambaleante a una vereda donde un grupo de transeúntes miran con cierta lástima al geronte y alguno hasta se atreve a decir ¿lo ayudo? o, peor aún, ¿está bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momentos de hondo dramatismo se producen cuando ya no se pueden leer ni con anteojos los prospectos de los remedios que nos recetan con esa letrita diminuta que antes descifrábamos con cierta facilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni hablar cuando nos hablan y no oímos y para disimular sonreímos y decimos sí, sí, qué bien. Y lo que nos han dicho es ¿te enteraste de que se murió tía Pepa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atragantándonos con todo lo que comemos; agitándonos por una escalera de pocos peldaños; inventando lo que mal se oye; confundiendo a tu suegra con una vaca; llevándonos puestas puertas de vidrio; no atinando a marcar un número correcto en un celular (eso a mí no me ocurre, no por joven, sino porque aún no tengo uno de esos aparatitos), no embocando la llave en la cerradura, no como después de aquellas curdas juveniles en el picnic de la primavera regresando a casa tratando de no hacer ruido para no despertar a los viejos, sino por chicato que no quiere despertar a nadie, y tropieza con cuanto encuentra a su paso, desvelando a familiares o vecinos con portazos y maldiciones estentóreas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no hay que quejarse tanto. Hoy en día hay muchas maneras de prevenir esos males: gimnasia, dietas, chequeos, antioxidantes, terapias ortomoleculares, yoga, meditación y demás bellezas de estas épocas turbulentas donde vivimos más y, al llegar a los 80, las sociedades no pueden mantenernos y terminamos sobrando . Todo es cuestión de adaptación y filosofía de vida. Cada edad tiene su encanto, sólo que algunas tienen encantos muy escondidos y uno tiene que hacer grandes esfuerzos para encontrarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué quieren que les diga? Seguiré llorando con los tangos que me hacían reír y pediré ayuda para bajar y subir escaleras, autos y rampas y no se me caerá ningún anillo. La vida vale más que cualquier achaque y mientras esta la vida hay esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6906700258922377766?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6906700258922377766/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6906700258922377766&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6906700258922377766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6906700258922377766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/07/tangos-viejos.html' title='Tangos viejos'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6344126042096394075</id><published>2011-07-03T18:54:00.000-03:00</published><updated>2011-07-03T18:54:24.484-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Intolerancia cero</title><content type='html'>Los prejuicios siguen estando en nuestras sociedades. Desde luego que se han hecho grandes adelantos, se ha luchado mucho desde todos los foros posibles y se han conseguido legislaciones en contra de las discriminaciones de todo tipo, pero, más allá de la ley de los hombres, sigue anidando en muchas personas el odio racial, religioso, político, económico y sexual.&lt;span id="fullpost"&gt; Es superior a cualquier racionalidad, a cualquier lógica, incluso es superior a las propias experiencias de vida. La memoria traiciona a muchos seres humanos que han sufrido perjuicios por causa de gente con características especiales y se sacan conclusiones caprichosas y antojadizas. Un mal negocio o una estafa, sufrida por culpa de un sinverguenza de raza judía, árabe o china, quedará grabada a fuego y permitirá decir apresuradamente: Tenía que ser., y agréguese el origen racial. Y de ahí en más, a cruzarse de vereda cada vez que en nuestra vida nos topemos con alguna persona de ese origen. Los prejuicios a favor son tan truchos como los en contra: los gorditos son felices; las mujeres son histéricas; los hombres son sexualmente mas promiscuos que las mujeres; los homosexuales tienen buen gusto para todo; los anglosajones son fríos; los latinos son calientes; los jóvenes son huecos; los viejos son insoportables; los médicos se vuelven insensibles al dolor ajeno como coraza para soportar el contacto cotidiano con el sufrimiento... y siguen las firmas. Muchas de estas afirmaciones pueden tener su parte de verdad, pero tomarlas como axiomas o verdades reveladas pueden conducirnos a errores garrafales que pueden perjudicar reputaciones y amargar vidas sin ninguna necesidad. Claro, para no incurrir en semejantes disparates tenemos que tomarnos el trabajo de analizar individualmente a todos los seres humanos que pasan por nuestra vida, no apresurarnos con primeras impresiones que pueden variar para bien o para mal nuestros juicios valorativos, prestar atención y no creerse el primer chimento siniestro de gente resentida que intenta llenarnos la cabeza con algún comentario tipo: Me dijo un amigo del tío del portero de la casa de al lado que se enteró, por la sirvienta del departamento de enfrente, que lo vieron medio borracho tratando de embocar la llave en la puerta a altas horas de la madrugada. O, por el contrario: Es un ser maravilloso con una luz interior que irradia una aureola de bondad sin limites. Todo está muy bien, pero sólo nuestra experiencia personal meditada y analizada con calma y sin preconceptos nos mostrará el camino a seguir. Puede ser que esa persona sea una cosa u otra, pero nadie es totalmente bueno o malo y muchos seres humanos se comportan de distintas maneras ante distintos estímulos y reaccionan en forma muy diversa de acuerdo con cómo se los trate por afinidades mayores o menores, según los casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si todo fuera tan fácil de resolver clasificando a la gente según sexo, religión, raza, ideas políticas, nivel adquisitivo, cultura, profesión, conducta sexual, nacionalidad o aspecto físico, el mundo no tendría ni la milésima parte de los problemas que lo aquejan. Y no debemos olvidar que cuando grandes cráneos han tratado de resolver los grandes entuertos de la historia con genocidios, exterminios, persecuciones religiosas, represiones discriminatorias y soluciones finales los fracasos de esas políticas han sido contundentes y espantosos para la humanidad que retrocede siglos en pocos años. Desde la persecución a los cristianos, circo romano incluido, hasta los holocaustos de judíos, turcos, armenios, chinos, árabes etc, pasando por la quema en la hoguera de presuntos herejes e hipotéticas brujas, los gobernantes han dado el pésimo ejemplo de hacer del prejuicio una política de Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dictaduras, anulando toda posibilidad de intercambio y discusión de ideas, y las democracias, cayendo en intolerancias de discursos únicos, han sido responsables de enfrentamientos que a veces desembocaron en muerte, destrucción y guerras civiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde lo individual a lo colectivo el prejuicio es una de las fallas más grandes de los seres humanos y nadie está libre de ellos. La única arma en contra de ese veneno es apelar a nuestra razón, no dejarnos llevar por ningún extremo y estar atentos -pero no paranoicos- y vigilantes -pero no histéricos- y, sobre todo, saber reconocer cuando hemos metido la pata penalizando a los otros sólo por apariencias. Es un trabajo, pero vale la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6344126042096394075?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6344126042096394075/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6344126042096394075&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6344126042096394075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6344126042096394075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/07/intolerancia-cero.html' title='Intolerancia cero'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6152255246093622155</id><published>2011-07-03T18:49:00.000-03:00</published><updated>2011-07-03T18:49:06.499-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Trampa mortal</title><content type='html'>Poder tener poder, querer tener poder, perder poder, ganar poder y abusar del poder son todas o casi todas las circunstancias que involucran esa palabra breve y enorme al mismo tiempo. Todos lo tenemos, lo hemos tenido o soñamos con tenerlo y creemos que poseerlo es triunfar.&lt;span id="fullpost"&gt; La vida nos enseña que no siempre es así. Muchas veces el poder aísla y deja muy solo al que lo ostenta. Tomar decisiones soberanas en cualquier nivel, ya sea individual o colectivo, pone al hombre al borde de abismos y frente a encrucijadas difíciles. Cuando uno obedece órdenes irrevocables de los jefes, la responsabilidad de los actos perpetrados recaerá en los que mandan y uno no sentirá demasiados remordimientos en el caso de que las consecuencias no hayan sido las mejores. En cambio, cuando somos los poderosos los que ordenamos, sus resultados caerán sobre nuestras cabezas como una corona o una guillotina. Por eso es imperioso dilucidar si tenemos la fuerza y la seguridad para aguantar el peso del poder o si preferimos limitarnos a cumplir con nuestras obligaciones lo mejor que nos sea posible y conformarnos con la satisfacción del deber cumplido. Cuando se llega a tener poder por méritos reales, respetando a los otros y por lo tanto a uno mismo, generando con nuestros actos armonía y paz, seguramente vamos a disfrutar de esa felicidad inefable de encontrar un sentido a nuestra vida. El abuso del poder, en cambio, provoca una sensación de omnipotencia muy agradable en un comienzo, un frenesí algo perverso después y, casi invariablemente, una decadencia lamentable afrontando venganzas de los humillados que pueden precipitarnos en abismos de locura y frustración. No obstante somos débiles y sucumbimos más veces de lo deseable en la tentación de probarnos a nosotros mismos -y especialmente a los demás- que estamos hechos con la madera de los grandes, los invencibles, los superhombres y los impunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la realidad y la historia muestran muchas más caídas y ocasos de esos sujetos gigantes que triunfos estables y duraderos de por vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nerón, Calígula, Napoleón, Hitler, Mussolini, la Grecia esplendorosa de Homero, la Roma imperial, el reino español de Carlos V donde nunca se ponía el sol debido a su extensión y miles de ejemplos más de la gran historia se suman a millones de caídas estrepitosas de caudillos mandamás, tiranuelos y favoritas reales o presidenciales. Es casi una regla que los que abusan son, tarde o temprano, abusados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día vemos un desfile de ídolos con pies de barro revolcarse en el lodo mediático impiadoso de estos tiempos. Y vemos también cómo el eterno factor demostrativo del poder, o sea el viejo y querido sexo, es la gran boca por la que mueren los peces gordos. Eso no es nuevo, claro, sólo que va adoptando formas cada vez más grotescas, burdas y patéticas. Hijos adulterinos de gobernantes que se niegan a hacerse el ADN hasta que no tienen más remedio que efectuarlo ante el acoso periodístico, el bochorno general y la burla sanguinaria de pueblos hartos de tanta hipocresía. De la Argentina a Italia, pasando por Paraguay y Estados Unidos, episodios como estos serruchan el piso a políticos otrora invencibles. El director del FMI, organismo adorado y odiado en iguales proporciones por los países fuertes y los débiles, acostumbrado al apriete, presiona a camareras de hotel y dice que todo es una conspiración. ¿Conspiración de camareras de hotel? Es bastante difícil de creer que los opositores paguen a una mucama y si lo hacen, ¿no será porque el tal monsieur se ha ganado una fama de mujeriego lo suficientemente frondosa como para apretar esa tecla? Hillary Clinton lo defiende porque ella sabe lo que es estar casada con un pícaro lancero que debido a su gran poder se dejó llevar por su impulso, y en lugar de hacerlo con cierta discreción en algún rincón privado eligió el Salón Oval para decirse a sí mismo lo hago desde donde ejerzo el poder. Desde jefes de familia a gobernantes, con sexo o sin sexo, el abuso es una vergonzosa trampa mortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6152255246093622155?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6152255246093622155/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6152255246093622155&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6152255246093622155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6152255246093622155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/07/trampa-mortal.html' title='Trampa mortal'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2521029265237940360</id><published>2011-07-03T18:45:00.000-03:00</published><updated>2011-07-03T18:45:35.540-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Honestidad brutal</title><content type='html'>Ser sincero es una virtud, pero en estas épocas de confusión donde todo es ambivalente la sinceridad se convierte en un arma de doble filo. Hay una especie de necesidad imperiosa de decirlo todo, confesarlo todo y ser brutalmente honesto, no importa a quién perjudiquemos con nuestras declaraciones.&lt;span id="fullpost"&gt; Como siempre, los personajes públicos somos los primeros en caer en la trampa mediática de las confesiones exclusivas. El afán de no caretear, verbo inventado en los 80 y conjugado hasta el hartazgo a partir de entonces, nos empuja a no guardar ningún secreto y ante nuestro ejemplo de incontinencia verbal, el resto de la población nos imita y ataca sin piedad con todo un arsenal de bombas mediáticas que descubren con sádico placer pequeños-grandes misterios familiares que en otras épocas estaban limitados a la más absoluta privacidad. Muchas veces eran secretos a voces, pues todo el mundo sabía de la existencia de amantes secretarias de papá o del tío, supuestos amigos del alma de alguna que otra tía o, por qué no, de mamá, que no siempre era una santa. La familia sospechaba con fundadas razones que la gran fortuna de algún pariente tenía puntos oscuros que no excluían algún que otro delito no excarcelable y la sexualidad de unos y otras era tan sospechosa que no dejaba lugar a dudas. Pero todo eso formaba parte de un territorio más o menos inviolable que el código familiar o amistoso trataba de mantener en la sombra total o, como máxima audacia, en la penumbra del famoso de eso no se habla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa hipocresía social era detestable y, como toda mafia, insultaba a los espíritus libres denominados ovejas negras o vergüenza de la familia, que a veces explotaban y, hartos de farsas, vomitaban las verdades arrancando violentamente máscaras de pacatería y falsa honorabilidad. Y los libres pensadores aplaudíamos y nos solidarizábamos con esos rebeldes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran actitudes positivas, en tanto y en cuanto pusieran los puntos sobre las íes y evidenciaran injusticias flagrantes, reivindicando los derechos individuales con los que cada ser humano cuenta para vivir su vida como mejor crea sin perjudicar a nadie, rechazando de plano la victimización de los que se meten en vidas ajenas aduciendo que las elecciones de los otros los dañan, porque ¿qué va a pensar la gente de mí si mi nena se divorcia? o si no estudiás una carrera vas a provocar mi muerte por el disgusto, o prefiero tener un hijo ladrón y asesino antes que homosexual. Todo bien, pero como todo en esta vida es un ir y venir de extremo a extremo ahora el péndulo se fue para el otro lado y, sin que nadie pregunte ni le importe, nos descolgamos con descripciones detalladas de cuanta acción privada hayamos protagonizado, en una especie de juego de la verdad superficial y coqueto. Creemos que no tener secretos es más atractivo, más cool, más posmoderno, vaya uno a saber. Vuelvo a decir, los conocidos somos los más bocinas, y este vejete se incluye entre los que con tal de no parecer pacatos, hipócritas o caretas prefieren contestar a todo lo que públicamente se les pregunta, pero deberíamos recordar que no por el hecho de ser famosos parecemos aptos para ser ejemplo y sin darnos cuenta podemos influir sobre los que nos admiran. Muchas veces la influencia es positiva, como cuando asumimos enfermedades y formas de enfrentarlas con fuerza y energía positiva, pero otras contamos cosas que supimos manejar en un determinado contexto, en una determinada época, con un entorno social, familiar y económico muy particular que no tienen nada que ver con las condiciones actuales. Y así, con las mejores intenciones, de esas de las que está sembrado el camino del infierno, podemos provocar problemas graves a nuestros seguidores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso hay que pensar antes de transmitir experiencias que fuera de contexto pueden ser tan tremendamente negativas para los otros como altamente positivas fueron para nosotros. Sinceridad, siempre. Sincericidio, nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2521029265237940360?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2521029265237940360/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2521029265237940360&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2521029265237940360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2521029265237940360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/07/honestidad-brutal.html' title='Honestidad brutal'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-7010594034613937871</id><published>2011-07-03T18:42:00.000-03:00</published><updated>2011-07-03T18:42:41.200-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mori Ponsowy'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>Mis amigos muertos</title><content type='html'>Cuando estoy cansada, y no logro decidir algún asunto difícil, he empezado/ a pedir la opinión de mis amigos muertos", escribe Marie Howe en un poema. Y a mí, que tengo tan mala memoria que más bien debería decir que carezco de ella por completo, esos versos se me quedaron grabados desde la primera vez que los leí.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sola amiga mía ha muerto. Una sola, y ya es mucho. Se sentaba al lado mío en tercer año del secundario y murió de una manera tan ridícula como injusta: acabábamos de llegar a un retiro de dos días, y una de las monjas, al querer estacionar el auto en una pendiente, la atropelló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado muchos años desde aquel día, pero recuerdo como si fuera ayer el cuerpo de mi amiga despegarse de la tierra y salir disparado por el aire, trazando un arco sin retorno. También recuerdo su rostro. A diferencia del mío, marcado por el paso del tiempo, el de ella sigue siendo tal como era entonces: suave como los panes que hacía su padre en la panadería que abrió en Chacao, en Caracas; dulce como sus ensaimadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué difícil es hablar de la muerte. Da pudor, miedo, vergüenza: todo al mismo tiempo. Y, sin embargo, ¿hay algo más natural? ¿Algo más natural que extrañar a los amigos que se han ido, o desear seguir hablando con las personas que amamos cuando ya no están?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ser humano se lo ha definido de muchas maneras: sapiens, faber, locuens, ludens. Y cada vez que algún antropólogo aparece con una nueva definición, surge otro que se la rebate, diciendo que muchos animales también son sapiens, faber, ludens, o cualquier otra cosa. Sin ser antropóloga, me pregunto si acaso existe alguna especie, además de la nuestra, que se rebele contra la muerte como lo hacemos nosotros, que honre a los que se han ido, que siga hablando con los que no están aunque ellos ya no respondan, o aunque su respuesta sea siempre el silencio y la hondura de su ausencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De niña viví en Perú. Un fin de semana fuimos a una hacienda cerca de Nazca. Por la tarde del domingo, mientras los más chicos nos quedamos chapoteando en una alberca, los adultos fueron a huaquear. Huaquear consistía en buscar y, si se tenía suerte, hallar y desenterrar huacos incaicos. Ese día, a la caída del sol, los grandes regresaron, polvorientos y cansados, pero con las manos cargadas de vasijas antiquísimas. Antes de volver a Lima, se repartieron lo que habían encontrado. A mis padres les tocó un pequeño plato hondo con dibujos de pájaros. Adentro, tenía tres mazorcas secas de maíz. En el viaje de regreso a casa, aprendí que los indígenas enterraban a sus muertos con comida para que no pasaran hambre en su camino al otro mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Costumbres como ésa nos parecen ingenuas y primitivas, pero en realidad no son ni más ni menos absurdas que llevar flores al cementerio, o rezar junto a una tumba. Cada época tiene su manera de no aceptar el adiós definitivo. Necesitamos seguir en contacto con ellos, creer que si lo deseamos suficiente seremos capaces de tender un puente entre el allá al que se fueron y el acá en que nos dejaron con ganas de seguirles conversando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo las personas religiosas creen en otro mundo. A fines del siglo XIX y principios del XX, varios científicos intentaron usar la tecnología para comunicarse con el más allá. Si era posible llevar la voz de una persona de un continente a otro, ¿por qué no habría de podérsela llevar también de un mundo a otro? Thomas Edison, el inventor del fonógrafo, y Guglielmo Marconi, el inventor de la radio, dedicaron largas horas de trabajo a crear algún artefacto que hiciera posible la comunicación con ultratumba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy ya no enterramos a nuestros amigos con mazorcas de maíz, como los incas, ni con monedas bajo la lengua para pagar el viaje a través del Aqueronte, como los griegos. En cambio, les enviamos mensajes por Facebook. Las páginas de los muertos, en Facebook, siguen activas. No las borra nadie, ni se llenan de un silencio sepulcral. Los amigos vivos siguen comunicándose con los amigos muertos. Les dicen que los extrañan, les mandan fotos, les hacen preguntas, como Marie Howe, en aquel poema: "¿Acepto el trabajo? ¿Me mudo a la ciudad? ¿Intento concebir un hijo en mi madurez?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién sabe si allá, lejos, cruzando el Aqueronte, habrá Internet. Tal vez no sea necesario. Quizá, para responder nuestras preguntas, a los muertos les baste su idioma silencioso. Un idioma hecho de gestos leves, de recuerdos, y de la sabiduría que les da haber franqueado ya la puerta. "De pie, mueven sus cabezas sonrientes al unísono: lo que conduzca/ a la alegría, contestan siempre./ A más vida y menos preocupación."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mori Ponsowy&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-7010594034613937871?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/7010594034613937871/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=7010594034613937871&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7010594034613937871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7010594034613937871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/07/mis-amigos-muertos.html' title='Mis amigos muertos'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2154606576394040719</id><published>2011-06-05T10:22:00.000-03:00</published><updated>2011-06-05T10:22:06.341-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arturo Pérez-Reverte'/><title type='text'>El ecologista ecologizado</title><content type='html'>Hace tiempo hablé aquí de mi amigo neoyorquino Daniel Sherr, que aparte ser un magnífico intérprete profesional que habla todas las lenguas de Babel, es judío, alérgico, vegetariano y una de las mejores personas que conozco.&lt;span id="fullpost"&gt; Su única pega es ser uno de esos ecologistas pelmazos que, según los días, llegan a romperte los huevos. Por la calle dirige miradas furiosas no ya a los fumadores, sino a quienes sospecha puedan serlo; y cuando viaja mete en la maleta cuanta botella se cruza en su camino, para reciclarlas al regreso, pues no se fía del personal de los hoteles. Carga con bolsas con arroz hervido, como los vietcong, y fruta para consumo propio; y se niega a pasar los plátanos por el control de viajeros en los aeropuertos porque, afirma, los detectores los contaminan con sus rayos radiactivos y malignos. Imagínense el cuadro, e imagínenme caminando lo más lejos posible de él, poniendo cara de que a ese tipo estrafalario al que cachean los guardias, o se llevan aparte para interrogarlo en privado, ni lo conozco ni lo he visto en mi puta vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese es mi amigo Dani, al que quiero muchísimo. Por eso vivo informado de sus peripecias. La última es tan deliciosa que no me resisto a contarla. Más que nada porque, aunque parece delirante, es un augurio siniestro de lo que nos espera en España. De lo que traerá, de forma irremediable, tanta peligrosa combinación de mansedumbre ciudadana y prepotente imbecilidad oficial. El caso, absolutamente real, es ejemplo de hasta qué punto esos Estados Unidos que para nuestra babeante Europa son referencia ideal de lo socialmente correcto nos llevarán al absoluto disparate. De hasta dónde puede llegar la descarada injerencia estatal en lo más íntimo de nuestras palabras, nuestras casas y nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dani tiene un piso en Nueva York, en un edificio de seis plantas donde viven unos cuarenta inquilinos. Fiel a sus principios ecologistas, llevaba años dando la murga para que la comunidad de vecinos aceptase una auditoría energética, a fin de evitar derroche, contaminación y cosas así. El trámite, le dijeron, pasaba por una visita previa del administrador de la finca. Se presentó éste en casa de Dani y dijo que lo de la auditoría energética estaba divino de la muerte y era una propuesta interesante a más no poder. Que estaba entusiasmado con la idea hasta el punto de aplaudir. Pero antes había un requisito: comprobar que el apartamento del reclamante se ajustaba a las ordenanzas de Nueva York sobre viviendas libres de toda sospecha. Luego señaló con dedo acusador los libros, periódicos y documentos profesionales que mi amigo tenía en su casa por todas partes. Según la disposición cuarenta y siete barra ochenta, indicó, o una de ésas, los libros apilados en el suelo podían obstaculizar el paso de los bomberos en caso de incendio. Sin contar con el peligro de tener tanto papel -material inflamable- en un edificio de apartamentos. Y mientras Dani, boquiabierto, intentaba deglutir aquello, el otro se asomó a la cocina y dijo literalmente: Ajá, qué es lo que veo, tres granos de arroz integral sueltos sobre una mesa. Eso puede atraer cucarachas, e incumple la disposición sanitaria treinta y cuatro barra seis. O algo así. Dani, que viajaba a España dos días más tarde, dijo que sí a todo, acojonado, creyendo que poner tierra de por medio bastaría para que se olvidara el asunto. Pero al regreso encontró una carta preguntándole si había abordado lo de subsanar las deficiencias señaladas. Respondió que sí -abordar, pensó con lógica, no significa eliminar ni resolver- y consultó mientras tanto con un abogado la manera de que se olvidaran de él, de la auditoría energética y de la madre que lo parió. Pero el asesor legal dijo que verdes las había segado. Que, según las ordenanzas neoyorquinas, podía ser denunciado por violar los códigos de vivienda, de incendios y de salud. El consejo era que tragara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siguiente paso de Dani fue tirar cuantos papeles pudo, y esconder otros. Tuvo a una señora de la limpieza tres días en casa, buscando hasta el último grano de arroz escondido. Al cabo, el administrador regresó con sonrisa de zorro entrando en gallinero. Mucho mejor, dijo. Casi al noventa y nueve por ciento. Aunque lo ideal, según las ordenanzas municipales, añadió con recochineo, es que no queden a la vista papeles en absoluto. En todo caso, no debe haber ni un solo papel ni libro en el suelo, ni tampoco sobresalir de las mesas ni estantes. Los bomberos, ya sabe. La normativa y todo eso. Haré otra inspección en tres meses; y por supuesto, espero que sea la última. En cuanto a lo de la auditoría energética que usted reclamaba para el edificio, desde luego, no hay ningún problema. Aquí somos tan ecológicos como el que más. ¿No le parece? Así que cuando quiera me llama, oiga. Y discutimos el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Perez-Reverte&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2154606576394040719?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2154606576394040719/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2154606576394040719&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2154606576394040719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2154606576394040719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/06/el-ecologista-ecologizado.html' title='El ecologista ecologizado'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8472734526097633603</id><published>2011-06-05T10:16:00.000-03:00</published><updated>2011-06-05T10:16:50.953-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>¡No hay lugar!</title><content type='html'>No es mi intención ponerme nostálgico y pretender desandar la historia y volver a épocas pasadas poniéndolas por el cielo al compararlas con nuestros tiempos. Es sólo una reflexión de veterano sobreviviente la que, viendo la televisión en un día en blanco y sin nada importante que hacer, acudió a mi mente. Recordé cuando a la tele ya se le decía caja boba.&lt;span id="fullpost"&gt; Los comediantes satíricos del café concert demolíamos con bromas y caricaturas esos programas para la mujer llenos de ecónomas, psicólogos, expertos en moda y profesoras de manualidades de dudosa utilidad; a los teleteatros almibarados y llenos de buenos y malos trazados con brocha gorda y con lenguaje repleto plagado de cursilerías, con profusión de te amo, te adoro, vida mía y mi querido. Pero hay que reconocer que eso no era toda la televisión, había lugar para el show musical con canciones, preguntas y respuestas que consagraban al más estudioso y no al más guapo, al más peleador o la más operada, programas infantiles que no se limitaban a pasar dibujos enlatados y espacios para la adaptación televisiva de grandes clásicos de la literatura y el teatro universales que concitaba buena audiencia en horarios centrales. Desde Romeo y Julieta hasta Los miserables, desde Otelo a Hamlet, desde Judith hasta Lluvia y de Barranca abajo a El rosal de las ruinas no se omitió a casi ningún autor importante. Los ciclos de terror de Narciso Ibáñez Menta con El fantasma de la Opera que ponía los pelos de punta a los argentinos con aquel: "¿Queda alguien en los camarines?"; adaptaciones de Edgar Allan Poe, el inolvidable ciclo Las grandes novelas de Sergio Renán en Canal 7, llamado ahora Televisión Pública, y aquellas miniseries o especiales que fueron inolvidables como (para nombrar sólo dos entre muchos) Cumbres borrascosas, con Rodolfo Bebán, o Ana Karenina, con Cipe Lincovsky y Federico Luppi. Eran producciones caras que se emitían por canales privados y estatales, que le daban al espectador la posibilidad de acceder a textos clásicos y de darse cuenta de que lo bueno y lo malo de la humanidad es básicamente igual a través de los siglos. Esta tradición venía de la radio, el gran artefacto hogareño que durante décadas fue formador de usos y costumbres de una sociedad rica en imaginación, pues con sólo escuchar veían los mundos fabulosos del éter, desde la jungla de Tarzán hasta los reinos encantados de los radioteatros. Dentro de éstos las cosas estaban matizadas y producidas para los distintos tipos de audiencia, los populares con gauchos, compadritos y rubias Mireyas mezclados con bandoleros, gitanos y malvados asesinos, los románticos que hacían amargo el mate de las señoras de barrio cebado con lágrimas de emoción por ninfas constantes y amores imposibles, y los nocturnos, que eran ni más ni menos que adaptaciones de clásicos del cine y la literatura. Allí, en aquellas noches de radio, a los 8 años, este señor que aquí firma se enteró de la existencia de Juana de Arco, Nerón, Martín Fierro, Quasimodo, la Pimpinela Escarlata, los amores contrariados de la indomable Kathy de Cumbres borrascosas y el fragor de la plaza de toros de Sangre y arena. Por quién doblan las campanas llegó a mi vida por la radio antes que la película con Gary Cooper se estrenara y mucho antes de que el libro llegara a mis manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero ser grosero (vano esfuerzo), pero por algunas amargas experiencias he comprobado que hay gente que cree que Juana de Arco es una futbolista o una propaganda de zapatos para corregir el pie plano, que Cumbres borrascosas son las reuniones de presidentes americanos, y hasta he oído a alguien preguntar: "¿Como pueden doblar las campanas si son de hierro?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy no hay lugar para nada que no sea lo que más rating da. ¿Y aquellas experiencias supercomerciales con bases literarias sólidas interpretadas por excelentes actores que, gracias a Dios, siguen estando y se renuevan con generaciones jóvenes que estudian y tratan de superarse? Nunca más volvieron ni a la TV privada ni a la pública. ¿Seguro que no hay lugar? ¿Y si se corrieran un poquito al interior del cerebro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8472734526097633603?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8472734526097633603/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8472734526097633603&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8472734526097633603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8472734526097633603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/06/no-hay-lugar.html' title='¡No hay lugar!'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-5577594696197372325</id><published>2011-06-05T00:00:00.000-03:00</published><updated>2011-06-05T00:00:55.177-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>El niño</title><content type='html'>Cuando uno es un niño tiene una dosis de ingenuidad suficiente como para razonar en forma sencilla, pero no simple acerca de lo que va descubriendo en la realidad circundante. Por cierto no serán reflexiones iguales las de un niño rodeado de comodidades, juguetes, buena alimentación, vivienda cómoda y limpia que la de otro infante conviviendo con la mugre, el abandono, la falta de una escuela que lo eduque, lo contenga y lo estimule y, en medio de esos dos extremos, habrá muchos matices de inclusión o exclusión que formarán personalidades diferentes.&lt;span id="fullpost"&gt; Pero de todos modos un niño es un niño y busca entender lo que ve y trata de averiguar que es lo que le gusta, lo que no le gusta, lo que cree conveniente o perjudicial y lo que es agradable o insoportable de forma neta y pura, sin complicaciones intelectuales a la violeta ni interferencias explicativas, que no son más que domesticaciones que la sociedad adulta impone, desvalorizando las demandas directas y claras de los educandos. Algunos adultos, más allá de su adecuación al medio, conservan en un rincón del corazón y del cerebro esa seudoingenuidad para preguntar y preguntarse las causas de la impiedad, la injusticia y el maltrato. Esos adultos no logran comprender a quién le puede convenir la pobreza, la miserabilidad, la indigencia y la enfermedad de millones de personas. La miseria sigue siendo el peor de los negocios en el largo plazo, porque es el caldo de cultivo del delito que perjudica al resto de la sociedad, del resentimiento y la violencia, del aprovechamiento que seres inescrupulosos pueden ejercer sobre el necesitado que no vacilará en vivir de limosnas, del latrocinio o de turbias actividades criminales. ¿De qué sirve un pueblo enfermo que no puede acceder a terapias, estudios, operaciones y tratamientos eficaces? ¿Ese pueblo, que en algunas sociedades llega a millones de personas, es útil a quien? Ni siquiera en sociedades esclavistas es rendidor ese comportamiento, pues el esclavo raquítico, desnutrido y enfermo no podrá trabajar en forma eficaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacen los esclavistas? Tienen muchos trabajadores y cuando cien mueren toman mil provenientes de miserias aún mayores en sus países de origen, y a otra cosa, mariposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en sociedades que se dicen civilizadas es inconcebible ese comportamiento. Inconcebible, pero desgraciadamente cada vez más habitual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmigrantes explotados, secuestrados y pagados con un plato de mala comida trabajando a destajo desde lo más negro del laburo negro, tráfico de personas, desde menores entregados a la prostitución sin el menor cuidado hasta hombres y mujeres empleados como portadores de drogas ilegales, muchas veces camufladas dentro de sus cuerpos, y expuestos a la cárcel o a la muerte cuando esos contenidos explotan en anos y vaginas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el adulto que sigue siendo un niño se cuestiona una y otra vez preguntándose por qué. Y le contestan es lo que hay, son negocios incontrolables, hay muchos peces gordos metidos en eso, cuentan con la complicidad de muchos allegados al poder, son mafias, etc. Y eso el adulto lo entiende, pero el niño no, el niño sigue creyendo que todo se podría, si no solucionar, por lo menos moderar y disminuir en forma considerable. El niño sigue pensando que se trata de la falta de la famosa voluntad política para enfrentar seriamente esas iniquidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grave problema es que nos sentimos muy poca cosa ante la magnitud de los poderes y tenemos miedo a ser devorados por ese pulpo asesino, entonces nos resignamos, justificamos lo injustificable y hasta podemos caer en la barbaridad del algo habrá hecho, el que quiere salir del barro sale, son unos gronchos que no quieren laburar y, en los casos más piadosos, no vacilamos en decir ya es tarde, esta generación está perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor es que los adultos domesticados y con poder tratan a esos niños grandes con olímpico desprecio, tildándolos de utópicos, desubicados, cuando no de hipócritas que desde la comodidad de la panza llena se hacen los caritativos sin mover un dedo para que las cosas cambien. De todas formas, hablando, poniendo sobre el tapete esos temas, discutiendo y agrupándose algo se puede conseguir. Es muy poco, pero es mejor que la nada de incorporar la injusticia a lo normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-5577594696197372325?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/5577594696197372325/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=5577594696197372325&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5577594696197372325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5577594696197372325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/06/el-nino.html' title='El niño'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1716315547727988687</id><published>2011-06-04T23:57:00.000-03:00</published><updated>2011-06-05T00:02:12.823-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Teatro</title><content type='html'>Un rayo iluminó una noche y el trueno espantó una bestia; el sol salió con todo su fulgor y el viento sirvió de fondo musical; el hombre primitivo miró aquel primer espectáculo con curiosidad e intriga, se reunió con otros hombres para compartir esas sensaciones y comenzó a celebrar los cambios de la naturaleza con movimientos y exclamaciones que poco a poco fueron convirtiéndose en danza y canto.&lt;span id="fullpost"&gt; Así, junto con el hombre y su necesidad de interpretar la realidad que lo rodeaba, nació lo que mucho más tarde se iba a llamar teatro. Desde los templos hasta los anfiteatros de Grecia y Roma, pasando por la taberna y los caminos atravesados por cómicos de la legua; desde los atrios de iglesias mostrando autos sacramentales hasta los teatros isabelinos y los palacios versallescos, con protecciones de reyes y persecuciones de beatos, animado por histriones y payasos, trágicos y bufones, inaccesible por muchos años para las mujeres, a las que se prohibía ejercer como actrices, mancha pecadora que hacía que a los actores no se los enterrara en campo santo, exaltación de divas y capocómicos, reflexión sobre la vida, los vicios, las virtudes, lo sagrado y lo profano, distracción y pasatiempo para burgueses estresados, comedia, tragedia y los infinitos matices entre una y otra carátula, habitante de lujosos edificios llenos de oropel y terciopelo o inquilino pobre de altillos y sótanos paupérrimos, templo de solemnidad o burdel de sensualidad desbordada, el teatro es tan grande que no puede encasillarse, ni mucho menos etiquetarse como algo rígido e inmutable. Necesita muy poco para concretarse: algo que decir, alguien que lo diga en un escenario, en un zaguán, en una esquina o en un descampado, alguien que lo oiga y que lo entienda. No hace falta la high definition ni el 3D ni el sonido ultrasofisticado (si están, no molestan, claro, pero no son obligatorios). Es la palabra, el gesto, el autor hablando por boca de los actores y un grupo de gente viendo, escuchando, durmiendo a veces, tosiendo casi siempre y aplaudiendo más o menos intensamente según lo que les haya llegado al corazón o a la cabeza (si es a los dos, mejor). En medio de eso que parece tan básico y elemental hay todo un proceso de búsqueda, ensayo, tropiezos, peleas, armonías, caos y ordenamientos y el eterno misterio de no saber qué va a pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claustro de estudiosos e innovadores, vidriera luminosa de la vanidad de estrellas fugaces, industria, arte, negocio y sueño imposible de artistas pobres, el teatro, querido padre de todas las artes dramáticas, atravesó y sigue atravesando crisis, guerras, censuras, prohibiciones, bombardeos, polémicas, enfrentamientos, esplendores y decadencias y nos sigue asustando con sus agonías. Siempre en crisis, siempre acusado de viejo, tradicionalista, anquilosado u obsoleto, aguantando a los apocalípticos que anuncian con bombos y platillos su muy próxima muerte, el teatro, como una antigua nave capitana, sigue enfrentándose a impetuosas olas y tormentas destructoras asimilándolas como fenómenos enriquecedores que la nutren de una energía inagotable. Es minoritario por el límite de capacidad física de los lugares donde se representa parte de las obras que durante más de veinte siglos salieron de las mentes creativas de los grandes autores y pensadores, pero su legado es inmortal. Desde Edipo y Electra como hijos conflictuados hasta la Madre Coraje brechtiana, desde el colorido patio del conventillo de la Paloma hasta el páramo donde alguien está esperando a Godot y desde la terrible casa de Bernarda Alba hasta el melancólico jardín de los cerezos, los inolvidables parlamentos vuelven a resonar en nuestras mentes para confirmarnos que aunque seamos tan diferentes seguimos estremeciéndonos por las mismas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El teatro sigue siendo un enfermo imaginario, siempre al borde de la muerte, pero con una salud de hierro asistida por nuevas generaciones de espectadores y teatristas que con diferentes técnicas y lenguajes siguen tirando del carromato lleno de sabiduría, monstruos, dilemas, reyes, mendigos, santos, pecadores, magos, asesinos y jueces que como aquel trueno prehistórico asombran, intrigan y solazan a la humanidad desde hace tantos siglos. Y que sea por muchos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1716315547727988687?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1716315547727988687/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1716315547727988687&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1716315547727988687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1716315547727988687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/06/teatro.html' title='Teatro'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1122270494259004715</id><published>2011-06-04T23:54:00.000-03:00</published><updated>2011-06-05T00:02:12.824-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>En la gloria</title><content type='html'>En medio de uno de los deliciosos embotellamientos del microcentro porteño, sentado en un taxi viendo subir la tarifa que, por causa del azaroso camino recorrido entre piquetes, actos y preparativos para recitales, trepaba a cifras disparatadas y me hacía recordar los consejos de mi médico: "Caminá, es lo mejor para la salud, no tomes taxi por diez o doce cuadras", y recordando a toda la parentela de los funcionarios que insisten en querer convencerme de que la inflación es del 0,3%, de pronto giré la cabeza y me di con la carita de un bebe que en los brazos de su mamá miraba absorto y maravillado las luces de los carteles luminosos de la Avenida 9 de Julio, que era donde estábamos bloqueados sin poder avanzar ni retroceder.&lt;span id="fullpost"&gt; Para ese ciudadano pequeñito todo era alegría, diversión, asombro y deslumbramiento. Ajeno al caos, miraba con ojos curiosos tanta luz, tanto color, ese Obelisco al que tendrá que acostumbrarse y al que seguramente no le encontrará la menor gracia cuando sea un joven y lo hará llorar de nostalgia cuando sea mayor y, Dios no lo quiera, esté lejos de su patria. Abrió la boca, se le cayó el chupete, puso sus manitas sobre el vidrio de la ventanilla al que dejó con manchas del chocolate que había terminado de masticar, besó a su madre y me dedicó una sonrisa amplia mientras aplaudía. Estaba en la gloria. De pronto, todo se borró, fue como si la máquina del tiempo se hubiera puesto mágicamente en movimiento. Los carteles cambiaron las marcas, apareció el de Fernet Branca con el globo terráqueo y el águila; la bailarina del aceite Ibarra volvió a zapatear alegremente con su españolísima bata de cola; la rotonda del Obelisco volvió a ser redonda; no había semáforos y los porteños se arriesgaban a cruzar esquivando autos, colectivos y troles; yo estaba en el Ford 1940 de mi padre y miraba el fabuloso espectáculo de una Corrientes luminosa que rebozaba de teatros y restaurantes con pollos al spiedo o ranas vivas en sus vidrieras; me pareció ver una garita de vigilante a muy poca distancia. Estaba en la gloria. Volví a la realidad cuando el taxi arrancó, el bebe seguía con la ñata contra el vidrio, como un espejo de mi pasado. ¿Qué sabía él de embotellamientos y tránsito loco? ¡Nada! Disfrutaba del espectáculo. Entonces me relajé y empecé a recordar aquellos sábados del Centro, cine, teatro, pizza o asado, vidrieras por Florida y el ajetreo de una multitud de personas buscando pasarla bien. Seguramente en aquel enjambre humano no todos debían estar en la gloria, se veían caras largas, novios odiando a la futura suegra que no había autorizado a la nena a salir a solas con su enamorado, maridos resignados que acompañaban a sus esposas a tragarse una de amor en los relucientes palacios cinematográficos de Lavalle o Corrientes, señoras enfurruñadas porque el marido las arrastraba a ver las vedettes y los cómicos un poco subidos de tono en el Maipo o el Nacional, el mágico Tabarís con show y cena en los reservados donde se presumían pequeñas orgías con champagne. Todo ese mundo maravilloso del Centro me fascinó igual que al bebe con las manitos manchadas por el chocolate del taxi vecino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca nos conoceremos, pero lo único que le deseo es que llegue a los cien años, si los mayas se equivocaron y el año 2012 no es el fin, y que le pase lo que le pase deje un cachito libre en su corazón para guardar el asombro de lo nuevo, lo desconocido, las luces de la alegría y el recuerdo por esa maravillosa sensación de gozo. Seguramente deberá superar muchos embotellamientos peores que ese del que ni siquiera tomó conciencia, pero en el fondo de su mirada conservará la chispa del descubrimiento. Me relajé, llegué a destino y tenía un poquito menos de bronca. Nunca sabré si fueron los ojitos del bebe, los recuerdos de aquellas noches de la infancia o la sensación de ser un privilegiado que aún hoy entre tantos problemas, enfrentamientos, malas noticias de todas partes, tsunamis y pronósticos alarmantes puede, desde ese centro tan devaluado, ser uno de los muchísimos artistas que producen pequeños grandes milagros de risa, llanto, reflexión y goce para esos ojos de adultos tan asombrados como los del bebe que estaba en la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1122270494259004715?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1122270494259004715/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1122270494259004715&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1122270494259004715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1122270494259004715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/06/en-la-gloria.html' title='En la gloria'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-7623476998654333073</id><published>2011-05-08T10:52:00.000-03:00</published><updated>2011-05-08T10:52:28.772-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Justicia</title><content type='html'>Lo peor que tienen los sistemas judiciales es la lentitud. Por supuesto nadie pide el extremo contrario, o sea la precipitación irreflexiva y sumarísima. Todos sabemos que para que la Justicia haga honor a su nombre debe investigar minuciosamente cada caso, cada falta, cada delito y cada crimen. No debe dejarse llevar por furias populares incentivadas por medios que sólo quieren vender más y, sobre todo, no debe prejuzgar ni a presuntos culpables ni a las víctimas. &lt;span id="fullpost"&gt;Lo que es palpable y desgraciadamente habitual es que la maldita burocracia retrase y dilate las causas de manera a veces exagerada y que lleguemos al absurdo de que al final del proceso los delitos hayan prescripto e inocentes paguen el pato, culpables salgan libres y los crímenes queden impunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está bien claro que sólo los especialistas y eruditos pueden hablar con mucha más autoridad que los que estamos en el llano. Pero como somos los posibles blancos de la injusticia y la arbitrariedad también tenemos derecho a expresar nuestras dudas acerca de cómo se imparte esa justicia que todos deseamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre de la calle ve tanta causa armada, tantos fallos condenatorios a gente que años después resulta haber sido inocente y tantos veredictos que absuelven a sujetos que luego se comprueba que habían sido culpables, que es bastante lógico entender el temor que la sociedad siente ante los que deberían ser los guardianes de nuestra seguridad jurídica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejamos pasar cosas porque no nos toca a nosotros sufrir la injusticia, pero cuando algún desastre sucede en nuestras vidas sentimos en carne propia la frustración de ver nuestros derechos avasallados e ignorados. Entonces gritamos y nos quejamos ante la indiferencia del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mejor es conocer las leyes. Pero no todos tienen acceso a esos estudios; es más, hay personas que proceden mal sin saber siquiera que están delinquiendo. Por supuesto que esto no puede aplicarse a los que asesinan, violan o torturan a un semejante, porque aun en el caso de que no tengan real conciencia de lo grave de su conducta, el daño que ocasionan es tan irreparable que la Justicia no puede ser ciega. Pero aun así puede y debe discriminar gravedades, móviles, cuadros psicológicos y posibles alteraciones mentales que no son disculpa ni excusa válida, pero que califican los hechos en forma determinante. Todo eso lleva tiempo, pero no puede ser una eternidad. Son tantas las manos por las que pasan expedientes, informes, declaraciones, testimonios, denuncias y pruebas que al convertirse en burocracia favorecen adulteraciones, sobornos, corrupciones. Y, finalmente, culpables libres e inocentes manchados para siempre por la sospecha inmerecida o agonizando en vida por fallos desfavorables. La honra de los hombres es mucho más frágil de lo que parece. Un paso en falso, una expresión errónea, estar en el lugar equivocado a la hora no indicada, son sucesos que pueden acarrear la ruina y la deshonra. Por eso es tan delicado juzgar y como los que juzgan son humanos pueden cometer errores gravísimos por prejuicio o, peor aún, por odios personales, cambio de favores y negociación de ascensos con el poder de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, curiosamente, los grandes estafadores que desde el desproporcionado poder cometen crímenes espantosos con quiebras fraudulentas, operaciones financieras, destrucción de la productividad o tráfico de armas y de personas, muy rara vez caen en manos de la Justicia que, además de ciega, es sorda y muda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pequeñas injusticias, los pequeños abusos, los maltratos o la indiferencia por los millones de personas dejadas de lado en medio de la miseria, el abandono, la estafa, la pérdida de sus ahorros, siempre a merced del engaño, el robo o la delincuencia, necesitan una justicia equilibrada que no sea salvaje, vengadora, sangrienta y feroz, ni tampoco burocrática, lenta y acomodaticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La perfección no es fácil, pero el camino hacia ella sin prisa y sin pausa es posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-7623476998654333073?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/7623476998654333073/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=7623476998654333073&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7623476998654333073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7623476998654333073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/05/justicia.html' title='Justicia'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1349691405193077174</id><published>2011-05-08T10:49:00.000-03:00</published><updated>2011-05-08T10:49:01.912-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arturo Pérez-Reverte'/><title type='text'>Borrascas perfectas</title><content type='html'>He leído con atención tu carta. Hablas del mar y también de la borrasca en que te ves, de la incertidumbre y de la vida. Deduzco que eres muy joven, y hay algo que quisiera contarte sobre eso. Yo tengo 59 años y amo el mar, pero ya sólo navego por el Mediterráneo. Pasó la edad en que me seducían otros mares y otras costas.&lt;span id="fullpost"&gt; Con canas en la barba y arrugas en la cara acabé confirmando que mi verdadera patria es ese lugar viejo y sabio, memoria de velas blancas y naufragios, por donde vinieron los héroes, los dioses y las antiguas leyendas que me educaron con rumor de resaca, en playas donde, al fuego hecho con madera de deriva, hombres de manos encallecidas por remos y redes, piel curtida y ojos quemados de sal, fumaban tabaco negro, hervían calderos de arroz y asaban sardinas. Quien no conoce de esas aguas más que las orillas, las cree siempre apacibles, azules, de mansos amaneceres y rojas puestas de sol. Ignora que algunos de los más furiosos temporales pueden desatarse en ellas sin previo aviso: el mar golpeando de manera despiadada, voluble y traidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, ningún mar es mala gente. Es el viento el que lo hace peligroso y mortal. Pero, a diferencia del Atlántico, donde los temporales pueden a veces prevenirse en intensidad, trayectoria y duración, y donde la ola suele ser larga y tendida, más gobernable, el Mediterráneo desata su furia de improviso, con vientos inesperados y una ola corta, asesina, que machaca los barcos y agota a quienes los tripulan. Viví entre marinos desde niño, y me crié con relatos de buques y mar. Nunca olvidé el respeto con que viejos capitanes, curtidos en todos los océanos, hablaban de la mar terrible que los temporales del Norte levantan en el golfo de León. Después, con el paso del tiempo, yo mismo tuve ocasión de comprobar en persona cómo es capaz de golpear el azul Mediterráneo cuando se torna malhumorado y cabrón. Cuando se pone barbas grises.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De una de esas situaciones hablé aquí alguna vez: fue a bordo del petrolero Puertollano, Navidad de 1970, y tuvimos una mar horrorosa doblando el cabo Bon, frente a la costa de Túnez, con olas de diez metros y viento que en la escala Beaufort se conoce como temporal duro, de fuerza 10. En otras ocasiones tampoco escapé a los temibles mistrales del golfo de León o a las noroestadas duras del canal de Cerdeña; con la angustia que supone, en esos casos, estar al mando de tu propio barco, tomando las decisiones, y que éste sea un velero con tripulantes de cuyas vidas eres responsable. Y te aseguro que un mistral de fuerza 8 pegando en la amura de estribor durante horas, con sólo una trinquetilla arriba, la mayor reducida al último rizo y el barco -valiente, fiel y marinero, bendito sea- navegando a ocho nudos escorado hasta el trancanil, dando pantocazos, macheteando entre rociones y rachas la maldita ola corta mediterránea, es algo que, por mucho que ames el mar, puede hacerte renegar de él, de los barcos y de la madre que te parió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay algo bueno en eso. Cuando todo acaba felizmente, si el barco navegó bien gobernado y estás a salvo en aguas tranquilas, hay algo que caldea tu espíritu con legítimo orgullo: pasaste la prueba. Llevaste a puerto el barco, a los tripulantes y a ti mismo. Eres marino. Hiciste las cosas como debías, y ahora estás a salvo. Librado a tus propias fuerzas, con los dientes apretados, sin aspavientos, estuviste allá lejos, donde nadie puede decir basta, oigan, paren esto que me bajo. Y, por mucho título de capitán de yate que tengas en casa, posees el mejor certificado náutico del mundo: saliste vivo, con tu barco. Porque si es verdad que el mar, cuando se lo propone, acaba matando a cualquiera, incluso al mejor marino, también es cierto que primero liquida a los torpes, a los arrogantes y a los imbéciles; a quienes carecen de la suficiente experiencia o la humildad -que allí son sinónimos- para comprender que el mar, reflejo exacto de la vida, con sus borrascas imprevistas y sus arrecifes acechando en alguna parte, es lugar peligroso. Y que una saludable y constante incertidumbre, la desconfianza de quien se sabe siempre en territorio enemigo, ayuda a mantenerse vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, bueno. Eso es todo, o casi. Sólo quería decirte que, lo mismo que el mar, espejo de la vida, también la tierra firme -engañosamente firme- tiene borrascas perfectas que discurren por el corazón del ser humano, probándolo, tanteando su resistencia y su coraje. Y que no hay mejor adiestramiento y ojo marinero para enfrentarse a ellas, aparte de una saludable incertidumbre, que la lucidez, la tenacidad y la cultura. Ellas te ayudarán a sobrevivir entre tus particulares temporales de fuerza 8. Y en el peor de los casos, si no queda otra, a perderte con tu barco luchando hasta el final, silencioso y sereno como un buen marino. Con el consuelo de que lo hiciste todo lo mejor posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Pérez-Reverte&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1349691405193077174?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1349691405193077174/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1349691405193077174&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1349691405193077174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1349691405193077174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/05/borrascas-perfectas.html' title='Borrascas perfectas'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1115200384493826183</id><published>2011-05-08T10:44:00.000-03:00</published><updated>2011-05-08T10:44:38.468-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Apocalipisis ¿ahora?</title><content type='html'>Las noticias aplastan al género humano, que pasa de conmociones internas a convulsiones políticas de tierras lejanas y, gracias a la globalización, mucho más cercanas de lo que parecen, a catástrofes naturales o no tan naturales que amenazan al mundo con perspectivas apocalípticas. El ser humano de cualquier raza, religión y orientación política es avasallado en sus derechos fundamentales, es decir, la supervivencia y el respeto a su condición por todo tipo de ataques.&lt;span id="fullpost"&gt; Las reacciones para combatir los exterminios y abusos suelen llegar muy tarde, y muchas veces obedecen más a conveniencias estratégicas interesadas que al respeto por las vidas humanas. El petróleo, como un fantasma negro, tiñó de rojo sangre los últimos enfrentamientos bélicos que han marcado a fuego la primera década de este siglo. Parece ser un nuevo Dios. Todos lo niegan; los gobernantes de los países más importantes ponen el discurso de la protección a los pueblos oprimidos por tiranos sangrientos como justificación válida y humanista para bombardeos. Pero cabe preguntarse si las bombas lanzadas sobre esos territorios son tan inteligentes como para caer sólo sobre los malvados opresores o, como es lógico suponer, caen sobre todo tipo de personas, incluidos los supuestos ciudadanos a salvar. Siempre se contesta en estos casos con expresiones terribles y estremecedoras como "son daños colaterales" o "peligros de cualquier guerra". Lo tremendo de comprobar es que esos tiranos han sido permitidos, protegidos y a veces hasta elogiados por conveniencias estratégicas para enfrentar y aniquilar a enemigos comunes. Vienen a mi memoria las patéticas fotos de no hace mucho tiempo que mostraban a un supercondecorado Khadafy paseando en automóvil con el honorable Berlusconi en una de las tantas visitas del libio a Italia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ahorcamiento del terrible y sangriento Sadam Husseim no puso fin al derramamiento de sangre en Irak, cuya guerra civil estremece al mundo y le costó la vida a miles de iraquíes y a otros tantos miles de soldados norteamericanos que enlutaron muchos hogares y que fueron parte importante de la decadencia de Bush y los republicanos. Sadam también había sido un aliado de Occidente, y los talibanes se abrazaban con Rambo en el final de la saga cinematográfica que hizo famoso a Silvestre Stallone para pasar a ser los demonios enemigos de la civilización pocos años después. Aquello de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra debería ser modificado y retraducirlo en el hombre es el único animal que tropieza deliberadamente cien veces con la piedra que le conviene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos sabemos que la política es así, que las alianzas duran lo que un suspiro y que no hay amigos, sino compañeros de ruta absolutamente circunstanciales. Pero cada vez asusta más la fragilidad de estas alianzas, que se pactan en grandes salones con sonrisas para la foto e intenciones que muy pocas veces pasan por la conservación de la raza humana, del medio ambiente o de la real protección de los derechos, respetando la idiosincrasia de cada pueblo de acuerdo con sus pautas culturales. La paz mundial pende de un hilo demasiado fino y si a las ambiciones humanas les agregamos los desbordes de una naturaleza cada vez más agredida que devuelve el ataque con catástrofes, tsunamis y derrames radioactivos a discreción, tendremos un cuadro apocalíptico del que será muy difícil sustraerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo aquellas ficciones de Bradbury, Julio Verne o H. G. Wells como la La máquina del tiempo, en la que el autor preveía para 1966 un terrible ataque nuclear que destruiría a la humanidad. Claro, para él 1966 era el superfuturo. Hemos pasado cuarenta años de aquel anunciado caos y ahora nos hacemos los distraídos en este atribulado 2011, que ha empezado con una catarata de horrores de todo tipo y que, Dios no lo quiera, parece un aperitivo para el fatídico 2012, nueva fecha tope para el gran desastre. Nada puede predecirse; sería tonto entregarse sin luchar a una profecía sin mucho sustento racional, pero no estaría demás reclamar un poco más de sensatez, olvidarse de la conveniencia inmediata y no tirar querosén sobre el incendio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1115200384493826183?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1115200384493826183/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1115200384493826183&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1115200384493826183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1115200384493826183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/05/apocalipisis-ahora.html' title='Apocalipisis ¿ahora?'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-7960683945284661586</id><published>2011-05-08T10:42:00.000-03:00</published><updated>2011-05-08T10:42:05.398-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Horrores nuevos para errores viejos</title><content type='html'>Cuando se habla de la falta de memoria histórica muchos creemos que se trata de un defecto argentino. El que esto firma es uno de los más recurrentes en ese tema, que ha formado parte importante en su discurso escénico. Sin embargo, a medida que pasan los años este vejete comprueba que el tal "defecto nacional" no lo es tanto y que, por el contrario, es una característica del ser humano, sea cual sea su etnia, religión o posición política. &lt;span id="fullpost"&gt;Por citar un solo ejemplo recordemos a la turbulenta Europa de los comienzos del siglo veinte. Rota la burbuja de la supuesta Belle Epoque, genialmente retratada por los grandes maestros de la pintura como Renoir o Toulouse-Lautrec con sus bailarinas de can-can en un deliciosamente tenebroso Moulin Rouge, o sus paseos campestres en bucólicos paisajes, la realidad de las desigualdades sociales con unos imperios fastuosos como el austro-húngaro o la Rusia de los zares llenos de oro y pedrería con salones lustrosos que albergaban a militares, banqueros, nobles y cortesanas bailando románticos y briosos valses vieneses, golpeó las puertas imponentes de palacios y mansiones con revueltas populares que poco a poco se convirtieron en revoluciones que precipitaron, con atentados terroristas y bombas caseras de rotunda efectividad, la Primera Guerra Mundial desde 1914 a 1918, guerra que fue en sus primeros tres años exclusivamente europea, pero que a partir de 1917 incluyó la intervención de Estados Unidos, que a pesar de que buena parte de sus habitantes cultivaba un aislacionismo a ultranza y consideraba que no debía meterse en líos ajenos, fue un factor decisivo para conseguir la derrota alemana. Rusia, en tanto, terminaba la guerra empalmando ese suceso con el triunfo de la revolución bolchevique con Lenin a la cabeza, y creaba la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, transformando al viejo imperio zarista en un peligroso rival del capitalismo occidental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tablero político mundial es pateado en forma contundente y los amigos de ayer se vuelven enemigos de hoy. Las prioridades ya no son las mismas y, mientras la miseria y la crisis económica de esa posguerra se hacen sentir fundamentalmente en las clases populares, surgen nuevos líderes que arengan en cervecerías y plazas agitando banderas que parecen progresistas y reivindicadoras del derecho al trabajo y a la restauración de la nacionalidad, pero que sirviéndose de la democracia y sus sistemas electivos en comicios o de la prepotencia de las dictaduras y su obedezca o marche preso instalan en el poder a líderes como Hitler, Mussolini o Stalin. El misterioso mundo oriental se desangra en luchas intestinas entre japoneses y chinos, Ghandi desarrolla su revolución pacífica y los árabes tratan de quitarse el centenario yugo británico. El juego político occidental tiene como prioridad número uno combatir al comunismo y en ese afán apoyan a Hitler, no toman demasiado en serio al payasesco Mussolini, desoyen a Ghandi y dejan avanzar al racismo y a la perversa idea de la solución final hitleriana. Cuando quieren reaccionar es tarde y el monstruo que crearon para eliminar al enemigo rojo es demasiado poderoso, invade Europa y desencadena la Segunda Guerra, donde deben aliarse con los comunistas para vencer al eje conformado por Hitler, Mussolini y el Japón imperial que se suma al cocktail explosivo y hace entrar en el conflicto a Estados Unidos con el bombardeo a Pearl Harbor, en 1941. A partir de la victoria aliada en 1945, después del horror de Hiroshima, comienza otra vez la antinomia Unión Soviética-Estados Unidos, la Guerra Fría, Corea, Vietnam, etc. Cae el muro de Berlín y la Unión Soviética vuelve a ser Rusia. El Oriente estalla en guerras con apoyos y rechazos, enfrentamientos y guerras civiles. Las etnias de la Europa del Este producen el horror de Bosnia y Sarajevo y después de 2001 la prioridad es el terrorismo islámico; por eso, Egipto es importante y se apoya la dictadura que hoy se rechaza ante una multitud de egipcios hartos de la opresión y la miseria. Hoy, como ayer, los que gobiernan siguen las mismas reglas para mantener la supremacía del poder. ¿Surgirán nuevos monstruos? ¿Aprenderemos algún día las lecciones de la historia? No parece muy probable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-7960683945284661586?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/7960683945284661586/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=7960683945284661586&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7960683945284661586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7960683945284661586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/05/horrores-nuevos-para-errores-viejos.html' title='Horrores nuevos para errores viejos'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-709311934519209727</id><published>2011-04-10T06:00:00.000-03:00</published><updated>2011-04-10T06:00:16.899-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Macro y micro</title><content type='html'>En medio de las turbulentas crisis económicas que sacuden nuestro planeta, los datos fríos y muchas veces confusos de bolsas y mercados financieros nos dan la sensación de que todo está muy mal pero que lo "macro" y lo "micro" no tienen la misma valoración. &lt;span id="fullpost"&gt;Esto será muy claro y lógico para los expertos en economía, pero suena absurdo a los oídos de los ciudadanos rasos como el que esto firma. Desde muy pequeño aprendí que una buena economía es aquella donde se gasta menos de lo que se tiene para estar libre de deudas. Administrar lo que ganamos, ahorrar para eventuales problemas, buscar el equilibrio entre el debe y el haber y no meterse en gastos imposibles de afrontar eran las pautas aprendidas por aquella clase media de los años cincuenta y sesenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas han cambiado y es lógico que así sea, pero las valoraciones de lo que debe ser una economía sana deberían ser básicamente las mismas. La realidad, en cambio, muestra otra cosa. Se habla de "grandes potencias", de "gigantes asiáticos", de "Brasil, potencia mundial", así como en otras décadas no demasiado lejanas se hablaba de la Italia del boom, la Francia modélica, la Inglaterra o el Canadá como los países de la mejor salud socializada y gratuita para todos, la invencible Unión Soviética, rival temida de los Estados Unidos, la reina occidental fuente de adelanto, confort y sueño americano cumplido con creces. ¿Y qué pasaba, qué pasó y qué está pasando con amplios sectores de ciudadanos en esos y otros países?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que las zonas de pobreza y marginalidad crecen día a día, que el desempleo hace estragos, que el crimen, la drogadicción y, cuando no, las guerras por petróleo o supremacías raciales y religiosas han destruido millones de familias. Pero, eso sí, la macro economía sigue ubicando a esos territorios en una tabla que parece un cuadro de honor de la mejor universidad. Se sigue elogiando en los grandes foros del poder económico a esos gobernantes que "hacen bien los deberes". Tales "deberes" son generalmente ajustes, congelamiento de salarios (que no está seguido por los correspondientes congelamientos de precios), reducciones de ayudas y apoyos para cultura, educación y salud pública, y un enérgico saneamiento de presupuestos que, en el caso de las grandes potencias, no incluyen los de armamento para eventuales guerras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y la micro economía? Mal, gracias. Las multitudes de pobres, locos y drogados que retornan de esas guerras destruidos por su paso por el infierno bélico en territorios hostiles, las concentraciones de pobres cayendo en el delito como modo de vida habitual, tráfico de drogas por calles y ramblas, inmigraciones desordenadas que modifican negativamente la vida de los ciudadanos, manifestaciones, piquetes, desórdenes y cortes de ruta (recordar el París de noviembre de 2010 que este vejete tuvo el "privilegio" de "gozar" en sus últimas vacaciones), matanzas como la de Arizona hace pocos meses, perpetrada por un joven de veinte años enloquecido por una campaña electoral llena de incitaciones a la violencia y al asesinato de rivales políticos irreconciliables. Pero, eso sí, la "macro economía" es la correcta, la de los deberes bien hechos y todos son premiados por rankings que ubican entre los diez mejores del mundo a países donde ocurre lo que ocurre. Perdón por ser básico, elemental y antiguo pero, con todo el respeto y la admiración que profeso hacia esos países a los que considero importantes a todo nivel, sigo pensando (y a los setenta y un pirulos es poco probable que cambie), sigo pensando, decía, que sin pretender perfecciones utópicas, cuando hay desempleo, miserabilidad, guerra, burbujas inmobiliarias, ambiciones de riqueza desenfrenadas, codicia, deshumanización, destrato, despidos masivos, abusos de bancos y corporaciones siniestras, y desprecio por los diferentes, difícilmente se pueda calificar con una buena nota esos deberes supuestamente bien hechos. Y esto incluye a mi querido país, que hizo los deberes y le fue como le fue, y ahora no los hace y le va como le va. ¡No me jodan con la macro! Sigo apostando a la micro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-709311934519209727?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/709311934519209727/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=709311934519209727&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/709311934519209727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/709311934519209727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/04/macro-y-micro.html' title='Macro y micro'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1462750505826024825</id><published>2011-04-05T15:03:00.000-03:00</published><updated>2011-04-05T15:03:54.243-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Buena fuente</title><content type='html'>Lo sé de buena fuente es una de las frases que escuché más veces desde mi infancia. Las ganas de parecer informados y saber lo último de lo último y los más recónditos detalles de conflictos sociales empujan a muchos seres humanos a las más extravagantes conclusiones que corren como reguero de pólvora tomando la forma de rumores y conjeturas que llegan a convertirse en verdades absolutas e indiscutibles.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reputaciones, trayectorias e historias de vida son puestas bajo la lupa de los que buscan el pelo en la leche y lanzan aseveraciones sin sustento real que pueden llegar a destruir honras y personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien tiene fama de buena gente, honestidad, coherencia y buenos sentimientos, será considerado como un ser positivo y elogiable por un tiempo. Si eso se prolonga por demasiados años, ya aparecerá algún vecino, allegado o pariente que salga a contar que no es oro todo lo que reluce y a anunciar que sabe de muy buena fuente que el tal honesto señor es un miserable avaro, un pervertido de mucho cuidado, un tipo egoísta y despiadado, muy sucio no sólo en lo moral sino en lo físico, pues el baño diario le es completamente ajeno. Saldrán a la luz episodios y anécdotas nunca reveladas y en poco tiempo su fama se convertirá en la peor del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que hemos llegado a tener cierta notoriedad sabemos que tarde o temprano aparecerán los que nos pagaron el café con leche, los que nos conocen de muy pequeños y saben de buena fuente que nos quitamos la edad y que nos han visto en actitudes indecorosas en fiestas que no recordamos, celebradas en barrios que no hemos pisado, o que nunca les devolvimos sumas de dinero que jamás nos han prestado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personas aparentemente sensatas le han dicho al que esto escribe que lo han visto actuar caracterizado como Marlene Dietrich en un sótano de Mar del Plata y que recuerdan fielmente cómo les hice pasar un papelón al retarlos por llegar tarde. Y citan lugar y fecha con una seguridad digna de mejor causa. Y uno, ante tanta seguridad, busca en su mente algo perturbada de dónde puede venir tal información y cuál habrá sido el filtro por donde pasaron esa experiencia, sin duda real, y vivida con otro cómico que no es uno. ¿Hice de Marlene? ¿Yo? No, el señor se confunde con mi caracterización de Mae West, que no hice en ningún sótano de Mar del Plata, sino en el lujoso subsuelo Pigalle de la Recoleta, en 1974. Pero el señor insiste: fue antes del 69, ya que la chica que lo acompañaba fue su última novia antes de casarse con su actual esposa en ese año. Y yo insisto: en el 69 estaba interpretando a un indio salvaje en una obra francesa que no se representaba en Mar del Plata, sino en Buenos Aires. No fue una discusión, porque me lo tomé a risa; además, el señor insistía con tal fuerza y convicción que no merecía un mal trato. Eso sí: él se fue convencido de que por alguna oculta razón yo le mentía, porque me daba vergüenza haber sido travesti en la Costa Atlántica. ¿Y quién me asegura que ese hombre no ha repartido por su círculo de amistades que yo soy un hipócrita mentiroso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podemos negar que nada es lo que parece y que en todos los ambientes, ya sean artísticos, políticos o empresariales, hay secretos, dobleces, mentiras y trampas, pero suelen ser de más difícil acceso que lo que los chismosos creen. Muchas veces esos círculos hacen correr rumores de todo lo contrario a lo que pretenden hacer para desorientar a la competencia y venden lo que suele llamarse pescado podrido, para que los piolas que de todo se enteran antes de que los tontos lo sepamos se ensartan con sus buenas fuentes y quedan mal parados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, lo más sano es vivir la vida sin meterse en la existencia de los otros y dejar fluir los acontecimientos sin creerse demasiado la versión oficial, pero teniendo cautela como para no hablar por boca de ganso acerca de cosas que no nos incluyen ni competen. Y dejar que las "buenas fuentes" sean preferentemente las de los ravioles caseros que cada abuela suele ofrecernos los domingos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1462750505826024825?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1462750505826024825/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1462750505826024825&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1462750505826024825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1462750505826024825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/04/buena-fuente.html' title='Buena fuente'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2765345201590124435</id><published>2011-04-05T15:01:00.000-03:00</published><updated>2011-04-05T15:01:50.904-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teresa Batallanez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>Plata, plata</title><content type='html'>Acusada de pervertir, de ensuciar, de tapar o de disimular verdades. De avara, de egoísta. Siempre sospechosa. El estigma sobre la plata es tan caro que ni toda ella lo ha podido pagar.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para muchos, querer ganar plata es la decadencia de la ambición noble, es el fin de las buenas intenciones y de la auténtica preocupación por el bien común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que tienen plata son inmorales por no repartirla a los pobres, son fríos, calculadores y faltos de sensibilidad social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tener plata, en cambio, da derechos inagotables. A recibir compasión, dádivas y reconocimiento entre muchas otras cosas que "corresponden".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está muy difundida una asociación casi automática del concepto de plata al de la corrupción de las personas en la obtención y uso del dinero. Y entonces no hay quien merezca mayor discriminación ni menor compasión que aquel que tiene mucha plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contrariamente al prejuicio instalado, la plata es una herramienta que se ideó para la justicia, para hacer más ágil y preciso el intercambio comercial que se regía por el trueque. Su uso fue aceptado universalmente como medida de valor. Un valor que cada cosa habría de ganarse según un criterio racional preestablecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La plata no discrimina. Un billete de diez vale diez para un joven o un viejo, un nativo o un inmigrante, una persona de cuerpo atlético u otra que vive postrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La plata hay que ganarla. La sola necesidad de un hombre no alcanza ni le da derecho a obtenerla.  Por ello, cuando alguien la consigue en buena ley, debiera ser un mérito y no un desprestigio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está ciertamente extendida la práctica de obtener dinero por vías corruptas, de utilizarlo con fines extorsivos, autoritarios, arbitrarios. También las prácticas lamentables de ostentar, de malgastar o de determinar precios al tun tun. Pero la villana no es la plata ni es deshonrosa la ambición económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe un gran descrédito del dinero porque está regido por principios que proceden de la razón y no de los sentimientos, como si fuera cruel todo lo que no se afilia a la lógica de las emociones. Como si la justicia, la resolución de la pobreza o de cualquier problema pudieran conseguirse sólo con el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que no sólo con plata se salvan el hombre y el planeta entero. Pero su existencia no puede subestimarse: el desafío es la conquista legítima para ponerla al servicio de los fines más nobles que cada uno elige.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como toda herramienta, se puede utilizar para bien o para mal. Por eso sería conveniente eliminar el estigma negativo que carga la plata, educar para conocer sus riesgos así como para asumir su responsabilidad y predicar más fuerte las bondades de este medio en la construcción del bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suele decirse despectivamente de las empresas que quieren ganar plata. Es una suerte si eso las mueve a generar valor para recibir a cambio dinero que servirá para fines productivos, beneficiando a individuos y  a la sociedad. Lo malo es cuando una ambición voraz lleva a conseguirla sin respetar las vías justas para obtenerlo y entonces aparecen el robo, la explotación, la denigración. Pero no es la pretensión de obtener dinero la culpable de esos males, sino los medios injustos que una moral degradada está dispuesta a utilizar con ese fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Generar trabajo digno y pagar a cada uno lo que merece tiene consecuencias directas y beneficiosas en la vida de la gente. Más que los discursos conmovedores de ayuda gratuita que no construyen el bien, lo regalan. Y los regalos son buenos en tanto son extraordinarios, en tanto no vulneran el valor de la conquista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La plata es buena como medio, no como fin. Interesarse por ella no intoxica el corazón ni nos vuelve materialistas. Lo físico y lo espiritual hacen la mejor dupla en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desacreditar el valor del dinero no castiga a los abusadores ni beneficia a los trabajadores. En cambio, fortalecer la idea del dinero como medio legítimo y justo para intercambiar valor por valor es fortalecer la cultura del trabajo, del mérito y de la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bien común no se consigue con el regalo de alguien. Se construye con el trabajo de hombres que sepan cómo hacerlo, cómo ganarlo. Y requiere de un corazón tal vez menos estereotipado que el de telenovelas, pero que lata igual de fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresa Batallanez&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2765345201590124435?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2765345201590124435/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2765345201590124435&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2765345201590124435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2765345201590124435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/04/plata-plata.html' title='Plata, plata'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-3362668203185620445</id><published>2011-04-05T14:58:00.000-03:00</published><updated>2011-04-05T14:58:48.284-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Sin respuestas</title><content type='html'>La calesita electoral no para y oímos canciones viejas con cantantes que sólo nuestra amnesia puede considerar nuevas.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rasgándose las vestiduras con gestos plañideros dignos de mejor causa, viejos carcamanes de la política pretenden que olvidemos sus gestiones fallidas y esgrimen frases como: "Lo que pasó, pasó, es el pasado, nuestro país ha cambiado y madurado lo suficiente como para que el caos que produjo nuestra administración, que fue muy saboteada por una oposición que puso palos en las ruedas y que terminó en un desastre no deseado, no vuelva a producirse en el futuro". O, peor aún: "Volveremos para salvar a la patria", obviando olímpicamente sus errores y horrores. Cualquiera que conserve un poco de memoria recordará a la niña desnutrida de Tucumán, cuya foto recorrió diarios, noticieros televisivos y cables de todo el mundo en el trágico diciembre del 2001; la matanza en las calles cuando la gente salió a reclamar por sus ahorros; los malos servicios del supuesto Primer Mundo; la Embajada de Israel y la AMIA derrumbadas, junto con la voladura de Río Tercero, desastres jamás esclarecidos durante la delirante década de los 90; las inundaciones de barrios otrora altos y la de los tradicionales bajos a la vera del Riachuelo, jamás saneado a pesar de los mil días prometidos por inolvidables ministras de medio ambiente (se decía que el otro medio ya no existía). ¿Cómo olvidar la promesa de plataformas espaciales para ir a la estratósfera en discursos más tartamudos que los de el rey Jorge VI del cine? ¿Cómo no mencionar los proyectos del tren bala contrastados con la reciente experiencia de viajar diecisiete horas en trenes destartalados con frenos más dudosos que discurso de político para arribar a Mar del Plata? ¿Cómo no recordar aquella película del año 60 Los inundados, de Fernando Birri, donde la gente de Santa Fe vivía cada año el horror de quedarse sin hogar mientras niños corrían al tren para que les tiraran diez centavos y ver cuarenta años después escenas parecidas ante la repetitiva promesa de mejorar la vida de la gente humilde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi pobre cerebro perturbado ya perdió la cuenta de los slogans y frases desafortunadas que jalonaron la historia más o menos reciente que a veces parece muy lejana. "El país trabaja y avanza", "Argentina potencia", "Primer Mundo", "revolución productiva", "profundizar el modelo", "el silencio es salud", horrendo anillo alrededor del Obelisco que se refería a no tocar bocinas de autos, pero que siendo época de dictaduras cobraba un significado espantoso. Y es que para titular los gobernantes y sus encargados de prensa son de una creatividad deslumbrante, que por supuesto no corre pareja con la efectividad y rapidez de sus actos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie explica con sinceridad cuáles son las fallas que llevan a desamparar a los ciudadanos de menos recursos y llegar a la desnutrición, horror repetido a lo largo de todos los gobiernos en distintos puntos del país. Falla la educación, falla la información, falla la distribución de la riqueza, lo único que no falla es la riqueza de nuestro suelo ni el optimismo de los cuadros sinópticos de gobernantes sueltos de cuerpo y lengua. Y lo que lamentablemente sigue fallando es nuestra memoria, no sólo la histórica, sino, muchas veces, la simple pero importante memoria cotidiana. Por eso votamos a personas que ya han tenido la oportunidad de gobernar y han dejado tendales de desocupados, no educados y hambrientos. Ellos se defienden hablando de complots y sabotajes o diciendo que las condiciones sociales eran muy diferentes y que ahora ya no serían posibles aquellos errores. Y uno se pregunta: ¿quieren decir que hoy en día las condiciones son mejores? ¿Y quién las mejoró? ¿El gobierno del que están en contra? Y cuando las contradicciones de ellos nos perturban y confunden, brotan las nuestras y, más dubitativos que Hamlet en su "ser o no ser", meditamos sobre lo difícil que es gobernar y lo mucho más difícil que es ser gobernado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-3362668203185620445?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/3362668203185620445/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=3362668203185620445&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3362668203185620445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3362668203185620445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/04/sin-respuestas.html' title='Sin respuestas'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-3373074536136871003</id><published>2011-04-05T14:56:00.000-03:00</published><updated>2011-04-05T14:56:38.469-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arturo Pérez-Reverte'/><title type='text'>El motoquero del semáforo</title><content type='html'>La moto está parada en el semáforo de un paso de peatones, con un pavo encima: un mensajero con el rótulo fosforito de su empresa en la espalda. Detengo el coche en su aleta de babor y miro la máquina.&lt;span id="fullpost"&gt; Pese a la caja portaequipajes del asiento trasero, me recuerda la hermosa moto italiana que tuve hace treinta y tantos años largos, a esa edad en que te crees invulnerable; cuando eres joven, inconsciente y capaz de salir de viaje nocturno cayendo lluvia a mantas, atravesando a ciegas pantallas de agua pulverizada de camiones por carreteras de doble dirección, y crees que estamparte contra un coche o un árbol, a 160 kilómetros por hora, es algo que sólo puede pasarle a otros, y nunca a ti. El caso, como digo, es que estoy mirando la moto y al usuario con una punzada de nostalgia. Bajo el casco y el barbur, el mensaka parece motero veterano, treintañero largo. Está tranquilo y a lo suyo, abiertas las piernas, las botas militares apoyadas en el suelo, pendiente de que el semáforo pase a verde. Pensando en sus cosas, supongo. En que va retrasado en las entregas, o a quién votar en las municipales. Cualquiera sabe. Y en ese momento, despistado al volante, frenando en el último instante porque no se había fijado en el semáforo, llega el pringao.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay golpe fuerte. Sólo el chirrido del frenazo sobre el asfalto. Riiiias. Miro a mi derecha y veo que un coche, deteniéndose casi de milagro en el último momento, golpea ligeramente la moto por atrás. Apenas un toque en el neumático de la rueda trasera. Cloc. Lo justo para que, sin hacerle desperfectos visibles, la moto salga despedida tres o cuatro metros adelante, con el motero pateando a un lado y a otro en desesperado esfuerzo por mantener el equilibrio. Y lo consigue, el tío. Logra estabilizarse un trecho más allá, pasadas las marcas de pintura del paso de peatones, y desde allí se vuelve para comprobar qué diablos ha ocurrido. Entonces ve el coche detenido donde antes se encontraba él, y al conductor que, petrificado, las manos agarrotadas en el volante y expresión estupefacta, lo mira reponiéndose del susto. Acojonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces asisto a una escena memorable. Con una sangre fría envidiable, tras quedarse unos instantes mirando hacia atrás como si no diera crédito a lo ocurrido, el mensaka se baja de la moto, la pone sobre la pata de cabra, echa un vistazo comprobando que no hay daños de importancia, y luego se acerca despacio al automóvil, tomándose su tiempo. Es un tipo de aspecto rudo, vigoroso y con aparente buena salud. El casco negro, del que sólo ha levantado la visera, refuerza su aspecto amenazador. Y huelga señalar que, para entonces, los conductores de los tres o cuatro coches que estamos cerca seguimos el asunto con atención no exenta de morbo, haciendo cábalas sobre si el primer guantazo se lo va a dar el mensaka al conductor con la derecha o con la izquierda, o si se limitará a enumerarle a gritos la relación completa de sus muertos más conspicuos y frescos. El del coche debe de andar en cálculos parecidos, pues permanece atrincherado tras el volante, igual de blanco que una hoja de papel marca El Galgo. Y en ésas ocurre la cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre despacio, sin alterarse, el mensaka ha llegado a la altura del conductor y se inclina a mirarlo. Este es más bien de perfil tiñalpa, con poca chicha. Salta a la vista que no sabe qué hacer ni decir, y que teme le pongan la cara como un mapa de carreteras. Entonces, cuando el motero tiene ya apoyada una mano en el abridor de la puerta, lo veo inclinarse un poco más, mirando hacia el asiento de atrás del vehículo. Sigo la dirección de su mirada y descubro a dos enanos de ocho o diez años, niña y niño, sentados allí, con sus cinturones de seguridad puestos. En ese momento, el mensaka hace una de esas cosas que a veces, hasta en los momentos más negros de la vida, puede reconciliarte con el ser humano. Se queda inmóvil un instante, como pensándoselo, la mano aún puesta en la puerta del coche. Luego se yergue despacio, mira al conductor y le suelta esta frase inmortal: "Un día te vas a matar, gamberro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso es todo. Después, sin esperar respuesta -el otro sigue sentado, sin arrestos siquiera para balbucir una excusa-, el mensaka se dirige a la moto tan tranquilo como vino, echa un último vistazo para confirmar que no hay desperfectos, sube a ella, la pone en marcha y se va. Yo meto la primera y arranco a mi vez, pues suenan detrás bocinas impacientes de coches, y veo al motero perderse en el tráfico, a la entrada de un túnel. Entonces caigo en la cuenta de que ni siquiera he podido verle la cara. Y pienso que es una lástima. Me gustaría reconocerlo en cualquier calle, con la moto parada. Aparcar cerca, señalar el bar más próximo e invitarlo a una caña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Pérez-Reverte&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-3373074536136871003?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/3373074536136871003/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=3373074536136871003&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3373074536136871003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3373074536136871003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/04/el-motoquero-del-semaforo.html' title='El motoquero del semáforo'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8038093590281308896</id><published>2011-04-05T14:54:00.000-03:00</published><updated>2011-04-05T14:54:09.771-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Bases</title><content type='html'>La humanidad ha transitado la historia provocando, sufriendo y superando crisis de toda índole. El poder, las religiones, las guerras declaradas y las ocultas y subterráneas, las catástrofes naturales, las pestes, el hambre, la ignorancia, el fanatismo -ya sea político, religioso o ambos aspectos trágicamente combinados- y oscurantismos varios han sido algunos de los muchos obstáculos contra los cuales debió luchar el ser humano en combates desiguales y sangrientos. &lt;span id="fullpost"&gt;Pero al cabo de siglos las sociedades llegaron a unos acuerdos más o menos viables que aseguraron ciertos derechos casi nunca cumplidos, pero, al menos, escritos por gobernantes que al estampar su firma al pie de esos documentos, dieron ciertas bases de respeto para todos. La revolución americana y la francesa sabiamente combinadas se atrevieron a poner sobre el tapete la decisión de cumplir con los objetivos de la libertad, la igualdad y la fraternidad y el derecho fundamental de poder reclamar, al poder de turno, ecuanimidad y justicia, fuera uno rico o pobre, negro o blanco, religioso o ateo, hombre o mujer, principios que en parte ya había planteado el cristianismo en sus orígenes, luego desmentidos y contrariados por las cazas de brujas y las inquisiciones de la Edad Media y aun de los supuestamente progresistas siglos XVI, XVII y XVIII. Los jóvenes países americanos fueron refundados como repúblicas independientes sobre esos derechos fundamentales, desde los Estados Unidos de América hasta la Argentina, pasando por toda Latinoamérica. Estos principios revolucionarios pasaron a ser conjuntos de leyes agrupados en documentos llamados Constituciones, que se convirtieron en las leyes supremas de aquellos estados. Habiendo pasado dos siglos, vemos cómo se han cumplido o avasallado esos derechos y esos pactos sociales que nacieron de la sana intención de lograr una mejor calidad de vida para los pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fragor de las luchas por el poder, la tiranía de la ambición de grupos privilegiados -no por títulos de nobleza, inexistentes gracias a la letra de las constituciones liberales, sino por empeño, fuerza, casualidades y causalidades que favorecieron a personas ubicadas en el lugar correcto en el momento preciso, por ejemplo, descubrimiento de petróleo y oro, guerras ajenas que permiten ingresos extras, venta de armas o repentinas especulaciones financieras favorecidas por crisis mundiales, ha creado nuevas aristocracias que abusan de su poder y crean condiciones de vida que se dan de patadas con los principios básicos de aquellas cartas magnas. Y no es un problema de izquierdas o derechas; los extremos se tocan, y tanto el capitalismo salvaje como el comunismo han incurrido e incurren en gravísimas violaciones de la más elemental libertad individual para acceder a mejores calidades de vida. Y ambos invocan a "los padres de la Patria" sin evaluar los cambios de contextos y condiciones a los que cualquier sociedad democrática sensata debe estar atenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra Constitución decreta que todo argentino debe tener trabajo, salario justo, vivienda digna, libertad de expresión, salud, educación y seguridad. O sea que nada de eso debe ser retaceado y cualquier gobierno que lo proporcione no debe esperar un agradecimiento servil y la glorificación eterna, pues es ni más ni menos que su obligación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Constitución de los Estados Unidos no incluyó jamás el terrible racismo que durante todo el siglo XIX y hasta muy avanzado el siglo XX se ejerció contra los negros y, sin embargo, existió -¡y cómo!-. Las Repúblicas Socialistas Soviéticas no estaban teóricamente autorizadas a mandar a Siberia a los disidentes, ¡pero lo hicieron!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra Constitución ordena la no injerencia en las acciones privadas de los ciudadanos y este veterano de setenta y un pirulos no vio cumplir jamás esta orden. O sea: todas las sociedades tienen muchos muertos en el placard y deberían volver a revisar aquellos principios básicos en lugar de hacer autobombo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8038093590281308896?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8038093590281308896/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8038093590281308896&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8038093590281308896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8038093590281308896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/04/bases.html' title='Bases'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-5691319625173066930</id><published>2011-03-27T19:04:00.000-03:00</published><updated>2011-03-27T19:04:26.744-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Valiente Noailles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>El principio de la crueldad</title><content type='html'>Comentábamos hace poco la película de Woody Allen en la cual el cineasta parecía flexibilizar su postura de lucidez extrema frente a la realidad y justificar, o al menos no juzgar, las aproximaciones a ella que, para hacer llevadera la vida, tienden a un autoengaño. Complementando el debate abierto en ese artículo, en el extremo opuesto de esta flexibilización se encuentra un muy interesante pensador francés actual, Clément Rosset. &lt;span id="fullpost"&gt;Releyendo su Principio de crueldad, uno se encuentra con una cita de un argentino, que en este caso no es Borges, sino Sabato: "Quiero ser seco y no adornar nada. Una teoría debe ser despiadada y se vuelve contra su creador si el creador no se trata a sí mismo con crueldad". Este principio de crueldad es refractario a cualquier explicación de la realidad que la edulcore. Para Rosset, cultor de la idea de dicha trágica, la vida de los hombres resiste, a pesar de todo, a las infinitas razones de hallarla ridícula, miserable o absurda. Pero resiste sólo luego de enfrentarse sin piedad con lo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su posición podría sonar algo masoquista: sin conocer lo trágico no es posible conquistar el gozo de vivir. Rosset toma la medicina más amarga de la existencia, como si quisiera vacunarse de antemano contra ella. Bajo el lente de esta "ética de la crueldad", analiza las filosofías o posturas que atenúan la aspereza de lo real para rescatar sólo aquellas que no la escamotean. Una es la filosofía de la "dicha a pesar de", la otra es la dicha que radica en la sublimación del pesar. Ahora bien, pensado genéricamente, esto plantea algunos interrogantes. ¿Es preferible la dicha trágica o la ingenua? ¿Qué determina lo genuino de una dicha, su origen o su eficacia? Probablemente no haya una respuesta única a estos interrogantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más aún: ¿debe uno ingerir cualquier dosis de "verdad" a costa de la auto-aniquilación? ¿Hay que tratarse con la crueldad a la que aludía Sabato? ¿Se trata de usar siempre la medicina de la "verdad cruel", ignorando la naturaleza de quien la recibe? La paradoja del mundo es que lo que a unos salva a otros hunde. Tal vez no haya que arbitrar entre una postura u otra. Se trata de encontrar el hábitat que está diseñado para uno y de advertir qué es lo que está dispuesto a aceptar la propia naturaleza. Nietzsche decía que quien no es águila no debe construir su nido sobre abismos. (El propio Rosset entró hace unos años en una depresión profunda.) Nadie debe habitar las zonas que no puede soportar, así como nadie debiera habitar las zonas que, aun siendo soportables, suponen un consciente autoengaño. Tal vez no haya siquiera una elección en esto: hacerse la pregunta es ya haberla contestado. La lucidez necesaria para hacer la pregunta de Rosset no tiene retroceso, aunque lo desee. Y quien no se la hace, no la visualiza ni tiene necesidad de enfrentar el problema que plantea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Valiente Noailles&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-5691319625173066930?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/5691319625173066930/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=5691319625173066930&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5691319625173066930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5691319625173066930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/03/el-principio-de-la-crueldad.html' title='El principio de la crueldad'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-5989708337587133161</id><published>2011-03-13T05:46:00.000-03:00</published><updated>2011-03-13T05:46:48.142-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>"No entiendo, hermano"</title><content type='html'>Qué feo es quedarse afuera y no entender lo que pasa a nuestro alrededor! Es una sensación de aislamiento y alienación. Sobre todo cuando se trata de cosas que una respetable mayoría parece comprender y que han sido asimiladas por diversas sociedades muy distintas entre sí. Y no es que uno quiera saberlo todo e incorporar cuanta moda irrumpa en este atribulado mundo donde nos obligan a consumir pavadas y extravagancias muy ajenas a nuestras verdaderas necesidades.&lt;span id="fullpost"&gt; Es que al ver el éxito masivo de ciertas experiencias y formatos, especialmente en el glamoroso universo del entretenimiento, uno no puede resistir la tentación de sumarse al montón y disfrutar como los otros lo hacen. Pero no es tan fácil como puede parecer. En primer lugar, hay que modificar sistemas internos de comunicación que a ciertas edades resulta muy difícil cambiar. La educación recibida y los usos y costumbres de la época en que comenzamos a formar nuestra personalidad son barreras rígidas que no todos estamos dispuestos a violar. ¿Cómo entender las reglas del Gran hermano, por citar un ejemplo? ¿Cómo puede entrar en la cabeza de veteranos criados en la creencia de que sólo la verdad nos hará libres? ¿Cómo resolver esas realidades que toman formas de ficción cada vez que a los participantes se les ocurre desarrollar estrategias para ganar un premio? A primera vista todo parece normal. Se junta un grupo heterogéneo de jóvenes (¿Por qué no viejos? ¡Vaya uno a saber!). Este grupo en general sólo es diverso en apariencia, porque la mayoría de las veces sus integrantes son absolutamente homogéneos en el lenguaje, modo de vestir y desenfado sexual, con escenas bajo las sábanas que producen variados efectos en la audiencia. Se les explican las reglas y ellos parecen entenderlas, cosa que no logra este dinosaurio que escribe. Como en el juego del truco se miente, se traiciona y se hacen señas y trampas, pero el encierro obligatorio durante meses hace que afloren todo tipo de sentimientos negativos, que van desde la broma pesada a los accesos de llanto convulsivo o de las agresiones físicas y verbales a las confesiones desgarradoras. Lo que este vejete no puede terminar de comprender son los sesudos debates de periodistas que dicen entender el juego y sin embargo se enganchan en cuestiones morales. Juzgan a esos aspirantes a los quince minutos de gloria como si fueran criminales de guerra o héroes nacionales. Emplean horas y horas de aire televisivo o radial y decenas de páginas de diarios y revistas para alabar, burlar, destruir o debatir conductas que no resisten el más mínimo análisis y que responden al viejo impulso de pisar cabezas para llegar al éxito. Son algo así como la legalización mediática del engaño y la traición, pasiones que existen y han existido siempre en la realidad y que ahora se convierten en negocio y exhibicionismo. Lo curioso, o no tanto, es que estos formatos no nacen en países subdesarrollados ni tampoco en los Estados Unidos: se originan en la antigua, culta, progresista, equilibrada y liberal Holanda, ejemplar en muchos aspectos y sorprendentemente mediocre en otros. Su calle de las luces rojas con chicas de todas las razas ofreciéndose en vidrieras, sus porno shows de sexo en vivo, su marihuana libre, fueron características que revolucionaron las décadas de los sesenta y setenta, y que se practicaban con un orden civilizado sin desbordes ni violencia visible (este dinosaurio paseó por las calles de Amsterdam en aquellos años y pudo comprobarlo). Pero si me hubieran dicho hace treinta años que ese país iba a producir el Gran hermano no lo hubiera creído. Prejuicios que uno tiene, ¿que le vamos a hacer?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo concreto es que sigo sin entender a qué conduce ofrecer puertas de entrada a la fama y notoriedad que no tengan que ver con las condiciones, el talento, la vocación, la inspiración, el estudio y la disciplina, creando universos falsos, cerrados, claustrofóbicos y asfixiantes. Algunos superan esa etapa y pueden encarrilar sus vidas. Otros, la mayoría, caen en la depresión al perder esa fama puro cuento que el juego les dió. Eso no lo puedo aceptar, es como hacerlos vivir el paraíso y mandarlos al infierno en seis meses. Los pibes no se lo merecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-5989708337587133161?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/5989708337587133161/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=5989708337587133161&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5989708337587133161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5989708337587133161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/03/no-entiendo-hermano.html' title='&quot;No entiendo, hermano&quot;'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1615864724982491374</id><published>2011-03-13T05:44:00.000-03:00</published><updated>2011-03-13T05:44:16.331-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mori Ponsowy'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>Chicas superpoderosas</title><content type='html'>Nadie duda de que hoy, en Occidente, las mujeres somos más libres que en los siglos anteriores. Hemos asumido a conciencia nuevos deberes y responsabilidades. Trabajamos y ayudamos a mantener -o mantenemos- nuestros hogares. Elegimos cuándo y con quién casarnos. Tenemos responsabilidad financiera, carreras en las que aspiramos tener éxito.&lt;span id="fullpost"&gt; Nuestro futuro no es el que nos imponen nuestros mayores o nuestro género, sino el que nosotras mismas nos inventamos. Votamos. Somos médicas, periodistas, senadoras, juezas, arquitectas, ministras, presidentas. Nadie hubiera dicho, hace cincuenta años, que llegaríamos tan lejos, tan rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que trabajar no es lo único que hacemos. Hemos luchado por la igualdad de género, pero la diferencia primigenia entre varones y mujeres sigue siendo la misma de hace cincuenta años. La misma de hace mil. La misma de siempre: nosotras albergamos nueve meses dentro de nuestros propios cuerpos los cuerpecitos de nuestros hijos; nosotras los alimentamos de nuestro pecho; nosotras nos despertamos primero, en cuanto suena el llanto. Nosotras somos madres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que los varones también son padres y hoy muchos de ellos se ocupan de sus hijos tanto como las madres. Sin embargo, tanto en Europa como en la Argentina o Norteamérica, el cuidado y la crianza de los niños todavía recae mayormente sobre las mujeres. Dicho así suena cortito, pero en la matemática del tiempo cotidiano no lo es. Preparar el desayuno, despertar a los niños para ir a la escuela, llevarlos al médico y a fiestas de cumpleaños, comprar útiles escolares, asistir a reuniones con maestras, hacer las compras, cocinar y llevar uno que otro hámster al veterinario, nos dejan más cansadas y con mucho menos tiempo libre que a los varones. Y no se trata tan sólo de una sensación subjetiva. Según el Informe de Desarrollo Humano de la ONU de 2004, se estima que considerando tanto el trabajo asalariado como el doméstico, las mujeres trabajamos notablemente más que los varones. Dice el informe: "Las mujeres representan el 51% de la población mundial, hacen el 66% del trabajo, reciben el 10% del ingreso y son dueñas de menos del 1% de la propiedad."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Menuda igualdad hemos logrado! Trabajamos, pero nuestros salarios siguen siendo menores que los de ellos. Compartimos la carga económica de nuestros hogares, pero tenemos menos tiempo libre. Incursionamos en actividades que eran exclusivamente masculinas, pero no le restamos atención a las tareas que siempre estuvieron a nuestro cargo. ¿Fue esto lo que soñaron las primeras feministas, aquellas mujeres revolucionarias que lucharon para que las que viniéramos después gozáramos de mayor libertad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un artículo publicado recientemente en el Yale Journal of Law and Feminism, Naomi Cahn sostiene que las mujeres tendríamos que "empezar a aflojar algo del control y el poder que ejercemos dentro de la familia si queremos acceder a una mayor igualdad en el mundo laboral." El hecho de que las mujeres sin hijos tengan en promedio salarios mayores que las que son madres da mucho que pensar. En cierto modo, Cahn parece estar diciendo: "Chicas, no se puede todo al mismo tiempo." Suena razonable. Pero, ¿cuántas de nosotras estamos de verdad dispuestas a perder el control sobre la casa y la crianza de los niños? Aunque nos deje agotadas, ¿no es una gran fuente de orgullo esto de poder con todo? En el fondo, ¿no estamos íntimamente convencidas de que lo hacemos mejor que ellos, que el hogar nos importa más, que el vínculo madre-hijo es más fuerte y más profundo que el vínculo padre-hijo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hablamos de la desigualdad de género que todavía persiste, las mujeres solemos culpar a los varones. Decimos que nosotras hemos cambiado y progresado, pero que ellos siguen en el mismo lugar de siempre. ¿Será verdad? ¿O será que es más fácil conquistar nuevos territorios que ceder parte de nuestro dominio sobre los viejos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier súper héroe parece poco en comparación con lo que muchas queremos ser. Tal vez haya llegado la hora de aflojar un poco y preguntarnos si estamos cómodas con este disfraz de chicas súper poderosas que nos hemos puesto. Eso de volar, de salvar el mundo y tener capa es fantástico. Pero también resulta agotador. Quizá hoy nosotras, como hace décadas las feministas, tengamos la tarea de inventar una nueva forma de ser mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mori Ponsowy&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1615864724982491374?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1615864724982491374/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1615864724982491374&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1615864724982491374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1615864724982491374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/03/chicas-superpoderosas.html' title='Chicas superpoderosas'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8815417331648399410</id><published>2011-03-13T05:41:00.000-03:00</published><updated>2011-03-13T05:41:38.330-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Constitución</title><content type='html'>La Constitución Nacional dice que somos una Nación representativa, republicana y federal. Durante años (demasiados) no fuimos representativos porque soportamos y a veces reclamamos dictaduras que anulaban partidos políticos y cerraban congresos y, por lo tanto, cámaras de representantes. &lt;span id="fullpost"&gt;Republicanos fuimos sólo nominalmente porque no teníamos reyes pero sí aristocracias que se creían "nobleza criolla", "padres de la Patria", "gente bien" y "la crème de la crème", o patotas seudo populares que formaron feudos de nuevos ricos (con pizza y champagne incluidos) o deslumbrantes vestuarios presidenciales. En cuanto al federalismo, el que esto firma suele repetir aún en sus shows el amargo chiste de que "lo único federal que tuvimos fue el jabón Federal". Esto lo comprobamos día a día con los sucesivos gobiernos de todo signo y condición ejerciendo la tutela y la repartija de riquezas en forma sospechosamente parcial, de acuerdo a la política partidista y no al interés general. Y no sólo el centralismo ha sido una constante en nuestra realidad sino también la falta de comunicación entre los territorios provinciales. A la destrucción y fragmentación de la red ferroviaria sin prisa y sin pausa (pero que tuvo su culminante tiro de gracia en los noventa con refranes del tipo de "ramal que no rinde, ramal que se cierra"), ha seguido la deficiente intercomunicación de nuestro transporte aéreo que produce dilaciones, rodeos y demoras insoportables al sufrido viajante que tiene la atrevida quimera de ir de San Juan a Formosa, de Corrientes a Neuquén o de Salta a Río Gallegos sin hacer los viajes de Gulliver: rebotar de su punto de partida al aeroparque capitalino y desde allí con demoras, conflictos gremiales eternos que incluyen huelgas de personal de rampa, maleteros, azafatas, pilotos y controladores, tratar de abordar aviones que cambian sus configuraciones, tamaños y clases en forma sorpresiva antes de cada vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea, que si algún acaudalado señor o señora tienen dinero o millas acumuladas como para solicitar pasajes en clase business pueden encontrarse con la sorpresa adicional de que les toque un avión sin esa clase y deban viajar en turista con un vale a cuenta para su próximo viaje en la compañía, que puede ser dentro de un año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor es que a todo se acostumbra uno y entonces opta por micros que cruzan rutas no demasiado seguras por lo estrechas y poco cuidadas. O autopistas donde coloridos piquetes organizados por pobres, clases medias en crisis y ruralistas encrespados hacen aun más ardua la comunicación y el enlace entre las "provincias unidas del sur".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué interesante sería no escuchar más discursos y enunciados de gobiernos y oposiciones que fueron gobierno y no hicieron lo suficiente (por no decir un corno, que queda feo) por cumplir de una buena vez la Constitución Nacional sancionada, burlada, ninguneada, violada, anulada, modificada y momificada a lo largo de tantos años!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué lindo sería ver listas de gente con vocación política e impecable curriculum vitae en lugar de las sábanas que parecen un rejunte de acomodados, tránsfugas y panqueques de dudosa calidad para que la representatividad no huela a rancio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué estimulante sería no oír amenazas de golpismo y destitución y sí escuchar propuestas concretas que salgan de generalidades como "prometo un país justo", "aseguro el cumplimiento de la ley", o "seguiremos la ruta de la recuperación"!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y qué maravilloso sería poder ver una acción conjunta de todos los territorios nacionales! ¡Que no se limitaran a tener los mejores vinos, las naranjas más jugosas, las empanadas más ricas, las termas más curativas, la alfarería más auténtica y las nieves más blancas, sino que tuvieran autonomía, independencia y sentido de pertenencia a un todo que se llame Nación, comandada desde la Rosada pero construida y gobernada por los hijos de cada tierra con el común denominador de los intereses nacionales!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8815417331648399410?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8815417331648399410/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8815417331648399410&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8815417331648399410'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8815417331648399410'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/03/constitucion.html' title='Constitución'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2705095675400118895</id><published>2011-03-13T05:39:00.000-03:00</published><updated>2011-03-13T05:39:30.096-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teresa Batallanez'/><title type='text'>Malhumor</title><content type='html'>Nada funciona bien. El bondi pasa de largo. El taxi sale carísimo. Una señora se cuela en la fila. El próximo bondi viene repleto. Hay corte y desvío en Retiro. Piquete, estruendos. Una cuadra, una hora. Buenos Aires esta hecha un infierno: ¡qué malhumor!&lt;span id=fullpost&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que irse del país. Esto no tiene solución. Los políticos no sirven para nada. No hay valores. Y, según muchas mujeres, ¡ya ni hombres quedan! Vamos para atrás. Hasta el tiempo está cada vez peor. Ya no sólo mata la humedad, ahora hasta los mosquitos son mortales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay malhumor en las calles por veredas rotas, por dueños de perros que a la vista de todos dejan que sus animales decoren la cuadra y luego tiran altivos de la cuerda como para que sus artistas no se contaminen con la obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay malhumor en la cola para pagar servicios porque cajeras y clientes se afilian al desgano y el maltrato, porque algunos intentan sacar ventaja en unas filas inentendibles, porque hay 30 grados y ni un solo ventilador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay malhumor en la guardia médica donde cada paciente considera su urgencia lo más urgente y a lo largo de eternas esperas no hay un criterio de prioridad de atención ni alguien que asuma la responsabilidad de responder a las inquietudes básicas de enfermos doloridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco en el aeropuerto hay alguien que responda por los retrasos o las cancelaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay malhumor en el tráfico de avenidas donde unos autos se tiran encima de otros, no se respetan las señales y se agrede al que va a una velocidad normal, prudente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay malhumor en la tele, no se sabe bien por qué, pero todos gritan, protestan, exigen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay malhumor en la esfera política donde unos y otros se hablan como enemigos, no se escuchan y agregan a sus oraciones la cuota de agresividad y de soberbia que inyecta el malhumor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay malhumor en las familias porque no hay plata, no hay tiempo, no hay ánimo y abundan los problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que se vayan todos. Total, ¿para qué?. Qué va a haber futuro si ni presente hay. Esto es un caos. Nos explotan, nos exprimen. Nos tienen hartos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo inmunizarse frente a la queja constante y extendida? ¿Cómo mantener la esperanza en un ambiente tan contaminado por el pesimismo? ¿Cómo rescatar el aliento que se hunde en un mar de presagios apocalípticos? ¿Y cómo hacerlo sin caer en la hipocresía, el falso optimismo o una visión naíf de la realidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay razones válidas para la queja. Y muchas. Bien valen una protesta malhumorada y en voz alta. Pero cuando la frecuencia del quejido aumenta hasta convertirlo en constante, más vale pensar en alguna solución en lugar de contaminar el ambiente con nuevas razones para el malhumor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El malhumor es tóxico, cero constructivo, frustrante. Desproporciona los juicios, las palabras, los gestos. Nubla la razón, destapa y alienta las miserias. Se parece a un aguijón que, cargado de veneno, sólo se complace cuando logra inyectarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrirse y detenerse a observar realidades ajenas es una herramienta eficaz contra el malhumor. No es consuelo de tontos, es una virtud de los que aspiran a vivir bien. Es ser capaz de salirse de la visión egocéntrica del mundo para tener una visión realista del alrededor. Y no para convertirse en la Madre Teresa -¡quién pudiera!-, sino por lo menos para sumar a otros a la balanza imaginaria que justifica las broncas y permitir que haya un peso diferente al propio antes de emitir un quejido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de pintarse una sonrisa, hacer chistes o cegarse ante los problemas sino más bien de evitar la rabia prolongada, el encono, la resistencia a aceptar la realidad cuando no se puede cambiar. Mirar al otro ayuda a poner en perspectiva nuestros problemas, ver el cuadro grande y reconocer de modo más exacto la dimensión de nuestro padecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy el malhumor se suele solucionar con pastillas, con shopping, con caprichos o alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay ayudas más baratas, menos efímeras y más constructivas, como el encuentro con amigos, los buenos aromas, las buenas vistas, las películas, los libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y otra fundamental: procurar celebrar más. Festejar todo lo posible alegra y contagia, genera bienestar propio y ajeno. Y no esperar a un gran acontecimiento, sino celebrar esa alegría chica que se cuela en la vida un martes cualquiera; discreta, silenciosa, casi invisible. Sacarla a la superficie y lucirla como un gran Oscar a nuestro mejor yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresa Batallanez&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2705095675400118895?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2705095675400118895/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2705095675400118895&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2705095675400118895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2705095675400118895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/03/malhumor.html' title='Malhumor'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-5660662587048705355</id><published>2011-02-27T10:15:00.000-03:00</published><updated>2011-02-27T10:15:53.890-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>¿Preparados o domesticados?</title><content type='html'>He oído decir durante toda mi vida a mucha gente esta frase: "No estoy preparado para ésto". El ésto podía ser la democracia, un hijo, una pérdida económica o afectiva y la desaparición física de algún ser querido. Y a pesar de todo, la vida, en su constante fluir, nos hace superar lo que parece insuperable.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se hace camino al andar", dijo el poeta, y pocas verdades son tan contundentes. Todo parece imposible hasta que se concreta y uno, con menor o mayor éxito, debe enfrentarlo. ¿De dónde sale la fuerza? Nunca se sabe. Gente fuerte y dura se derrumba ante golpes que personas aparentemente débiles afrontan con entereza inaudita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos una caja de sorpresas los humanos, y nuestro instinto de supervivencia es tan grande que sacamos fuerza de nuestra debilidad y nos sobreponemos a los golpes de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En catástrofes, guerras y otras calamidades nos brota, vaya a saber desde qué recóndito lugar de nuestro espíritu, una potencia que en condiciones normales no saldría nunca a relucir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como animales de costumbres que somos nos adaptamos a lo aparentemente inadaptable. Claro que todo tiene un límite y cuando vemos al pueblo de Haití explotar en gritos de rebeldía ante el cruel destino de catástrofes naturales y pésimos gobiernos nada naturales, comprendemos a esa muchedumbre y a sus violentos reclamos. La tradicional mansedumbre de esos seres castigados por siglos de injusticia se transforma en violencia y desesperación, que son la otra cara del mismo instinto de conservación que durante años se ha traducido en la pacífica inercia del fatalismo y ahora estalla en clamor como  último intento de sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso uno se pregunta: ¿hasta cuándo se puede aguantar el maltrato o, peor aún, el destrato? ¿Es mejor gritar a tiempo que tener que recurrir a la violencia a veces asesina? Y las respuestas no son claras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas cosas se consiguen con la paciencia y muchas otras por la fuerza. Es el eterno tira y afloje entre el débil  y el poderoso, entre la indiferencia del que manda y la ignorancia del que debe obedecer. Cuando uno ve cuadros de miseria horrorosa donde la condición humana es llevada a niveles bajísimos, no puede menos que pensar y preguntarse cómo se llega a esos límites, cómo se instalan en las sociedades esas situaciones de subdesarrollo no sólo material, sino -y principalmente- moral, y por qué son aceptadas como naturales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la falta de educación, el hambre, la desocupación, para luego con arbitrariedad juzgar a los que en ese contexto de miserabilidad erran el camino y optan por el crimen para sobrevivir con las mismas pautas que se aplican a los que delinquen con premeditación y alevosía, habiendo tenido formación suficiente como para poder ser honestos. Y uno llega a conclusiones espantosas con justificaciones inadmisibles resumidas en expresiones como y, así es la vida, era el destino, es lo que hay y demás lugares comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie está preparado para nada, todo es sorpresivo, caprichoso e insólito. Todo está en orden, calmo y sereno, y de pronto, a la vuelta de la esquina, está el punto de inflexión, el accidente, el cambio, la curva peligrosa y nuestro mundo se derrumba. Y uno tiene que seguir. Debe ser por eso que los verdaderamente sabios disfrutan de lo poco o mucho que tienen, valoran sus afectos, se abrazan a sus ideales de vida, expresan su amor y gozan de un atardecer, una brisa cálida, una caricia o alguna cabriola de ese perro que pasa o de la risa espontánea de algún bebé que desde su cochecito mira al mundo como un espectáculo nuevo que no presenta más que promisorias sensaciones. Ellos no están preparados para lo que vendrá, pero ya comprenden que mientras alguien los quiera no correrán peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para lo único que nadie debería estar preparado es para la aceptación de la injusticia como norma de vida. Reclamar es existir; acostumbrarse a la falta de respeto es una mala manera de ir muriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-5660662587048705355?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/5660662587048705355/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=5660662587048705355&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5660662587048705355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/5660662587048705355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/02/preparados-o-domesticados.html' title='¿Preparados o domesticados?'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6595001741464687135</id><published>2011-02-20T07:05:00.000-03:00</published><updated>2011-02-20T07:05:51.241-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Aquellos barrios</title><content type='html'>Años electorales! Volver a oír promesas de orden y progreso, del rol del Estado en las democracias, de la inclusión social, la pobreza, la educación, la seguridad, el campo, la ciudad, la salud, la ecología, la industria, el comercio, el narcotráfico y la integración. Volver a creer, a no creer, a recordar la conducta pública de funcionarios y políticos en un pasado reciente y comprobar, una vez más, la cantidad de panqueques que dan volteretas en el aire buscando caer parados y creyendo que el ciudadano votante es amnésico o estúpido.&lt;span id="fullpost"&gt; ¿Cómo creer que los que ya gobernaron y no pudieron hacer frente a los problemas arriba citados van a poder solucionarlos ahora que son mucho más complicados que años atrás? ¿Cómo puede uno olvidar corralitos, inestabilidades, retrocesos indisimulables en la educación, cierre de fábricas, privatizaciones desprolijas, crímenes de lesa humanidad, mentiras, informaciones falsas, corrupciones varias, incendios forestales, pérdida de mercados, burbujas inmobiliarias, inundaciones y derrumbes no por catástrofes naturales como en Chile, Brasil o Haití, sino por imprevisión, falta de emprendimientos, entubamientos prometidos y no cumplidos de arroyos subyacentes debajo de asfaltos provisorios que están ahí, debajo de nuestros pies, desde hace siglos? ¿Cómo creer en los retrocesos de la pobreza enfáticamente anunciados desafiando a una realidad que ve día a día el triste espectáculo de la mendicidad creciente, la ocupación de espacios públicos, edificios abandonados y predios deportivos por parte de multitud de desclasados? ¿A qué inclusión social se refieren los que hoy gobiernan y los que ayer nomás gobernaron y convivieron con la drogadicción, las mafias y los burdos remiendos que contribuyeron a hacer más ricos a los más inescrupulosos y más pobres a los que ya lo eran? ¿O acaso las villas de emergencia no estaban cuando peronistas, radicales, conservadores neoliberales o militares ejercieron el poder por voto popular o por prepotencia golpista?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Con qué cara enuncian plataformas donde hablan de dar oportunidades parejas a todo hijo de vecino los que colaboraron estrechamente con las administraciones anteriores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los veteranos evocamos la tranquilidad de nuestros barrios de la infancia, esos lugares añorados de confianza en el vecino, de puertas sin cerrojo, de ventanas abiertas, coches sin seguro, reposeras con mate y cervecita en las tardes de verano con la protección del vigilante de la esquina -que era uno más en la familia- tenemos que ser más objetivos y menos nostálgicos a la violeta. Es preciso recordar que a muchos no nos gustaba el gobierno del momento, que protestábamos por nuestra falta de amor al trabajo, que abominábamos de costumbres nacionales como la chantada y la viveza criolla, que soñábamos con ser Estados Unidos o Europa y que nos avergonzaba nuestro subdesarrollo. Sin embargo, a la luz de lo que nos pasa hoy revaloramos aquellos tiempos cuando nada era perfecto, pero había vivienda, educación básica, alfabetización, trabajo no siempre bien remunerado pero trabajo al fin, una ocupación fija que permitía el aporte de changas que posibilitaban bienvenidos ingresos extras. Y si nos paramos a pensar un poquito nomás, podemos comprobar que aquel país imperfecto ofrecía posibilidades reales de mejorar, y esa era la luz de esperanza que aun en momentos bravos de falta de libertad con censuras y cercenamiento de derechos ciudadanos elementales, nos permitía arremeter contra la injusticia y el abuso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy podemos protestar y reclamar y eso es muy bueno y no hay que perderlo. Pero mientras no vuelva el trabajo, la oportunidad para todos y la real justicia social -que no es una limosna ni un trámite burocrático, sino un derecho inalienable- no volverá aquel barrio que era tranquilo pero no perfecto. Hoy los sacudones nos deben hacer madurar tanto como para recordar nombres y apellidos que por mala gestión, incapacidad, corrupción, panquequismo y falsedad, nos han llevado, sin prisa y sin pausa, a una situación complicada, pero no imposible de revertir. Serían buenas, nuevas caras y pasados limpios, en lugar de mascarones descascarados de malandrines conocidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6595001741464687135?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6595001741464687135/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6595001741464687135&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6595001741464687135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6595001741464687135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/02/aquellos-barrios.html' title='Aquellos barrios'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2179818488598923871</id><published>2011-02-20T07:03:00.000-03:00</published><updated>2011-02-20T07:03:17.488-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arturo Pérez-Reverte'/><title type='text'>El soldadito de El Aaiún</title><content type='html'>Lo que voy a contarles ocurrió hace treinta y cinco años exactos, casi día por día, en diciembre de 1975; pero me acuerdo bastante bien. Es una historia que en su momento -yo era un jovencísimo reportero, enviado especial del diario Pueblo en el Sahara desde hacía ocho meses- no me dejaron publicar. No eran buenos tiempos ni para la libertad de prensa ni para otras libertades, pero uno se las apañaba allí lo mejor que podía. Aunque en esta ocasión no pude.&lt;span id="fullpost"&gt; Recuerdo el episodio con mucho sentimiento, por varias razones. De una parte, los últimos sucesos en el Sahara le dan, para mí, especial significado. De otra, algunos testigos fueron muy queridos amigos míos. Casi todos de los que tengo memoria están muertos, excepto el entonces capitán Yoyo Sandino, de la Policía Territorial, que creo estaba presente. Yo mismo viví la última parte del episodio; pero ya no recuerdo quién más estaba allí, aparte del teniente coronel López Huerta y el comandante Labajos, ya fallecidos. Acababa de morir Franco, y España entregaba el Sahara a Hassan II. El Aaiún era una ciudad en estado de sitio, con toque de queda, cuarteles y barrios en poder de los marroquíes, y otros aún bajo autoridad española. Uno de éstos era Casas de Piedra, feudo del Polisario; la custodia de cuyo perímetro, rodeado de alambradas y caballos de Frisia, correspondía a la Policía Territorial. En sus sectores, la gendarmería real y las tropas marroquíes se comportaban con extremo rigor. Había innumerables detenidos. Y cada día, muchos jóvenes saharauis, así como veteranos de Tropas Nómadas y de la Territorial, huían al desierto para unirse a la guerrilla que ya combatía en las zonas abandonadas del este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche, una patrulla marroquí que pasaba cerca de Casas de Piedra fue tiroteada desde el otro lado de la alambrada. Los dos soldaditos españoles de guardia a la entrada del barrio -reclutas de mili obligatoria, destinados forzosos al Sahara como policías territoriales- se apartaron de la luz, inquietos, y se quedaron allí hasta que hubo ruido de motores con resplandor de faros, y varios vehículos se detuvieron en el puesto de control. De ellos bajó nada menos que el coronel Dlimi, comandante general de las fuerzas marroquíes en el Sáhara, acompañado por todo su estado mayor y una sección de soldados de las fuerzas reales. Todos, incluido Dlimi, venían armados con fusiles de asalto, y estaban dispuestos a entrar en Casas de Piedra y arrasar el barrio como represalia por los tiros de media hora antes. Imaginen la escena: la noche, los faros iluminando la alambrada, el coronel en contraluz con todas sus estrellas y galones, y los dos soldaditos con todo aquello encima. Acojonados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamento no recordar sus nombres, o tal vez no los supe nunca. Pero esto fue lo que hicieron: mientras uno de ellos echaba a correr hacia donde tenían la radio para avisar a sus jefes, el otro tragó saliva, se cuadró y les dijo a los marroquíes que no pasaban -yo conocí a su oficial superior, el eficaz y duro teniente Albaladejo, y estoy seguro de que el chico prefirió vérselas con ellos antes que con el teniente-. Como pueden ustedes suponer, Dlimi se puso hecho una pantera. A gritos, descompuesto, mandó al territorial que se quitara de allí o le iban a pasar por encima. Tengo órdenes de no dejar entrar a nadie, dijo éste. No sabes con quién estás hablando, etcétera, aulló el otro. Luego blandió su arma e hizo ademán de cruzar la alambrada, seguido por todos los suyos. Fue entonces cuando el soldadito dejó de ser lo que era, un humilde recluta forzoso que hacía la mili en el culo del mundo, para convertirse en otra cosa. En lo que juzguen ustedes que fue. Porque en ese momento, casi con lágrimas en los ojos y temblándole la voz, montó su fusil -clac, clac, chasqueó el cerrojo al meter una bala en la recámara- y le dijo en su cara al poderoso coronel Dlimi, jefe de las fuerzas marroquíes en el Sahara, estas palabras extraordinarias: "Mi coronel, por mi pobre madre que, como alguien pase de ahí, le pego un tiro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aviso me pilló en el bar del cuartel de los territoriales, y a Casas de Piedra me fui, quemando neumáticos en el Seat 600 con el cartel Prensa que teníamos alquilado a medias Pedro Mario Herrero, del diario Ya, y el arriba firmante. Tuve así oportunidad de asistir al último acto del episodio, cuando llegaron los jefes españoles y tras una tensa negociación lograron que Dlimi se retirase con su gente. En cuanto al soldadito que le paró los pies salvando el barrio de una represalia, no eran, como digo, tiempos para la lírica. Me temo que la única recompensa que obtuvo aquella noche fue el cigarrillo Coronas que el comandante Labajos le ofreció de su paquete, la palmada en la espalda del teniente coronel López Huertas y esta página en la que hoy lo recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Pérez-Reverte&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2179818488598923871?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2179818488598923871/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2179818488598923871&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2179818488598923871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2179818488598923871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/02/el-soldadito-de-el-aaiun.html' title='El soldadito de El Aaiún'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6441851243603347594</id><published>2011-02-13T08:49:00.000-03:00</published><updated>2011-02-13T08:49:37.441-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Oro asesino</title><content type='html'>En uno de mis tantos viajes con el control remoto de mi televisor, viajes para tratar de huir de peleas, insultos, estupideces, egos insoportables, oficialismos irritantes y oposiciones necias en una ronda monótona donde vedetongas y políticos bailan la danza macabra de la decadencia, encontré en la televisión francesa internacional un documental muy interesante sobre la estética y la belleza en el Renacimiento, que analizaba los tratamientos rejuvenecedores de Diana de Poittier, reina de agitada vida sentimental, una beldad de la época que dio muchos pasos decisivos en materia de maquillaje, vestuario y peinado que revolucionaron las cortes de aquellos años de renovación artística, política y cultural.&lt;span id="fullpost"&gt; Lo curioso (o no tanto) del informe era la cantidad de disparates cometidos por ignorancia (lógica por la época) y por una coquetería con ribetes de obsesión. ¿Y cual era esa obsesión? La de siempre, la de hoy: eterna juventud. Es decir que, huyendo de la frivolidad actual, me di de narices con la del siglo dieciseis. Diana y, por imitación, todas las damas de la corte se ponían ungüentos blancos en sus rostros para lucir la eterna palidez que era la tiránica demanda para pertenecer al círculo noble. En realidad, la blancura era para disimular o directamente ocultar pecas, manchas y ojeras violáceas por causa de problemas gástricos, hepáticos o dermatológicos. El busto tenía que ser abundante y las caderas redondas y rotundas, como para contrastar con los escuálidos pobres que, viviendo en chozas miserables y comiendo pan duro y comidas en no muy buen estado, ostentaban flacuras o hinchazones de mala nutrición rayanas en el raquitismo. Sólo los campesinos vivían un poco más sanamente al aire libre tomando leche recién ordeñada, cosa que también les provocaba trastornos estomacales, pero, al menos, les permitía lucir robusteces rústicas pero de mejor aspecto exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los castillos con estructuras todavía medievales la ventilación no era la mejor y, a pesar de la belleza arquitectónica renacentista, distaban mucho del confort que fueron teniendo en los dos siglos posteriores. Tapices y alfombras, estatuas y pisos pulidos no podían ocultar unas pobres condiciones de higiene. Y si así vivían los ricos, ya puede uno imaginarse la vida del pobre y el peligro permanente de pestes y epidemias por contagios de todo tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, las cortesanas (decentes o promiscuas) se ponían polvos, ungüentos y se perfumaban con esencias de limón, naranja o canela para ocultar los olores corporales que la poca probabilidad del baño cotidiano les hacía brotar de los poros. Eran extraños aromas mezcla de sudores y frutas. ¡Que suerte no haber nacido en aquellos tiempos! No pude dialogar con Boccaccio o Dante, no tuve oportunidad de conocer a Maquiavelo o Galileo, me perdí la belleza de Diana de Poitiers, pero me ahorré feas sensaciones. Claro que, al ser costumbre, me habría parecido lo más natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo más curioso del documental fue la información de experimentos hechos sobre restos óseos en una fosa común donde se descubrieron esqueletos femeninos de la época. Uno de ellos coincidía con los genes de Diana, tirada en tan plebeya tumba por revolucionarios de 1789, que evidenciaba los verdaderos motivos de la muerte de aquella reina. Se había envenenado lentamente bebiendo una poción de oro derretido y mezclado con otros componentes. Como decían cartas y diarios íntimos de la época, se creía que el oro tenía propiedades fantásticas para lograr una piel luminosa, tersa y juvenil. Y así, tragando oro en finas copas de cristal, la tal Diana murió -según prueban sus huesos- de una intoxicación, pero, eso sí, bellísima hasta en su féretro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado muchos siglos pero las Dianas y los Dianos de hoy cometen estupideces parecidas sin el atenuante de la ignorancia de aquellos tiempos. Inyecciones de cualquier aceite hecho por inescrupulosos falsos médicos han causado la muerte de muchos seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto, que quede claro, no es un ataque a los grandes maestros cirujanos responsables y profesionales, sino a los aventureros y, sobre todo, a quienes no saben valorarse más allá de lo puramente exterior y se anotan como conejillos de Indias para experimentos diabólicos. Y se convierten en rejuvenecidos cadáveres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6441851243603347594?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6441851243603347594/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6441851243603347594&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6441851243603347594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6441851243603347594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/02/oro-asesino.html' title='Oro asesino'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2506442913392184722</id><published>2011-02-13T08:47:00.000-03:00</published><updated>2011-02-13T08:47:09.595-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Susi Mauer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><title type='text'>Tiempo no apurado</title><content type='html'>Tiempo suelto, no enjaulado, como dice con mucha agudeza María Elena Walsh. Ese es el que escasea, el que queda último en la lista de prioridades.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algún cambio significativo se anuncia con la llegada de las vacaciones, es la ruptura de la rutina cotidiana, acelerada y sin respiro, en la que nos vamos enredando con el correr del año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es el pulso urbano de la vida en familia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las agendas explotan a todas las edades. Falta en la infancia, tiempo de jugar -que sin duda es el mejor-. Jornadas escolares de 8 ó 9 horas, seguidas de actividades tan atractivas como comprimidas, dejan al día sin resto. Clases de idioma, canto, escuela de fútbol y otras ofertas interesantes, que responden a las leyes del mercado, aprietan el cronograma infantil. Y allí falta incluir con calzador: la vacuna, el cumpleaños de un amigo, la renovación de un documento.? Coordinando y sosteniendo este escenario, hay madres y padres llenos de energía y buenas intenciones, pero que corren agotados para cubrir sus resposabilidades múltiples. Ellos mismos -los adultos- terminan padeciendo aquello que eligieron. En cuanto a los chicos, llegan a casa irritados, terminando su día con fastidio e insatisfechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrastrados por la ciudad, corriendo contra el reloj, los hijos cumplen con un vasto programa con el que los padres creen protegerlos de los vicios tecnológicos. Pareciera que la única opción fuera: atosigarlos de actividades fuera de casa o entregarlos a la condena del chat, la Play o la Wii.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un clima de tensión e intolerancia, llega la noche y el panorama doméstico se torna aún más complejo. No queda tiempo y la lista de tareas pendientes se hace oír a los gritos. Convocar al encuentro familiar en esas condiciones no brinda un muy buen pronóstico. Cuando en el grupo hay adolescentes, el estribillo repite, enfático y displicente: Ya voy, te dije que ya voooy. En ese tiempo de descuento llegan a su casa padres que siguen trabajando un par de horas más que las previstas, con lo cual tampoco tienen, a esta altura de la noche, ninguna posibilidad de compartir un rato de juego con sus pequeños. No hace mucho tiempo escuché a Francisco, de 8 años, preguntar a su padre, al verlo tan dedicado a sus ocupaciones: Papá, ¿vos vivís para ir a trabajar? O vas a trabajar para vivir? Coincidir en una misma mesa y en una misma sintonía, para compartir una comida familiar al día, no es un desafío sencillo, y hacerlo sin interrupciones, menos aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué tiempo le queda a la pareja adulta para sí? Casi nada... En esta dinámica, exigente para todos, no hay resto para un buen encuentro de a dos para algún diálogo, un poco de contacto e intimidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paradójicamente, a las clásicas exigencias con las que tenemos que lidiar, se le han sumado nuevas presiones. Hoy somos conscientes de la importancia de disponer de un tiempo sin libreto, o un rato solitario para estar con uno mismo. Cuántas veces nos reprochamos no ofrecernos a una acción solidaria. Desafiar esta encrucijada es ineludible. Pero no se accede al cambio desde el forzamiento. Hay que parar primero, barajar y dar de nuevo? Recién entonces podremos recuperar el placer de un momento especial o la sorpresa de un instante pleno de sentido. Son esos instantes los que nutren y alientan nuestra fugaz reconciliación con el misterio del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás no le perdonemos a nuestra condición de humanos el ser mortales y pretendamos, aun sin quererlo, burlar el límite que la vida nos impone de esta manera: con voracidad y cierto atropello en el uso del tiempo vital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posdata: días después de escribir esta reflexión, María Elena Walsh dio vuelta la página de la vida. Gracias por su canto, su poesía y su tiempo no apurado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi Mauer&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2506442913392184722?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2506442913392184722/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2506442913392184722&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2506442913392184722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2506442913392184722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/02/tiempo-no-apurado.html' title='Tiempo no apurado'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-327848284015261595</id><published>2011-01-30T09:46:00.000-03:00</published><updated>2011-01-30T09:46:14.950-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Tarde pían algunos pájaros</title><content type='html'>"Tarde piaste", suele decirse por decisiones de vida que no se han tomado a su debido tiempo. Y por más que profesionales, médicos, psicólogos, padres, madres y abuelitas nos adviertan de los daños que causan el tabaco, el alcohol, la glotonería, el sexo sin prevenciones básicas para evitar desde venéreas a embarazos no deseados y el despilfarro del mucho o poco dinero que tenemos, los seres humanos tropezamos cientos de veces con la misma piedra.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en la tragedia griega, género teatral de los comienzos de nuestra cultura, los protagonistas recorrían su camino predestinado por dioses y oráculos hacia la muerte, el asesinato, el incesto o el suicidio, sin escuchar los sabios consejos del coro, representación del pueblo y su sentido común, su sensatez y su equilibrio emocional. Compartían el mismo escenario, pero en planos distintos: el protagonista, en el laberinto de sus pasiones, y el coro, diciendo lo que parte del público pensaba acerca de las acciones que se desarrollaban entre reyes, reinas, nobles, dioses y semidioses. Es decir, a la sensatez, como reflexión sabia, poca bola o ninguna. Los grandes estaban para otra cosa muy alejada del diario vivir de los plebeyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas han cambiado sólo en apariencia. Los grandes del poder, los gobernantes, reyes, dioses o semidioses que copan la parada desde medios de comunicación, Casas de Gobierno o Congresos más o menos representativos y más o menos democráticos, están en otra . Ellos tienen la responsabilidad de pasar a la historia o, muchas veces, pasarse la historia por donde más les guste. Ellos están para tomar decisiones que influyen en forma tajante sobre la vida, la salud, la educación. Ellos declaran guerras, firman armisticios, crean alianzas, adoptan sistemas y generan crisis, cambios y revoluciones con los que van sembrando los senderos de la vida humana y de las civilizaciones desde que el mundo es mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Democracias, dictaduras, populismos, autoritarismos, inquisiciones y anarquías se suceden en agitado tropel, sientan cátedra y cada uno se siente hombre del destino , héroe desinteresado , abanderado de desposeídos , mano de hierro , líder del pueblo , defensor de la moral y las buenas costumbres y muchos más títulos honoríficos. Y de pronto las máscaras se caen, la brutal realidad los pone frente a sus excesos, fanatismos, cegueras, tozudeces y caprichos y tienen que cambiar o morir. No vacilan en dar vueltas de 180 grados sin mover un músculo de sus pétreas caras y, en lugar de adaptar racionalmente sus tácticas sin traicionar sus bases, pero reconociendo y enmendando oportunamente errores garrafales, pasan del frío al calor victimizando a sus pueblos, que son, como de costumbre, los que tienen que pagar muy caro aquellos fallos. Y se repliegan lamiéndose las heridas, confiando en que quizás una nueva vuelta de tuerca les devuelva el prestigio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuba se dispone a echar a medio millón de empleados estatales, lo cual supondrá un durísimo golpe -no sólo económico, sino cultural- para un pueblo que no está educado ni acostumbrado a buscarse la vida en forma individual. ¿Por qué se esperó tanto y no se hizo un cambio progresivo y menos traumático? ¿Por fidelidad a una idea? ¿Qué idea puede ser superior a la del bienestar y la racionalidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el Occidente capitalista hizo crecer la burbuja económica, dando una idea virtual de prosperidad y consumo que sólo existía en la fantasía fomentada por lobbies y corporaciones que, cual gato, siempre caen parados, pero arrastran en su caída a millones de incautos. ¿Por qué no se hizo caso a las voces moderadas que decían que eso iba a explotar? ¿Por fidelidad a una idea? ¿Cuál?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extremos que se tocan. Guerras inútiles y costosísimas en todo aspecto -no sólo en el material- y, lo peor, ilusiones de la buena gente destrozadas, la fe perdida en la jungla de discursos opuestos que confluyen en la horrible sensación de los callejones sin salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Tarde piaste, calandria! El mal que no se ataca en su inicio se convierte en peste, hambre y guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-327848284015261595?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/327848284015261595/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=327848284015261595&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/327848284015261595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/327848284015261595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/01/tarde-pian-algunos-pajaros.html' title='Tarde pían algunos pájaros'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-7702849473143833601</id><published>2011-01-16T07:56:00.000-03:00</published><updated>2011-01-16T07:56:40.369-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Cambio y fuera</title><content type='html'>El mundo cambia, y a veces lo hace a tal velocidad que somos muchos los que, casi sin darnos cuenta, quedamos rezagados y fuera de época. El lector sabe que este dinosaurio que escribe estas líneas pertenece a las filas de los que no se adaptan fácilmente a los cambios y que por supuesto se han quedado afuera respecto de los adelantos tecnológicos de los últimos veinte años. &lt;span id="fullpost"&gt;Sigo creyendo en el teléfono fijo, ese que está en mi casa desde que nací; busco teléfonos públicos que ya casi no existen; me entero de que en poco tiempo más se dejarán de fabricar reproductores de DVD; observo con pavor en mi reciente viaje a Nueva York y Los Angeles que cierran todas las grandes librerías que hasta hace apenas cinco años estaban abarrotadas de clientes buscando best sellers, biografías de celebridades o de políticos, películas clásicas de todos los países en versiones digitalizadas, leyendo diarios y revistas, tomando café y haciendo nuevas amistades porque eran lugares de reunión. Esos grandes negocios habían desplazado a las románticas y bohemias pequeñas librerías, que encerraban incunables y obras de autores olvidados listos para el rescate del inquieto buscador de arte, asesorado por el sabio librero, que conocía pelos y señales de cada obra. Ahora vaya uno a saber qué reemplazará a esos lugares. Por el momento florecen las tiendas de ropa, pero probablemente llegará la época en que la gente no quiera perder tiempo estacionando el auto, recorriendo los negocios y probándose la ropa. Quizás en el futuro, con una foto tridimensional mandada por computadora, Twitter, Facebook, celulares o vaya a saber qué nuevo adminículo, el cliente mande sus medidas y particularidades corporales, pague con tarjeta y reciba de inmediato sus prendas elegidas bajando en su compu los catálogos correspondientes. Así, habrá ahorrado tiempo (que es una de las pocas cosas que se pueden ahorrar en estas épocas de crisis) y las tiendas cerrarán sus puertas para dar paso a sabe Dios qué nueva ocurrencia de este mundo tan moderno y mecanizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y está bien que todo cambie y que la tecnología avance, pero, ¿por qué tienen que ser tan caníbales estos procesos? ¿Hay necesidad de pulverizar y destruir lo anterior? ¿No se ve demasiado sobreactuada y perversamente comercial, en el peor sentido del término, esa vertiginosa carrera que decreta obsoleto y anticuado el televisor plasma extrachato que nos costó un disparate hace apenas doce meses y que en un añito más habrá que tirar a la basura? ¿Qué es esa historia de que con el tiempo no habrá más salas de cine excepto las que tengan gigantescas pantallas en 3D y efectos especiales que nos hagan sentir real vértigo, atronadores sonidos de explosiones que harán puré nuestros oídos y hasta salpicaduras de la sangre derramada por aliens, policías, niños magos, muertos vivientes y torpes villanos de otras galaxias? Espero que no sean más que especulaciones futuristas. Espero que queden algunos lugares donde los dinosaurios podamos elegir nuestra película clásica preferida, viendo en vivo títulos y afiches en las tapas del DVD, el video o lo que sea, para recordar aquellas mágicas matinés de la infancia donde nos estremecíamos de placer y gozo con piratas, cowboys, gángsters, vampiresas, cómicos, malvadas, monjitas, bailarines y coristas. El verdadero adelanto es aquel que agrega y no quita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace mucho que la luz eléctrica se incorporó a nuestras vidas, pero las velas siguen existiendo, se venden, se necesitan para inoportunos cortes de luz, para decoración, para ofrendas religiosas, para las cenas románticas -a las que no hay Facebook que las reemplace- y por el simple placer que su luz mortecina nos regala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdadera libertad es la opción, la posibilidad de elegir lo que más nos guste, esa deliciosa e inefable grandeza que da el vivir y dejar vivir. Bajen todo lo que quieran por las maravillosas redes y por el superútil Google, que ayuda a nuestra memoria cuando ésta comienza a engañarnos, pero respeten al que necesita ir a un cine, elegir un CD, un DVD, un libro. Respeten el placer de la búsqueda, que puede ser una ocupación placentera de esos veteranos que tienen tiempo como para hacerlo, porque ya han corrido mucho toda su vida y pueden llenar sus pacíficas horas en blanco mientras tengan salud, siguiendo el ritmo y las usanzas de su querida juventud. No somos tan pocos como la despiadada angurria comercial de los grandes grupos económicos cree. ¡Viva la luz eléctrica! Pero tené alguna vela de repuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-7702849473143833601?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/7702849473143833601/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=7702849473143833601&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7702849473143833601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7702849473143833601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/01/cambio-y-fuera.html' title='Cambio y fuera'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-7198029925017510078</id><published>2011-01-09T10:57:00.000-03:00</published><updated>2011-01-09T10:57:04.519-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Ayer, hoy y mañana</title><content type='html'>Uno es el presente con un pasado y un futuro. Pretender vivir del pasado y en el pasado es un error, un error tan grave como negarlo, borrarlo y no asumirlo con sus pros y sus contras. Valorizar sólo el presente, viviendo al día sin sopesar las consecuencias de nuestros actos en un futuro, es una actitud irresponsable de impredecibles resultados, y resignar todos nuestros sueños y ambiciones positivas por miedo a lo que vendrá suele ser un desacierto que nos hace llegar a la vejez con frustraciones de todo tipo que sólo sirven para alimentar depresiones varias.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada época del mundo y cada etapa de nuestra vida ponen sobre el tapete con más preponderancia el pasado, con todo su peso, ese pasado donde forjamos nuestra personalidad desde nuestra más tierna infancia. En ese territorio están padres, abuelos, maestros, compañeros de juegos y adultos, que con sus ejemplos, buenos o malos, son, nos guste o no, nuestros referentes de vida. El presente trae, con su abrumadora urgencia del día a día, la necesidad de tomar decisiones, y el futuro es la utopía, el sueño, el miedo, la incertidumbre, el paraíso o el infierno, la incógnita, que muchas veces nos ayuda y nos impulsa a la lucha por una mejor vida y otras nos paraliza por esa inseguridad que cada época trae consigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo aún la desazón de mis padres cuando, allá por finales de la década del cuarenta, vaticinaban que nuestra generación se iba a encontrar con un mundo deshumanizado, con el peligro de una tercera guerra mundial, esta vez con armas atómicas de enorme poder destructivo, gobiernos autoritarios que podían variar desde un exacerbado individualismo, donde el lema iba a ser "tanto tienes, tanto vales", hasta terribles dictaduras comunistas con discurso único y severa represión para los disidentes. Algunas cosas se cumplieron, otras no tanto y otras se desarrollaron de manera muy diferente (ni mejor ni peor, sólo diferentes) de aquellos vaticinios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que el mundo sigue siendo una caja de Pandora donde nada es lo que parece y donde lo único que sigue siendo seguro es que nadie puede estar seguro de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar la década del sesenta, mis mayores se horrorizaron por nuestras largas melenas, la drogadicción cada vez más extendida en las nuevas generaciones, el eslogan "hagamos el amor y no la guerra", el vanguardismo en todas las artes, los happenings, la explosión francesa de 1968 y las revoluciones latinoamericanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Beatles parecían los enviados del infierno. Con el tiempo, todo aquello entró en el pasado y los Beatles fueron condecorados por la reina Isabel II, que sigue reinando y ha sobrevivido a escándalos reales, cuernos conyugales, hijos rebeldes, nueras deslumbrantes y carismáticas, primeros ministros débiles, damas de hierro, películas en broma donde se la caricaturizó despiadadamente, como La pistola desnuda, o se la retrató tan fielmente que era casi obscenamente igual a sí misma, como La reina, con la genial Helen Mirren, y, sobre todo, sobrevivió a los más espantosos sombreros de la historia universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo pasa, todo se convierte en pasado, que engendra el presente y que sienta bases para un futuro que, por mucho que lo pensemos, lo adivinemos, lo presintamos o lo imaginemos, siempre será el territorio enigmático lleno de tinieblas que sólo se iluminan con algún que otro resplandor fugaz. Dicen que la historia jamás se repite de la misma forma; dicen también que primero es tragedia y luego se convierte en farsa. De todas maneras, no nos queda otra a los humanos sobrevivientes que relajarnos y aprovechar las experiencias, sin olvidar jamás quiénes fuimos, afirmándonos en lo que somos y no renunciando a lo que queremos ser. Y lo que hoy nos parece "lo peor que hemos vivido" pasar, y quizá nos sirva para no tropezar con las mismas piedras. Mientras haya vida habrá esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-7198029925017510078?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/7198029925017510078/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=7198029925017510078&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7198029925017510078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/7198029925017510078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/01/ayer-hoy-y-manana.html' title='Ayer, hoy y mañana'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-3472928492351770265</id><published>2011-01-09T10:55:00.000-03:00</published><updated>2011-01-09T10:55:13.541-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teresa Batallanez'/><title type='text'>La intimidad al desnudo</title><content type='html'>Sobrevuela en estos tiempos un discurso reiterado y extendido entre jóvenes y adultos en el que impera un afán notable por alcanzar lo que parecerían ser los ideales máximos de una moralidad de moda: transparencia y autenticidad. En palabras de sus usuarios, "mostrarte tal cual sos", "hacer lo que sentís" y "no tener nada que esconder".&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en apariencia suenen como frases vinculadas al valor de la honestidad y suene también loable la defensa de la transparencia y de la autenticidad, la realidad muestra, repetidas veces, una distorsión de esos valores. Hoy son muchos los que consideran la transparencia como un valor a aplicar sobre la persona misma y no sólo referido a sus actos, a su proceder. Entienden que lo moral es ser hombres y mujeres que se muestran a sí mismos transparentes, enteramente como son, y para ello nada más práctico que exponerlo todo, contarlo todo, y así evitar el círculo sospechoso de los que tienen algo que guardar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma teoría designa como auténticos a aquellos capaces de mostrar al desnudo sus actos y sus pensamientos, sin barreras ni filtros. La intimidad se mira como un valor retrógrado, represivo, puritano, típico de conventos o monasterios de los que ya quedan muy pocos. De ahí el auge, a veces desmedido, de los reality shows, donde la vida transcurre en vivo y a la vista de audiencias multitudinarias; de facebooks y sitios similares donde cada uno muestra sus fotos, sus preferencias, sus conversaciones, sus amigos, su humor, sus datos de contacto; de blogs que lo cuentan todo. No hay filtros, o siquiera los menos posibles, para no traicionar el ideal de total transparencia. Figuras públicas de todo tipo ventilan sin tapujos todo lo que se les da la gana decir siempre, claro, en nombre de la autenticidad. Hay sitios de Internet que se dedican a revelar conversaciones o mensajes privados, en defensa, por supuesto, de la transparencia. No importan las consecuencias, hay que jugarse, hay que mostrarlo todo. En pos de la autenticidad que sólo garantizan los sentimientos íntimos, se expresa sin filtro un caudal emocional que justifica cualquier ofensa, cualquier desconsideración, simplemente porque es lo que brota del corazón. Los sentimientos mandan esta moralidad de las "buenas personas", un grupo sin religión ni ideología que incluye sin distinción a todos los que aspiran como máxima a ser "buena persona".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ya, no todos los que usan Facebook o escriben blogs comparten esta filosofía proclive a desnudar la intimidad. Pero la tendencia es notable y más fácilmente visible en esos sitios y esas formas. Y así como se desparraman los virus en las computadoras, hay pensamientos volcados en frases comunes que se van desparramando de unas bocas a otras sin que muchas se detengan a pensar en su significado. Están de moda, son muletillas que queda bien intercalar, que otorgan estatura moral a cualquier conversación: "Lo importante es mostrarte tal cual sos y hacer lo que sentís". Apenas un reflejo de la era de la transparencia total que, con la llegada de Internet, como decía un periodista del Corriere Della Sera hace poco, "ha difundido la cultura de la casa de cristal".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ser personas de bien conviene prestar mayor atención a lo que se es que a lo que se muestra. Es importante ser honestos, no mentir, ser coherentes. Y para ello no hace falta darse un baño de transparencia que exponga toda la intimidad a la luz. Saber guardar y preservar una parte de los pensamientos y de las acciones es una delicadeza necesaria para el buen trato con los demás o para la consolidación del ser individual. También se es grande por lo que se sabe callar, por lo que se sabe mantener en reserva, por cuanto se sabe alimentar y hacer crecer ese núcleo íntimo desde donde se define cualquier moralidad. Tener algo que guardar no es sinónimo de robo ni de estafa; cuando se refiere a mantener en la intimidad, es una sabiduría que muestra la capacidad de desafiar el instinto que manda a desahogarse sin reparos. La transparencia es valiosa si se ejerce en la forma de hacer las cosas de tal modo que éstas expresen la honestidad de la persona. Por su parte, la autenticidad no es gran cosa si significa liberar sentimientos o acciones sin que importen los efectos. Un auténtico valioso es aquel que piensa por sí mismo, que mide las derivaciones y que actúa en consecuencia. Cada cual tiene derecho a tener la moral que se le da la gana. La moralidad revela la intimidad de quien la ejerce, por lo que nada más digno que saberse autor de las propias decisiones y no mero repetidor de virus, muletillas y discursos extendidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresa Batallanez&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-3472928492351770265?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/3472928492351770265/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=3472928492351770265&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3472928492351770265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/3472928492351770265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/01/la-intimidad-al-desnudo.html' title='La intimidad al desnudo'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-203303818051506273</id><published>2011-01-02T08:08:00.000-03:00</published><updated>2011-01-02T08:08:21.099-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Charlatanes y calladitos</title><content type='html'>Los que hablamos mucho tenemos una gran facilidad de palabra y lo hacemos a gran velocidad; somos llamados verborrágicos, conversadores o charlatanes. Y ya va siendo hora de separar los tantos, no confundir las cosas y poner los puntos sobre las íes.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verborragia suena a hemorragia, lo cual es altamente desagradable. El verbo, o sea, la palabra, don sagrado que el hombre ostenta como gran diferencia con las bestias, cuando es usado como escudo de la mentira, la intriga maliciosa, el chisme degradante o el engaño puede y debe ser calificado como una especie de catarata sin sentido. Por otra parte, una cosa es conversar y otra hacer el verso; una charla es algo informal e íntimo, que requiere conocer mucho al otro, lo que es muy diferente de parlotear como un loro borracho dando opiniones no suficientemente meditadas. Esto último puede definir al charlatán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas facetas negativas del exceso verbal y del abuso de la palabra se asocian indiscriminadamente con los que hablamos mucho. Ya se sabe que una imagen vale más que mil palabras, pero por más que miremos estremecidos la imagen de niños desnutridos, sin dientes y con el vientre hinchado, necesitamos hablar, y mucho, para explicarnos las causas de semejante horror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo de parte de los críticos y teóricos del cine, allá por la década del sesenta, una excesiva valorización de la imagen sobre la palabra, muy razonable por un lado, pues el cine es un arte absolutamente visual, pero, como todas las exageradas generalizaciones, no era del todo exacta. Ingmar Bergman, poderoso maestro del cine, usaba el texto para definir a sus complicados y torturados personajes, lo complementaba con imágenes inolvidables en ese blanco y negro de violentos y expresivos contrastes, semejantes a los claroscuros de las pasiones que anidaban en la psiquis de esos atormentados seres. Woody Allen, artífice privilegiado de una comedia trágica o de una tragedia cómica, necesitaba grandes tiradas de diálogo, muchas veces errático y absurdo, para hacernos reír de la desgracia y para reconocernos en nuestras contradicciones y en los enfrentamientos con amigos, terapeutas y parejas. Otros genios del cine, como Robert Bresson, preferían la parquedad, el silencio y la introspección, dando a la imagen una preponderancia absoluta. Lo mismo hizo otro importantísimo realizador como Michelangelo Antonioni, y el gran Federico Fellini alternaba magistralmente palabra e imagen. Las joyas del cine mudo, desde los geniales cómicos Chaplin y Buster Keaton hasta intensa gravedad de La pasión de Juana de Arco, de Dreyer, demostraron que sin palabras se puede hacer reír, llorar y entender los mecanismos más recónditos del alma humana. Por lo tanto, el don de la palabra es una bendición y también una responsabilidad social, ya que muchas veces somos prisioneros de nuestros dichos y cuanto más prediquemos más obligación tendremos de ser coherentes y no incurrir en contradicciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y los callados, los parcos, los muditos?, tan elogiados por una gran parte de la humanidad y tan prestigiados casualmente por el lugar común que es ese prejuicio de que cuanto menos se hable más se entenderá? Bien, no tiene nada de malo ser prudente y cuidadoso, pero este viejo zorro que firma desconfía un poquitín de los Poncios Pilatos que se lavan las manos, no por higiene sanitaria, sino por indiferencia o poco criterio. Prefiere, y perdón por la parcialidad, la gente que se arriesga, que habla, que detalla, que trata -a veces sin éxito, es cierto, pero al menos lo intenta- de no pasar por esta vida sin aportar opiniones, soluciones o, al menos, observaciones de lo que pasa en su entorno social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que ni charlatanes, ni conversadores, ni verseros, ni chantas, ni siquiera verborrágicos a la violeta, sino seres con unas características que pasan por la oralidad expresiva y la claridad de conceptos básicos. ¿O acaso no es el mejor elogio para nuestra mascota decir de ella que es tan inteligente que sólo le falta hablar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-203303818051506273?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/203303818051506273/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=203303818051506273&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/203303818051506273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/203303818051506273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2011/01/charlatanes-y-calladitos.html' title='Charlatanes y calladitos'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-465052995342609504</id><published>2010-12-26T06:48:00.001-03:00</published><updated>2011-01-30T09:43:33.223-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>1984 es el pasado</title><content type='html'>Allá por los años sesenta, con la frescura de los veinte años leí a Orwell, aquel visionario escritor de Rebelión en la granja y 1984, siniestras predicciones de lo que podría ser un futuro en el que un poder omnipresente y dictatorial penetraba en la privacidad de todos los ciudadanos, reflejado en pantallas de televisión en circuito cerrado que servían como espías oficiales de vida y milagros de todo bicho caminante en su camino hacia el asador.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, faltaba mucho para 1984 y, ya se sabe, los novelistas tienen una imaginación frondosa y a veces exagerada. Pero, queridos lectores, 1984 es parte del pasado, casi treinta años después de aquel aterrador "futuro" dejamos atrás el problemático y febril siglo veinte para iniciar, problematizados y febriles, este veintiuno en el que "no se gana pa' disgusto, vea". Y observamos que aquellas predicciones dedicadas específicamente al comunismo estalinista, pero que enojaron por igual a las dictaduras fascistas de la derecha y a algunos fanáticos fundamentalistas de las más variadas religiones, se han cumplido y, como de costumbre, la realidad ha superado a la ficción, y la tragedia, de tanto ser trágica, ha pasado a ser grotesca y tristemente reidera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Twitters, facebooks y demás bellezas informáticas han logrado meterse en la vida privada de todos los que, muchas veces involuntariamente y sin ningún tipo de aviso previo, son sometidos a vejámenes, indiscreciones y bochornos, expuestos a la burla y el escarnio. Y de nada vale que uno se resguarde evitando pertenecer a red social alguna. Nada importa. Puede haber "otros yos" que con tu nombre digan lo que se les dé la gana y hablen por uno dando opiniones que nada tienen que ver con nuestra ideología de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco, un estudiante universitario de Nueva York fue grabado, con cámaras puestas en su dormitorio del campus, por "compañeros" -por nombrarlos de alguna manera que no incluya la verdadera calificación, o sea, la de hijos de mala madre (mejor, de puta, que es lo exacto)-, claro que no estaban puestas las modernas camaritas para grabar el plácido sueño del joven, sino para registrar un encuentro sexual con un compañero de estudios. La supuesta broma tuvo un impacto fatal, ya que al enterarse de que la imagen había sido bajada por cientos de personas, el joven optó por tirarse de un puente, abrumado por la situación, y se ahogó en el río Hudson. Y, lo que es más aterrador aun, lo informó previamente por su Facebook con un escueto: "Estoy suicidándome". O sea, la violación de la privacidad, la muerte en vivo y en directo y una tecnología de avanzada usada para lo más retrógrado y asqueroso del ser humano: la injerencia en la intimidad del prójimo. Casi todas las constituciones democráticas, incluida la argentina, resguardan el derecho a la intimidad, y en casi todas las sociedades es negada, burlada y ofendida. Que ante la proliferación de estos horrores las legislaciones sean obsoletas e ineficaces para impedir y/o castigar estos excesos da miedo, mucho más miedo que aquellos estremecimientos de mis veinte años leyendo a Orwell. Porque hoy en día no sólo se trata del espionaje político para detectar enemigos opositores, sino de pura y dura violación del sagrado derecho a ser quien uno quiera ser sin la obligación de compartirlo con desconocidos, curiosos o imbéciles, cuya vida está tan vacía que necesitan vivir la existencia de los otros para no morir de aburrimiento y mediocridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las burlas que los niños y adolescentes de todas las épocas dedicaron a sus compañeros más débiles y/o diferentes -gordos, demasiado flacos, bajitos o muy altos, con colores y razas minoritarias, tartamudos o enfermos- eran antes horrores del patio escolar que, con todo lo negativo que tenían, al menos quedaban circunscriptos al ámbito de la escuela. Hoy, gracias al mal uso de tecnologías muy positivas cuando están al servicio de buenas causas, agregan la difusión indiscriminada y la exposición masiva, lo que convierte en un infierno la vida de los indefensos. Habría que tener cuidado, habría que vigilar, sin castrar ni perseguir, a las nuevas generaciones para enseñarles que el progreso y la tecnificación pasan por otro lado. 1984 se ha superado y no me atrevo a pensar en el 2084.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-465052995342609504?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/465052995342609504/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=465052995342609504&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/465052995342609504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/465052995342609504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/12/1984-es-el-pasado.html' title='1984 es el pasado'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-6066234599616494202</id><published>2010-12-19T05:21:00.000-03:00</published><updated>2010-12-19T05:21:41.692-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Saber esperar</title><content type='html'>Cada generación cree que es la única, la última, la mejor, que es irrepetible y que los tiempos futuros quedarán en manos de mediocres, irresponsables y mentecatos. Es natural: todos pensamos que nuestro tiempo ha sido el mejor y que, aun con todos sus problemas, o quizá por haber podido enfrentarlos y superarlos, nuestra juventud fue mejor, más sana y más altruista que la actual -y, ni que hablar, que la próxima-. Esto es, por lo menos, discutible, y la historia y su devenir se encargarán de desmentirlo en todas las épocas.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todos los países del mundo y en cualquier período histórico brillan los genios, aterran los asesinos, se alternan los locos, los sabios, los imbéciles, los sádicos, los masoquistas, las víctimas, los victimarios, los altruistas, los miserables, los redimidos y los irredentos. Es claro que no se puede generalizar y que, de acuerdo a cada perspectiva histórica y a cada contexto político, social y económico, las épocas dejan saldos, más positivos o menos positivos, pero hay que reconocer que cuando pasa un tiempo cosas que parecían normales y loables dejan de tener tanto valor y otras que en un principio eran calificadas como un retroceso negativo pasan a ser todo lo contrario. Desde ya, no se está hablando de las cosas básicas que, más allá de todo contexto temporal, son reprobables y nefastas: el asesinato, la tortura, la corrupción, la prepotencia o las justificaciones hipócritas de genocidios y depredaciones a la naturaleza. Pero no es conveniente ni sabio desautorizar, ningunear o ignorar que cada generación trae cosas rescatables y conmovedoramente importantes. Sólo hay que esperar que cada época dé sus frutos. Todos los procesos requieren tiempo y esfuerzo; a cada catástrofe le sigue la reconstrucción y a cada error, su corrección. Hubo, hay y seguirá habiendo épocas privilegiadas en las que, por una sucesión de hechos y fenómenos culturales, surgen talentos y genialidades que cambian el mundo. Entre ellos, el Siglo de Pericles en la Antigüedad, el Renacimiento con sus inventos, obras de arte, filósofos y pensadores de primer nivel, el Siglo de Oro español, el apogeo de Shakespeare al frente de un pujante teatro isabelino, el romanticismo y sus clásicos, el modernismo, el expresionismo alemán, el neorrealismo cinematográfico italiano y tantos períodos de brillo en medio de las pestes, las guerras, el hambre, las persecuciones, los holocaustos y las bombas atómicas, que por su dramático impacto en la humanidad daban la sensación de que el mundo se acercaba a su final. Pero, casualmente, esos momentos trágicos y difíciles renovaban la cosecha de pensadores, sabios, filósofos, líderes de la paz, artistas y científicos que ponían lo mejor de sí para canalizar sus depresiones, fantasmas internos, esperanzas, temores y certezas por medio de sus creaciones. Seguramente, en cada época hubo, hay y seguirá habiendo detractores apocalípticos que dirán: "No hay recambio; nombrame a alguien de hoy que le llegue a los talones a...", y ahí completaremos la frase con algún ídolo del pasado. ¿Y por casa? Aclaro que no es mi intención compararme con los genios citados, pero a este vejete que se especializó en la difícil tarea de tratar de entretener, divertir y revisar historias, le tocó hace cincuenta años, igual que a cualquier joven, ser comparado (siempre para mal) con ilustres predecesores. Toda mi generación fue en su momento declarada "pálido reflejo de glorias pasadas" y nos refregaban por la cara nombres célebres de gente mucho mejor y más genial que nosotros, que éramos jovencitos extravagantes que nos creíamos renovadores y que... "ya vas a ver adónde van a llegar; de estos, en diez años nadie se va a acordar". Esa generación estaba formada, entre muchos otros (no se me enojen los omitidos), por Antonio Gasalla, Carlos Perciavalle, Edda Díaz, Les Luthiers, Nacha Guevara, Leonardo Favio, Marilina Ross, Oscar Araiz, Alfredo Arias, Marilú Marini, Federico Luppi, Cipe Lincovsky, Norma Aleandro, Agustín Alezzo, Alfredo Alcón, Susana Rinaldi, Bergara Leumann, Gabriela Acher, Carlos Gandolfo, Cecilia Rossetto, Juan Carlos Gené, Pepe Soriano, Oscar Viale, Betiana Blum, Rodolfo Kuhn, David Stivel, Bárbara Mujica, Alejandra Boero, María Herminia Avellaneda, María Elena Walsh, Norman Briski, el Instituto Di Tella, el movimiento teatral independiente y muchos, muchos más, incluido un servidor. Hoy, a los 71, vuelvo a oír la misma canción: "¿Qué nos espera? ¡No hay recambio! ¡Se rompieron los moldes! ¡Solo mediocres!". Mi única pena es que no estoy seguro de llegar a los 90 para decirles que estaban equivocados, que sólo había que esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-6066234599616494202?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/6066234599616494202/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=6066234599616494202&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6066234599616494202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/6066234599616494202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/12/saber-esperar.html' title='Saber esperar'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8556882277460009536</id><published>2010-12-12T10:52:00.000-03:00</published><updated>2010-12-12T10:52:28.145-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Viejo tema</title><content type='html'>Nadie dice que es fácil, nadie dice que es cuestión de "soplar y hacer botellas", como decíamos en mi época. Pero lo que no se puede negar es que lo que se hace no alcanza y solo "cierra", como se dice ahora, en los cuadros sinópticos de gobernantes mediáticos que manejan porcentajes relativos y cifras comparadas con las de anteriores administraciones, y nos hablan de índices favorables a su gestión que muchas veces suenan más a sugestión y autobombo.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la calle muestra otra cosa. La realidad, por más y mejor que pueda manipularse desde medios, oficialismos y oposiciones, es rotunda y habla por sí sola, con más elocuencia que cualquier discurso y cualquier "operación" a favor o en contra. La pobreza es un flagelo que no puede ocultarse, ni aquí ni en ningún sitio. Cuando este vejete que firma vio decenas y decenas de andrajosos y desposeídos en la magnífica Nueva York de los 70 y los 80, en la Gran Vía madrileña de la misma época, en el dorado Hollywood y en la pujante y alegre Río de Janeiro, no pudo más que sentirse tocado por los contrastes entre riquezas y miserias extremas, y sin negar la rica historia de esos países, se preguntó cuál era la falla que permitía semejantes calamidades. Y como siempre hay que empezar por casa, volvió a plantearse la cuestión del famoso y transitado tema de la distribución de la riqueza. El problema no es sólo argentino; es mundial y, según las épocas, más o menos grave y escandaloso. Quiero decir: luego de guerras, bombardeos y destrucciones es inevitable que las sociedades sufran este tipo de horrores. Pero las guerras no siempre están declaradas, no siempre bombardean con metralla, no siempre son protagonizadas por bandos armados enfrentados; muchas veces son sordas y profundas, y se manifiestan por explosiones de burbujas de poder económico que, al reventar, dejan fuera de todo sistema a tendales de seres humanos engrosando la lista de postergados, ignorados, arrasados y desplazados, que son la peor amenaza de cualquier sociedad que pregone democracia, derechos, justicia y seguridad para todos. Esto pasó y sigue pasando en todo el mundo, pero nadie afloja un "tranco de pollo", como diría un viejo paisano. Los conservadores culpan al populismo; los populistas, a los conservadores; los ricos, a los pobres, y los pobres, a los ricos. Pero lo cierto es que siguen colapsando todos los sistemas. La pobreza extrema puede verse en mayor o menor grado en sociedades muy distintas, y todas las ONG, las asociaciones de bien público, las donaciones, el sacrificio de misioneros, Médicos Sin Fronteras y la más variada gama de ayudas solidarias, colectas y emprendimientos no alcanzan para disminuir en forma tajante la horrible plaga de miseria, hambre y enfermedades. Cuando uno se queja, no faltan los gobernantes que gritan: "¡En lugar de quejarse, hagan algo!", y nos endilgan la responsabilidad de solucionar lo que ellos no han podido solucionar. Es como responderle a un familiar de alguien que ha sido mal atendido y mal diagnosticado en un hospital, y que ha muerto por mala praxis: "¡Lo hubiera operado usted!". Una de las desventajas de cumplir muchos años (volverse viejo, para expresarlo mejor) es que la paciencia es cada vez menor y que los pájaros se vuelan con más facilidad. Uno ve y ha visto tanto, no solo en su país, lleno de sanateros, corruptos e incapaces, cuando no estafadores, sino en un mundo donde, como bien dice el personaje magistralmente interpretado por Michael Douglas en Wall Street (1996) y Wall Street 2 (2010), "antes la codicia era un pecado, ahora es legal", y se muestra con total veracidad cómo se puede hundir en la crisis a millones de personas, que pierden su estatus, sus propiedades y sus bienes por especulaciones fomentadas por grupos de poder sin la menor contemplación y con inhumana frialdad. Uno ve los pobres de acá, negados por cálculos que no coinciden con lo que puede observarse caminando ciudades y campos; la miseria espantosa que puebla los países subdesarrollados de Asia y Africa, y las apreturas, la violencia y la desigualdad en nuestra América latina; uno tiene que volver a oír las peroratas de derechas vergonzosas, izquierdas culpables, burócratas y chupamedias de unos y otros, y. como también diría el paisano: "Somos todos honrados, pero el poncho no aparece". Nadie dice que es fácil: nadie puede ser tan tonto como para creer que este horror que viene acompañando a la humanidad desde siempre sea de rápida solución, pero que no se está en el camino correcto salta a la vista. Y son todos muy honrados, pero el hambre no termina, la pobreza no retrocede y la codicia es legal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8556882277460009536?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8556882277460009536/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8556882277460009536&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8556882277460009536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8556882277460009536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/12/viejo-tema.html' title='Viejo tema'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2417383390154439397</id><published>2010-12-12T10:49:00.000-03:00</published><updated>2010-12-12T10:49:49.531-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arturo Pérez-Reverte'/><title type='text'>Leer con luz de luna</title><content type='html'>Hace tiempo que me preguntan por el libro electrónico. Qué opino y cómo veo el futuro, la desaparición del papel, los formatos clásicos y demás. Siempre respondo lo mismo: me da igual, porque yo escribo lo que va dentro. Mi trabajo es ocuparme del contenido: contar historias y que la gente las lea.&lt;span id="fullpost"&gt; Del soporte se ocupan otros. Editores y gente así. Y, por supuesto, los lectores, que recurren al medio que estiman conveniente. Estoy convencido de que, en un mundo razonable, la oposición entre libro de papel y libro electrónico no debería plantearse nunca. Lo ideal es que el segundo complemente al primero, llevándolo donde aquél no puede llegar. Como herramienta eficaz de trabajo, por ejemplo. O facilitando el acceso a asuntos menos afortunados en librerías convencionales: teatro, poesía, autores sin respaldo editorial, literatura bloguera, descargas y otros experimentos interesantes que el concepto clásico no favorece demasiado. Pero no es eso lo que se plantea. Al hablar de libro de papel y libro electrónico, lo usual es oponerlos. Obligarte a elegir, como siempre. O conmigo o contra mí. Y no es ésa la cuestión. Creo. El libro electrónico es práctico y divertido. Hace posible viajar con cientos de libros encima, trabajar consultándolos con facilidad, aumentar el cuerpo de letra o leer sin otra luz que la propia pantalla. Incluso los hay con ruido de pasar páginas cuando se va de una a otra, "lo que no deja de ser una simpática gilipollez".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, mientras lees puedes zapear a tu correo electrónico, escuchar música, ver imágenes y cosas así. Todo muy salpicadito, multimedia. Cuando lees, por ejemplo, "Tienen, por eso no lloran / de plomo las calaveras", puedes ilustrarlo con la foto de guardias civiles que hizo Robert Capa, escuchar a Estopa, ver cómo va el Barça-Osasuna y mandar un emilio a tu churri anunciando que le vas a sorber el tuétano. Y ahí surge uno de los problemas. No con la churri, ni con García Lorca. Ni siquiera con la Guardia Civil. Surge cuando, en vez del Romancero gitano, lo que trajinas es el Oráculo manual y arte de prudencia, de Gracián; Lord Jim o La Regenta. Entonces la atención necesaria se puede desparramar un poquito. Entre otras cosas. Porque leer no tiene nada que ver con eso. Me refiero a leer de verdad, en comunión estrecha con algo que educa tu espíritu, que te hace mejor y consciente de ti mismo. Que aporta lucidez, multiplica vidas, consuela del dolor, la soledad y el desamparo, aclara la compleja y turbia condición humana. Leer así requiere tiempo, serenidad concentrada, ritual. Cuando estás en ello, ni siquiera las bombas son capaces de romper el vínculo mágico. No hay comandante de avión que obligue a apagarlo para el aterrizaje, ni batería que te deje a medias; y si se funden los plomos, o como se diga ahora, el verdadero lector es capaz de seguir haciéndolo a la luz de una vela, de un encendedor, o a la luz de la luna llena reflejada en la arena de un desierto. Puestos a setas o a Rolex, aún hay más. He dicho que libro de papel y libro electrónico deberían ser complementarios; pero si me obligan a elegir, diré alto y claro que no hay color. Y que, llegado a ese extremo, la pantalla portátil me la refafinfla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy harto de toparme con pantallas en todas partes, hasta en el bolsillo, y me niego a transformar mi biblioteca en un cibercafé. Con un libro electrónico, sea El Gatopardo o El perro de los Baskerville, no puedo anotar en sus márgenes, subrayar a lápiz, sobarlo con el uso, hacerlo envejecer a mi lado y entre mis manos, al ritmo de mi propia vida. No hay cuestas de Moyano, ni buquinistas del Sena, ni librerías como las de Luis Bardón, Guillermo Blázquez o Michele Polak, donde los libros electrónicos puedan ocupar sus venerables estantes y cajones. Nada decora como un buen y viejo libro una casa, o una vida. Ninguna pantalla táctil huele como un Tofiño, un Laborde o un Quijote de la Academia, ni tampoco como un Tintín, un Astérix o un Corto Maltés al abrirlos por primera vez. Ninguna conserva la arena de la playa o la mancha de sangre que permiten evocar, años después, un momento de felicidad o un momento de horror que jalonaron tu vida. Y déjenme añadir algo. Si los libros de papel, bolsillo incluido, han de acabar siendo patrimonio exclusivo de una casta lectora mal vista por elitista y bibliófila, reivindico sin complejos el privilegio de pertenecer a ella. Que se mueran los feos. Y los tontos. Tengo casi 30 mil libros en casa; suficientes para resistir hasta la última bala. Quien crea que esa trinchera extraordinaria, su confortable compañía, la felicidad inmensa de acariciar lomos de piel o cartoné y hojear páginas de papel pueden sustituirse por un chisme de plástico con un millón de libros electrónicos dentro, no tiene ni puta idea. Ni de qué es un lector, ni de qué es un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Pérez-Reverte&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-2417383390154439397?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/2417383390154439397/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=2417383390154439397&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2417383390154439397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/2417383390154439397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/12/leer-con-luz-de-luna.html' title='Leer con luz de luna'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-8476932365443809869</id><published>2010-12-05T07:15:00.000-03:00</published><updated>2010-12-05T07:15:57.798-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Mejores no, distintos</title><content type='html'>El tiempo pasa. A veces rápido, otras lentamente. Deja huellas. Algunas buenas, otras malas. Y en su imparable andar, con ayuda de nuestra memoria, que no siempre es fiel y exacta, embellece, afea, modifica y hasta borra nuestras experiencias de vida, otorgando y quitando valores que en su momento fueron importantes.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es increíble, pero real, que las épocas pasadas parezcan casi siempre mejores y más positivas, incluso aquellas etapas en las que han ocurrido desgracias, hecatombes y acontecimientos nefastos. Pero en la perspectiva histórica nosotros nos vemos más jóvenes, más vigorosos y más ilusionados, y pasamos por alto los problemas de antaño, que en su momento fueron angustiantes y que hoy nos parecen menores cuando los comparamos con los que tenemos que enfrentar cotidianamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los veteranos de hoy hablamos de la década de los sesenta y añoramos el ímpetu y las ganas de cambiar el mundo burgués y cuadriculado de los rígidos cincuenta, nuestros ideales, el amor y no la guerra, el poder de las flores, las largas melenas de una rebeldía al ritmo del rock, las utopías de acabar con la miseria, el hambre y el sometimiento a los grandes intereses de los amos del mundo. Echamos de menos aquellos acalorados debates en los cafés donde se discutía a viva voz desde el cine de la Nouvelle Vague francesa hasta las revoluciones sociales latinoamericanas. Extrañamos aquella polarización de opiniones a favor o en contra del imperio yanqui o el oro de Moscú y el arte por el arte o el arte como tribuna político-cultural para lograr un mundo más justo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La corrección política era la incorrección, la revolución era el objetivo sagrado y cualquier opinión medianamente moderada era aplastada con ironías, burlas y alguna que otra trompada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno guarda en su memoria aquellas fotos fijas de nosotros y nuestros amigos del alma tocando la guitarra en peñas folklóricas hasta la madrugada, aquellas calles húmedas testigos de rebeldías, besos furtivos y borracheras desenfrenadas. Y parece que fue ayer, pero fue hace casi medio siglo... Y todo es diferente e igual o parecido pero, sea como sea, nos parecen mejores aquellos tiempos. Hay algo masoquista en esa sensación. Es como una negación de una parte de aquella foto fija que registró las decepciones, las persecuciones, la incomprensión de los mayores, la represión indiscriminada de bastones largos y mentes cortas, los bajones, los exilios internos o externos, los miedos y las amarguras. Nos empeñamos en no ver lo malo, exaltamos lo bueno, y está muy bien que rescatemos la buena fe y el convencimiento de que queríamos lo mejor para nuestra sociedad, pero también es recomendable la autocrítica de lo pasado y la revalorización de un presente en el que, más viejos pero también más sabios, podemos reformular nuestros deseos de ser mejores y reciclar aquellas energías aprovechando la enorme fortuna de haber llegado vivos y lúcidos a nuestra tercera edad. Aferrarse al pasado, a nuestras ilusiones y a nuestros ideales (por devaluados que parezcan estar) puede convertirse en un hecho positivo si uno encuentra el equilibrio entre lo que hay y lo que falta, lo que había y se perdió y lo que se agregó y puede realizarse todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre defenderemos nuestras épocas, siempre nos parecerán mejores, pero no neguemos las cosas positivas que, en medio de las tormentas que han sacudido esta primera década del siglo veintiuno, nos indican que aquellas ilusiones siguen teniendo sentido y que los locos gobernantes del mundo continúan cacareando éxitos en medio del caos y la barbarie, que la guerra sigue matando igual que antes y por las mismas razones, que no hay sistema mágico e infalible que ayude al género humano a vivir mejor, que a pesar de las luchas y los manejos burdamente mercantilistas, científicos y sabios aún se queman las pestañas para hallar antídotos para enfermedades, y que, más allá de una aparente abulia e indiferencia, muchos jóvenes tratan de canalizar sus sueños con la misma fuerza que nosotros teníamos allá en aquella foto fija, con el pelo más largo y la risa más sonora, pero con la misma luz en la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay demasiadas cosas que están mal como para quedarse encerrados en la cueva de la resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-8476932365443809869?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/8476932365443809869/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=8476932365443809869&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8476932365443809869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/8476932365443809869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/12/mejores-no-distintos.html' title='Mejores no, distintos'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-1710578533157371441</id><published>2010-11-21T07:23:00.000-03:00</published><updated>2010-11-21T07:23:58.308-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>¡Quién te ha visto! ¿Y quién te ve?</title><content type='html'>He leído hace poco que, para evitar más deterioro en la Capilla Sixtina, tesoro artístico invalorable y cumbre del arte renacentista, se van a crear imágenes en 3D para que podamos verla por computadora con toda la claridad y resolución visual que puede brindar la tecnología de hoy, o gozarla en proyecciones cinematográficas de primerísimo nivel. ¿Será lo mismo? Permítaseme dudar desde mi realidad de dinosaurio atrasado y divorciado de la tecnología de avanzada prácticamente desde hace veinte años.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo recuerdo que en mi primera visita a Roma, luego de una extenuante y larguísima espera pude entrar en esa maravillosa capilla, donde reinaba una penumbra que apenas dejaba ver la espléndida cúpula. La razón aducida para justificar semejante oscuridad era que la luz a giorno perjudicaba seriamente la pintura de los frescos. No sólo había esa restricción, sino que no podían permitirse exclamaciones tales como: "¡Qué maravilla!", "¡esto es lo más emocionante que me ha pasado en la vida!", o cualquier otro sonido altisonante, ya que el murmullo o el vocerío también era perjudicial para esa obra mayor del arte universal. O sea que se vio poco, se habló menos y hasta un estornudo de un turista japonés fue severamente reprimido por los guías del tour y los guardias de seguridad. Ya había tenido inconvenientes en la visualización de la fabulosa estatua de La piedad, protegida por un vidrio que, al reflejar el sol que entraba por las ventanas, hacía casi imposible gozar del espectáculo increíble de tanta perfección. Como compensación, pude ver sin problemas el imponente Moisés sin protectores ni advertencias y con libertad absoluta para toser y respirar hondo. Ironías aparte, debo reconocer que todas esas precauciones hablaban en favor de los cuidadores de tanta belleza y de tanta historia. Está muy bien aplicar todos los métodos que protejan las obras inmortales y modélicas. Nosotros, inefables argentinos, tenemos mucho que aprender en ese aspecto. Porque, a pesar de los evidentes esfuerzos de asociaciones, artistas e instituciones para preservar nuestros tesoros, hemos dejado caer muchos monumentos, edificios y lugares históricos so pretexto de un supuesto "progreso", que es más bien retroceso lamentable. Así, barrios, ciudades, teatros, cines, bares irrepetibles y parques que fueron orgullo nacional han desaparecido o se han deteriorado hasta parecer grotescas sombras de un pasado mejor. Por problemas de sucesiones, herencias, entuertos jurídicos de larga data, burocracias varias, intereses mezquinos o simple indiferencia, predios, solares y conjuntos edilicios permanecen como nidos de ratas y mugre o refugio de marginados, en palpable muestra de la falta de solidaridad, justicia y oportunidades que gobiernos de muy distinto signo e igual ineficacia no han podido superar. Y no es que uno por viejo y nostálgico se aferre a los recuerdos de cosas que "ya fueron", como solemos decir, sino que conservar es no morir o, al menos, permanecer y testificar lo que fuimos, que no siempre fue mejor, pero que nos ayuda a armar el rompecabezas de nuestra pequeña gran historia cotidiana. Siempre estamos a tiempo de enmendar errores, y muchos tratan de hacerlo, pero evidentemente todavía no alcanza. ¿Cuántas películas argentinas se han perdido o están en estado lamentable, en copias mutiladas, sin sonido, oscuras o totalmente blancas y quemadas? ¿Cuánto monumento que fue de mármol blanco yace bajo grafitis de espantoso gusto y poca creatividad que convierten la escultura en un patético espantapájaros? ¿Cuánta belleza ha caído bajo la piqueta de horrorosas burbujas inmobiliarias que, sin planificación seria ni chequeos responsables, terminan en derrumbes y graves accidentes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a mí no me digan que eso me lo va a arreglar una filmación en 3D de lo que todavía queda en pie. Tanto como para que, si todo se sigue cayendo a pedazos, me tenga que consolar con una película que llevará por título ¡Quién te ha visto y quién te ve!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí lo virtual no me alcanza. Quiero lo que es mío y de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-1710578533157371441?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/1710578533157371441/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=1710578533157371441&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1710578533157371441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/1710578533157371441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/11/quien-te-ha-visto-y-quien-te-ve.html' title='¡Quién te ha visto! ¿Y quién te ve?'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-639997871716894212</id><published>2010-11-07T07:11:00.000-03:00</published><updated>2010-11-07T07:11:37.183-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>¿Virtual o real?</title><content type='html'>En mis peores pesadillas futuristas soñé a una humanidad desquiciada por el abuso indiscriminado de una tecnología de avanzada que desnudaba los pensamientos privados, esos que, por piedad, educación, prudencia o miedo, los seres humanos nos reservamos, cuidando celosamente su carácter secreto y personal.&lt;span id="fullpost"&gt; En mis pesadillas me veía leyendo la mente de los otros, oyendo horribles comentarios acerca de mi persona; sin censura, oía cosas como "gordo inmundo", "mal actor", "mal vestido", "tarado atómico" y demás bellezas y, como contrapartida, yo era leído por los otros, que se enteraban de mis más terribles opiniones sobre ellos. El resultado de esas fantasías era despertarme jadeando y empapado en un sudor frío con el alivio de comprobar que sólo había estado soñando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién me iba a decir que, unos años después, eso tan espantoso formaría parte de la realidad? Por un tiempo traté de zafar del peligro evitando caer en la tentación de sumergirme en redes de Internet, en chateos con desconocidos navegantes, negándome sistemáticamente al Facebook, el Twitter y demás sofisticaciones. Pero todo fue en vano: mis amigos y todo mi entorno estaban, como es lógico y normal, metidos hasta el cuello en el océano turbulento de la informática y se ocuparon de transmitirme cuanta cosa se decía de mí en miles y miles de sitios e incluso en espacios donde varios supuestos Pintis expresaban cosas atroces o estúpidas que jamás habían salido de mi cerebro y mucho menos de mi boca. Opté por no darles bolilla y pedir a mis amigos que no me pasaran más información porque me hacía daño, y las medidas a tomar para evitar esos abusos eran más complicadas que un jeroglífico egipcio en mal estado de conservación y requerían una energía que no estaba dispuesto a malgastar. "No es tan grave", pensé y volví a recordar que, para este dinosaurio firmante, la vida real sigue siendo real y lo virtual me tiene sin cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco, al ver la interesantísima y supercomplicada película El origen, reconfirmé mi irrenunciable fe en que sólo lo que uno entiende (sea bueno o malo) es lo que importa. En los laberintos de sueños dentro de otros sueños en el que se pierde el protagonista de la película me extravié yo también y, al cabo de la primera hora de proyección, me distancié y empecé a disfrutarla como un juego dialéctico de un esplendor visual extraordinario, dejándome llevar por la lógica de lo ilógico, y la pasé bomba. Eso sí, cuando salí del cine, la realidad volvió a mí: en el televisor del café donde fui a refugiarme de una lluvia muy verdadera, pero que por lo copiosa parecía un efecto especial hollywoodense, vi y oí, en un zapping, a la Presidenta hablar del paraíso, a la oposición anunciando el Apocalipsis, asaltos y crímenes en la Capital y el conurbano, la espantosa guerra en Medio Oriente, palos y golpes y violentos arrestos en Arizona por la ley contra el inmigrante ilegal, insultos y desautorizaciones a granel en distintos Parlamentos europeos, Chávez delirando belicosamente y chimentos calientes de pobres, millonarios, vedettes y demás profesiones liberales en varios canales simultáneamente. Claro, esas imágenes no tenían la belleza aterradora de El origen; eran: "¡La realidad real, más real imposible realmente, che!". Y volví a entender una de las razones que tienen los atribulados humanos de este siglo para sumergirse en la marea informática y allí, sin censura, volcar su angustia, su necesidad de entender, su búsqueda de sentido, sus ganas de comunicarse con el resto de la gente aun sin verle la cara, incluso usurpando nombres medianamente famosos como para escudarse en la gloria ajena para expresar su bronca, su fobia, su burla o su alegría, ese afán de construir virtualidades para salir de la pesadilla cotidiana hecha de confusión y de verdades que parecen mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, igualmente, sigo sin Facebook y sin Twitter -eso se lo dejo a políticos y funcionarios que se la dan de modernos-; prefiero decir lo que pienso en lugares públicos y tangibles. Es riesgoso pero verdadero y, más tarde o más temprano, termina por ser lo que nos representa y nos pinta de pies a cabeza, con todo lo bueno y todo lo malo que tenemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lo que hay y no es tan poco como parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-639997871716894212?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/639997871716894212/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=639997871716894212&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/639997871716894212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/639997871716894212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/11/virtual-o-real.html' title='¿Virtual o real?'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-4905117153055511518</id><published>2010-11-07T07:08:00.000-03:00</published><updated>2010-11-07T07:08:06.938-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guillermo Jaim Etcheverry'/><title type='text'>Hasta el último instante</title><content type='html'>En el primero de Los nueve libros de la historia relata Heródoto que el filósofo y poeta Solón -considerado uno de los siete sabios de Grecia y gran legislador que estableció las bases de la democracia ateniense- visitó en el siglo VI a.C. los dominios de Creso, rey de Lidia, en la Turquía actual. Al encontrarse con el sabio, el rey, que se tenía a sí mismo como el hombre más feliz del mundo, ya que sus riquezas eran incalculables y la fortuna lo acompañaba en toda empresa que acometía, preguntó a Solón a quién consideraba el ser más dichoso entre tantos que había conocido.&lt;span id="fullpost"&gt; Sorprendido por ese interrogante, Solón le respondió que las tres personas más felices que conocía habían vivido en su Grecia natal, y que a todos los había sorprendido la dulce muerte en medio de la plenitud de su dicha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creso, disgustado por la respuesta, le preguntó si no creía que él era más feliz que otros hombres puesto que gozaba de una riqueza, un bienestar y un poder ilimitados. Solón le respondió: "En verdad, rey, eres el más rico. Sin embargo, nadie puede decir si serás más o menos feliz hasta el momento en que la muerte te alcance. Nada se decide hasta el último instante. Nadie conoce las alegrías ni las desgracias que acudirán a nosotros, y ninguno sabrá si fuimos buenos o malos hombres ni si vivimos bien o mal hasta que lleguemos al final de la partida".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo más tarde, la desgracia se anunciaría a Solón: en un sueño, ve morir a un hijo. Poco después, a la desdicha de esa muerte se suma la pérdida de su imperio. Efectivamente, ante el inquietante avance de Ciro II de Persia, Creso envía un mensajero al Oráculo de Delfos, quien le trae como respuesta que, si conduce su ejército hacia el Este y cruza el río Halis, destruirá un imperio. Lo que no advierte Creso es que el destinado a desaparecer es su propio imperio, tras la derrota por los persas en la batalla de Capadocia (546 a.C.) durante la que cae prisionero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condenado a la hoguera y recordando lo dicho por Solón, Creso lloró amargamente arrepintiéndose de su soberbia e incredulidad. Su captor, Ciro II el Rey de Reyes persa, sorprendido por el llanto de este hombre que había sido tan grande, quiso conocer la razón de su tristeza. Cuando la supo, ordenó detener el fuego que comenzaba a alimentar la hoguera, pero ya era tarde pues los maderos ardían velozmente. Según relata Heródoto, fue entonces cuando Apolo reparó en Creso y, mediante una copiosa lluvia, lo salvó de morir en la hoguera. Este hecho despertó aún más la admiración de Ciro, que lo hizo objeto de grandes honores. Designado su consejero por el rey persa, Creso vivió feliz el resto de sus días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heródoto ejemplifica en esta historia uno de los rasgos esenciales de la existencia humana: la necesidad de la construcción personal y el aprendizaje permanentes en el transcurso de la incierta lucha cotidiana por la supervivencia en una realidad constantemente cambiante. La vida nos enfrenta a renovados obstáculos, a imprevistos que si bien pueden dificultar nuestra existencia son, a la vez, los que la tornan apasionante. Lo que Solón quiso decir al arrogante soberano es que sólo la humildad nos permite intuir la fragilidad de nuestra suerte, lo que nos proporciona la entereza necesaria para afrontar las pruebas a las que nos somete el siempre provisorio devenir de nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin abandonar la antigua Grecia, cabe recordar las palabras de la desesperada Hécuba en Las Troyanas, de Eurípides: "He sido reina y ya ves lo que soy. Nunca llaméis feliz a nadie, por afortunado que parezca, hasta que no haya muerto... Loco es el hombre que se imagina firmemente próspero y está alegre. Porque, en su proceder, la fortuna, como un demente, salta ahora en una dirección, luego en otra, y el mismo hombre nunca es afortunado (o desgraciado...) para siempre". Como lo había expresado mejor Solón: "Nada se decide hasta el último instante". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermo Jaim Etcheverry&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-4905117153055511518?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/4905117153055511518/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=4905117153055511518&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/4905117153055511518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/4905117153055511518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/11/hasta-el-ultimo-instante.html' title='Hasta el último instante'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-9138512713552816042</id><published>2010-10-31T08:20:00.000-03:00</published><updated>2010-10-31T08:20:01.347-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>No rompan los sueños</title><content type='html'>Cuando se es joven las ilusiones toman una dimensión extraordinaria y, a veces, llegan a convertirse en quimeras, lo cual es natural que ocurra. Es la época vital en la que se sueña, se proyecta y se idealiza un futuro lleno de incógnitas, pero también colmado de esperanzas.&lt;span id="fullpost"&gt; Desde luego hay juventudes y juventudes. Los que llegan a esa edad en medio de la miseria, la marginación y el abandono no pueden proyectar lo mismo que los que han crecido en un entorno contenedor y afectuoso, pero de todos modos el divino tesoro de la juventud habilita espacios para sueños de un futuro mejor. Por eso es arriesgado y gratuitamente cruel destrozar esas ilusiones con juicios o, peor aún, con prejuicios. ¿Quién es uno, por autorizado que se considere, para destruir a un joven con vocación? Con lo difícil que es encontrar en este mundo mercantilista y superficial a jóvenes con ideales definidos y objetivos de vida sólidos, es un pecado de omnipotencia tirar por tierra con severidades extremas sueños y esperanzas. No se trata de perdonar defectos y no señalar los puntos flojos o directamente malos que puedan observarse en los aspirantes, sino de hacerlo con tacto y verdadero interés por mejorar o eventualmente ayudarlos a encontrar otros caminos para los que pueden estar mejor dotados. Desde ya conviene aclarar que no nos estamos refiriendo a los concursos, certámenes y demás eventos supermediáticos donde la mayoría de los concursantes tiene una única vocación: la fama por la fama misma, sin ningún prurito para conseguirla a cualquier precio. Digamos que en esos casos también hay objetivos claros, pero la única sensibilidad que puede salir maltrecha de las devoluciones agresivas es la que emana de un ego desmesurado y una prepotencia tan criticable como la de los jurados a los que les importa más la notoriedad que el profesionalismo y la sabiduría de sus calificaciones. Esos son terrenos muy diferentes de los que implican las verdaderas aspiraciones a la excelencia, y esos son los sueños y vocaciones que no se deben destruir. El vejete que esto firma fue joven y tuvo la enorme fortuna de tener una vocación clara y definida, y también -y esto sí es un privilegio- toparse con profesores, examinadores y superiores con un sentido de la justicia y la objetividad realmente ejemplares. Recuerdo como si fuera hoy cuando, a los quince años, rendí una prueba (hoy se llamaría audición) para integrar un elenco juvenil que debía inaugurar la sala Casacuberta del Teatro San Martín, entonces en etapa de construcción (corría el año 1955); había que elegir dos monólogos, uno dramático, el otro cómico, de cualquier obra teatral a nuestro alcance. Mi propensión a creerme más de lo que era se puso de manifiesto en mi elección del fragmento dramático: nada menos que una escena de un viejo melodrama portugués Fray Luis de Sousa, que había encontrado revisando la biblioteca de mi difunto abuelo materno. El monólogo no se andaba con chiquitas, ya que era la confesión de un clérigo que había engendrado una hija y que, como castigo divino, la hija contraía una mortal enfermedad y moría ahogada con vómitos de sangre y el pobre cura pedía perdón por el horroroso pecado. Imagine el lector el papelón de aquel gordito sin experiencia -no sólo teatral, sino de vida- recitando un texto lleno de abigarrada adjetivación con un estilo pasado de moda aún en el 55. La gran maestra Blanca de la Vega, a cargo de la selección, debe de haber tenido que hacer un gran esfuerzo por no estallar en carcajadas. Luego siguió el monólogo cómico, que era un trozo de Las de Barranco, donde el personaje de Rocamora se declara a una de las hijas (la que no le gusta) hablando en volumen alto para que lo oiga la que él quiere. El comentario, o sea, la devolución, como se diría hoy, fue simple y delicado: "Lo tuyo es la comedia, hijito. Tienes un gran porvenir como comediante", y obvió el desastre portugués. A los quince no lo comprendí del todo, pero salí de aquel examen con la buena noticia de que para algo tenía porvenir. Mi suerte fue no tener que escuchar nunca el "dedicate a otra cosa, nene", frase que no se le debe decir a ningún joven, porque la vida está por delante. Y será preferible que sea la vida quien le enseñe el camino y no un juicio lapidario de algún vejete resentido o despótico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-9138512713552816042?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/9138512713552816042/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=9138512713552816042&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/9138512713552816042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/9138512713552816042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/10/no-rompan-los-suenos.html' title='No rompan los sueños'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-561651272288637819</id><published>2010-10-24T09:05:00.000-03:00</published><updated>2010-10-24T09:05:37.847-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mori Ponsowy'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>Derecho al silencio</title><content type='html'>Hace algunos meses descubrí una piscina en la que mantienen el agua limpia mediante un proceso de ozonificación y sal que no requiere el uso de cloro. La primera vez que me zambullí me pareció que yo era una medusa flotando ingrávida en el mar o, más aún, un organismo unicelular de hace millones de años, de esos que dieron origen a la vida.&lt;span id="fullpost"&gt; El sabor de la sal en los labios, el olor del aire puro al salir a la superficie, el silencio sordo bajo el agua, hicieron que se me ocurriera la idea de todo un poemario orbitando alrededor del origen de la vida, ese milagro, ese azar incomprensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alegría duró poco. Parece que el primer día había tenido suerte, porque la segunda vez que fui ya no había silencio, ni dentro ni fuera del agua. La tercera tampoco. Dos altoparlantes invadían el ambiente con rock, cumbia, pop o folklore. Eso sí: clásica, jamás. Si había niños en la piscina, hasta podían sonar canciones tan estridentes como En el auto de papá o La gallina turuleca. Increíble, pero cierto. Como si los niños necesitaran ruido para divertirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de decirle adiós a las medusas y al poemario, y sabiendo que ahí ya no haría ni un amigo, pues me crearía fama de huraña, pregunté si podían apagar o, al menos, bajar el volumen de la música. La primera vez me miraron extrañados, pero poco después tuve la suerte de encontrarme con personas sensatas, y ahora, si no hay nadie más en la piscina, el gentil salvavidas apaga la música cuando llego o, al menos, le baja el volumen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, uno no siempre se topa con gente como ese salvavidas amigo. A pesar de que la música ambiental es una invasión a la privacidad y a nuestro peculiar monólogo interior, es frecuente que ni siquiera nos sintamos con derecho a pedir silencio. La música, a diferencia de otros sonidos, transmite emociones contagiosas. ¿Por qué debemos permitir que otros nos impongan sentimientos que no son los nuestros? ¿Qué sucede si un ciudadano ha perdido a un ser querido o si, simplemente, quiere estar en paz con sus pensamientos, y de los parlantes del lugar donde entra a comprar un pan tibio que lo calme sale cumbia villera? ¿No es eso una falta de respeto a la privacidad individual?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de la vista y del tacto, el oído es un sentido del que no nos podemos sustraer: las ondas sonoras llegan a nuestro cerebro querámoslo o no, y no existe mirar hacia otra parte o retirar la mano que se quema. Como muchas otras características de las sociedades contemporáneas, la omnipresencia de la música de fondo quizá se deba a que el hilo musical hace que los consumidores, sin darse cuenta, pasen más tiempo mirando las vidrieras y que, por ende, compren más. En los McDonald´s, por ejemplo, suelen poner música rápida durante las horas pico para que la gente se mueva más de prisa y deje las mesas vacías en menos tiempo. En horas de menor movimiento, en cambio, pasan música más lenta para que los clientes se queden y consuman más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algunos países ya hay grupos que abogan por la prohibición de la música en lugares públicos. Una de las tácticas recomendadas es abandonar el negocio, no sin antes comentarle a algún vendedor que habríamos comprado algo si la música no nos hubiera ahuyentado de ahí. También se puede usar, cuando lo hay, el libro de quejas, para dejar constancia de nuestro fastidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susan Sontag afirmaba que una plaga de nuestro tiempo es la tendencia a la uniformidad, la ausencia de contrapuntos y de una fricción intelectual lo suficientemente fuerte como para despertar el cuestionamiento a los poderes y a las modas imperantes. Pertenecer al rebaño es una necesidad humana. Sin embargo, no ser igual a los demás no debería avergonzarnos, entre otras razones, porque la mayoría de las veces hay muchos como nosotros que tampoco se sienten iguales, pero que permanecen en silencio por temor a incomodar con sus diferencias. Estoy segura de que, aunque nadie más lo diga, no soy la única nadadora que prefiere paz mientras está en el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi poemario va mucho más lento de lo que quisiera. Sólo me convierto en medusa los días en que no hay gallinas turulecas ni heavy metal en la piscina. De todas maneras, estoy segura de que algún día lo voy a terminar. Entre todos los poemas habrá uno plagado de asombro por esos seres unicelulares que una vez fuimos, y que del vasto silencio del fondo del océano pasaron a poblar la tierra y a acabar, no sólo con selvas y sabanas, sino también con la calma del agua y el asombro ante el cielo estrellado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mori Ponsowy&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-561651272288637819?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/561651272288637819/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=561651272288637819&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/561651272288637819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/561651272288637819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/10/derecho-al-silencio.html' title='Derecho al silencio'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-9062131555064153910</id><published>2010-10-24T09:03:00.000-03:00</published><updated>2010-10-24T09:03:22.930-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Prueba y error</title><content type='html'>Si las decisiones políticas tuvieran como objetivo fundamental el bienestar general, la justicia para todos y la igualdad de oportunidades, el mundo sería muy distinto y, seguramente, mejor y más habitable. Desgraciadamente, no es lo más normal.&lt;span id="fullpost"&gt; En los sistemas totalitarios, sean dictaduras o democracias unipartidistas, los mandatarios hacen lo que les da la gana y si te gusta, bien, y si no, marche preso. El único límite posible es el descontento popular, que ellos tratan de neutralizar con demagogias, limosnas y seudoprotecciones condimentadas con escondidos discursos patrióticos y con el permanente juego del eterno conflicto y la creación de enemigos internos y externos, a los que sólo se puede vencer con unidad, sin fracturas de ningún tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las democracias representativas, con partidos políticos de distinto signo y elecciones periódicas para renovar autoridades, los métodos son otros, y se trata de ganar votantes. Por lo tanto, se busca halagar a sectores que por su número o su poder económico pueden definir comicios. Así, alternativamente, se beneficia a desposeídos y a poderosos, a patrones y empleados, o a minorías y mayorías, en un juego muchas veces desconcertante. Cada partido tiene bases ideológicas sostenidas en el tiempo histórico; los hay conservadores, liberales, populistas, reaccionarios y cuanta variante exista en plaza. Pero muchas veces, en la loca carrera por el control del poder, las estrategias cambian y llegan a producir giros contradictorios. Si son opositores, harán lo contrario de los oficialistas, lo cual sería lógico y natural si las diferencias fueran las emanadas de sus respectivas ideologías; pero no siempre es así, y con total desenvoltura intercambian discursos opuestos sin que se les mueva un músculo en sus caras de cemento. ¡Claro que se puede cambiar! Quien no es capaz de hacerlo jamás evolucionará y será arrastrado por el imparable devenir de la historia. Pero una cosa es evolucionar y adaptar el discurso a las mutaciones de cada época, y otra, contradecir las bases fundamentales de cada pensamiento político. Los tránsfugas, o sea, los que cambian de partido o facción como de camisa, son los trapecistas y volatineros, cuando no payasos y fantoches, que decoran las arenas del circo político aquí y ahora, en todos lados y desde siempre. Nos cuesta mucho a los ciudadanos seguir esos súbitos cambios y sorprendentes giros, y, creyendo fervientemente en las ventajas del sistema democrático, no estaría de más pedirles que aflojen un poco el ritmo vertiginoso del sube y baja y que, en lugar de perder tanto tiempo en operaciones mediáticas para captar votantes, se concentren en hechos concretos que muestren una clara voluntad de superar problemas elementales de educación, trabajo, seguridad y salud, que siguen sin resolverse mientras decretos, vetos, debates, manifestaciones, altisonantes actitudes y frases desafortunadas se suceden sin pausa, mareando a una sociedad que termina sin saber qué hacer con su única arma legal, que es el voto. Los que hicieron desastres tienen nombre, apellido y partido propios, y sus decisiones equivocadas de pasados más o menos recientes han dejado tendales de víctimas, que han perdido trabajo, educación, salud y, por lo tanto, seguridad. ¿Quién nos asegura a los votantes que si nos perjudicaron una, dos y más veces no lo seguirán haciendo si volvemos a ellos? ¿Quién nos garantiza que los que están ahora no caerán en la trampa de la prepotencia y la soberbia, que han sido el resultado lamentable de la perpetuidad en el poder, sobre todo cuando han demostrado un peligroso autoritarismo? La democracia requiere la prueba y el error; es el único y difícil camino a seguir. Pero sería deseable una mayor definición de estrategias, filosofías y fundamentos, para que el supuesto soberano decida sin equivocarse, de acuerdo con sus intereses individuales, que no pueden estar divorciados de los del resto de la sociedad, porque cuando se beneficia a unos mucho más que a otros el caos y el desorden son los que se convierten en los peores enemigos del bienestar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-9062131555064153910?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/9062131555064153910/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=9062131555064153910&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/9062131555064153910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/9062131555064153910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/10/prueba-y-error.html' title='Prueba y error'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-4464211950515407689</id><published>2010-10-17T07:42:00.000-03:00</published><updated>2010-10-17T07:42:50.555-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Pinti'/><title type='text'>Contar y contar</title><content type='html'>La imperiosa necesidad de contar lo más fielmente que nuestra memoria nos permita todo lo que nos pasó, todo lo que vimos, todo lo que gozamos y padecimos, es uno de los impulsos más vitales y generosos que los seres humanos podemos poseer.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuantos más años se cumplen mayor es la urgencia por relatar nuestras experiencias. El mundo cambia mucho más rápidamente de lo que se puede creer. Las crisis, las guerras, revoluciones y catástrofes caen sobre nuestra realidad y la transforman de tal modo que, cuando nos queremos acordar, nos encontramos desplazados, obsoletos y superados. Para colmo de males nuestros contemporáneos van muriendo o deteriorándose mentalmente, y no tenemos con quién compartir dichas y pesares; hablamos de sucesos que nadie de nuestro entorno actual ha vivido y corremos el riesgo de ser tomados por locos, delirantes o reblandecidos. Por eso es necesario conectarse con los jóvenes, tratar de interpretar sus códigos y apetencias, no compararlas con las que nosotros teníamos a su edad y oírlos en su media lengua, que puede sonarnos como una jerigonza vacía y superficial, pero que en definitiva es lo que son o lo que la sociedad ha hecho de ellos. Nunca será en vano hablar, contar, aclarar cada uno desde su experiencia y manera de pensar, cómo vivió fenómenos sociales, crisis existenciales, políticas o económicas y, sobre todo, no embellecer el pasado maquillándolo con el agridulce recuerdo de nuestra lozanía juvenil. No hay que dejar de resaltar que sacarse una muela en 1946 era mucho más complicado que en 2010; que la prevención de muchas enfermedades era paupérrima, si se la compara con la información que hoy puede obtenerse vía Internet o por todos los medios de comunicación que en este siglo se abren a la educación sanitaria. Esto es importante para que los que acceden a estas ventajas sepan y tomen conciencia que lo que tienen costó siglos de estudio y lucha para conseguirlo, y que otras generaciones no tuvieron esa suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo hay que hacerles entender que el mundo existía antes de que ellos nacieran y que pasaron cosas importantes para bien o para mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este vejete abajo firmante tomó conciencia hace muchos años, cuando siendo un joven de 18 años, admirador del cine de la nueva ola francesa, del filosófico cine de Bergman, de los complicados vericuetos psicológicos del cine de Antonioni y de las películas independientes de la escuela de Nueva York, totalmente opuestas a la opulencia de producción del Hollywood de la época, vio Lo que el viento se llevó por primera vez en su vida. El film era de 1939. ¡Mi año de nacimiento! ¿Cómo se habían atrevido a realizar una película de esa calidad, moderna y clásica a la vez, con actuaciones medidas y sin gestos de cine mudo, antes de que yo, genio del futuro, hubiera nacido? El mundo existía, ¡y como!, antes de mi irrupción en él. Entonces investigué, oí a los mayores, me enteré de muchas otras películas fundacionales del cine universal y, de paso cañazo, supe de las guerras, los horrores, las bellas épocas, las hiperinflaciones, las dictaduras, los sistemas autoritarios, las democracias, lo bueno, lo malo, lo horrendo y lo sublime. Hubo viejos que me contaron, cada uno con su nivel, sus ideas y sus experiencias, y, de un film a una sociedad, de una medicina a una aberración, la historia pasada narrada por sus protagonistas famosos y por los desconocidos y anónimos que también son importantes, desfiló ante mi juventud prepotente con aquella sabia advertencia: "Cuidá la flauta que la serenata es larga".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, veterano a los 71 en minutos nomás, yo he recogido la antorcha de las olimpíadas históricas y soy el narrador de historias. Y me encanta serlo, con todas las limitaciones que uno pueda tener. Me gusta contar lo que no debería olvidarse, nombrar a los que no se nombran con la frecuencia debida, tratar de explicar algunos de los motivos para tanta violencia y tanta grandeza, tanto amor y tanto odio. El mundo cambia y, aunque lo básico sigue siendo igual, la manera de llegar a las metas es diferente y se transforma día a día y minuto a minuto. No contar lo que uno sabe puede ser pecado de negligencia. Y es un pecado mortal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Pinti&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9057883972356783042-4464211950515407689?l=marockonline.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marockonline.blogspot.com/feeds/4464211950515407689/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9057883972356783042&amp;postID=4464211950515407689&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/4464211950515407689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9057883972356783042/posts/default/4464211950515407689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marockonline.blogspot.com/2010/10/contar-y-contar.html' title='Contar y contar'/><author><name>Marock™</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02634077485360296485</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9057883972356783042.post-2267469441331375223</id><published>2010-10-17T07:40:00.000-03:00</published><updated>2010-10-17T07:40:30.348-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Absatz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodistas'/><title type='text'>Todos mienten</title><content type='html'>El cerebro humano viene diseñado de fábrica con raya al medio y dos hemisferios separados. Esta confabulación fisiológica tal vez contribuya a que veamos el mundo moralmente dividido en dos: lo bueno y lo malo.&lt;span id="fullpost"&gt; Aunque a esta altura de las cosas ninguna persona inteligente puede estar segura de nada, para darse el lujo de dudar hay que pasar por encima de esa frontera tan cómoda que señala la diferencia. Por ejemplo: si tuviéramos que ubicar la mentira en un encuadre ético simple, parecería razonable elegir la zona del mal. Sin embargo, hay mentiras que desafían las clasificaciones sencillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la película La chica del adiós, de Herbert Ross, una mujer y su hija van a saludar a un actor amigo después de verlo en una pieza nefasta. "Tengamos tacto", le dice la madre. "¿Qué es tener tacto?" pregunta la niña. "Mentir", es la simple y cruel respuesta de la madre. Esta es la mentira cortés, y lejos de llevarnos al infierno se ha constituido en una herramienta bastante necesaria para la convivencia con el prójimo. "Me encantó tu libro", "qué amorosa es tu nena, qué bien toca el piano", o "este pescado agridulce está riquísimo" son mentirillas que no hacen daño a quien las recibe (al contrario) ni provocan insomnio por remordimiento a quien las dice. Casi podríamos decir que ni siquiera son mentiras, sino máscaras civilizadas para hacer más amable la vida en sociedad. Se convierten en mentiras cuando hay un vínculo verdadero y una pregunta que no es retórica. En un caso así, cuando no se responde con franqueza porque la respuesta es desagradable, ésa sí es una mentira y un acto de cobardía, casi una traición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos de la mentira cortés, el embuste es la mentira maligna, la que se dice con un propósito concreto, que suele salvar el pellejo en alguna dificultad, generalmente perjudicando a otro. O para perjudicar al otro porque sí, porque nos molesta o porque le va demasiado bien en la vida. Hay una diferencia esencial entre la mentira y el embuste. La mentira puede surgir de un error, de una noticia equívoca, de un momento de debilidad. El embuste, en cambio, siempre es producto de la mala fe. La mentira puede ser candorosa, el embuste es siempre dañino y malintencionado. En este territorio entra la maledicencia, los comentarios malignos sobre personas que no están presentes, afirmaciones contundentes sobre la conducta moral y especialmente sexual de la gente, la descalificación de sus virtudes y la divulgación de sus debilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una clase de mentira que podríamos llamar operativa, frecuente por ejemplo en los matrimonios. Si un esposo vuelve a casa tarde, relajado, de buen humor y con el pelo mojado, y su esposa le cree cualquier pretexto que le ponga: tenis, reunión de balance o encuentro fortuito con un viejo amigo, en esa mentira están participando los dos por igual. En un caso así, la esposa no es necesariamente una tonta. Tal vez está protegiendo su matrimonio desde un encuadre temporal más sólido que ciertas transgresiones pasajeras, o tal vez junta material para lo que se conoce como el poder de la víctima. Y también es posible que la mujer sea una tonta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay mentiras oficiales, como las de la política, el periodismo y la publicidad, que en realidad son convenciones compartidas por el emisor y el receptor del mensaje. En este tipo de mentiras cada uno es responsable de entrenarse debidamente para decodificar las intenciones, el contexto y hasta el tiempo de lo
